De los últimos 5 ganadores del
Oscar al mejor director sólo una es americana, Kathryn Bigelow, la primera
mujer en conseguirlo. Bigelow pertenece a una generación de cineastas
norteamericanos que comenzaron a dirigir a finales de los 70 y principios de
los 80, como los hermanos Coen (a medio camino entre esta generación y la
siguiente), Ron Howard, Jonathan Demme, James Cameron, Robert Zemeckis o Oliver
Stone. Todos ellos ganadores del Oscar. Sin embargo la Academia ha evitado
reconocer a los directores americanos que comenzaron sus carreras a finales de
los 80 y a lo largo de los 90. Salvando los particulares casos de Mel Gibson y
Kevin Costner, sólo uno, Steven
Soderbergh ha ganado el máximo premio de dirección.
Toda una generación brillante de
cineastas yankees que han llevado a
la filmografía del país al nuevo milenio espera reconocimiento. Algunos de los
directores que entran en este grupo son Quentin
Tarantino, David Fincher, Paul Thomas Anderson, Wes Anderson, Richard Linklater, Darren Aronofski o Alexander
Payne. De hecho el vacío que les ha hecho la Academia va más allá de los
premios, hasta llegar a las propias nominaciones. De los que he nombrado el que
más ha conseguido como director hasta ahora es Alexander Payne que suma 3 (Sideways, The Descendants y Nebraska), le siguen con 2, Tarantino (Pulp Fiction e Inglorious Basterds), Fincher (The
curious case of Benjamin Button y The
Social Network) y el único ganador, Soderbergh, que consiguió sus dos
nominaciones el mismo año (Traffic,
por la que venció, y Erin Brockovich).
Paul Thomas Anderson sólo tiene una (There
Will Be Blood), al igual que Darren Aronofski (Black Swan), mientras que Richard Linklater aún no ha sido nominado,
siendo uno de los favoritos para entrar en el quinteto este año gracias a Boyhood. Por todo esto, este 2014 quizás
sea el año en que por fin la Academia se rinda a un cineasta americano que haya
irrumpido en los últimos 25 años.
De hecho, al abarcar un periodo
de tiempo tan grande, más que hablar de una generación, deberíamos hablar de
varias generaciones que se han superpuesto en la vanguardia del cine
estadounidense. A la generación de los autores de los que he hablado antes, hay
que sumarle la de los cineastas que comenzaron a dirigir en torno al año 2000 y
en el primer lustro del nuevo milenio. Directores como Spike Jonze (1 nom), M.
Night Shyamalan (1 nom), Jason Reitman (2 nom), Bennett Miller (2 nom), Sofia
Coppola (1 nom) o incluso George Clooney (1 nom). Es más, podríamos ir más allá
y perfilar a un nuevo grupo de directores que ha comenzado su carrera en los
últimos años, gente como Jeff Nichols, J.C. Chandor, Cary Fukunaga, Benh
Zeitlin (1 nom) o desde otras coordenadas Ben Affleck que aunque logró que su Argo se llevara el máximo galardón hace
dos años él no fue ni nominado a mejor director.
La falta de reconocimiento por
parte de la Academia a estos artistas es más sangrante si tenemos en cuenta que
en los últimos 20 años sí que ha premiado a directores extranjeros coetáneos a
los cineastas de los que acabamos de hablar. Ang Lee tiene 2 Oscars en su estantería (Brokeback Mountain y Life of Pi), mientras que Danny Boyle, Alfonso
Cuarón, Tom Hooper, Sam Mendes, Michel Hazanavicius, Anthony Minghella y Peter
Jackson poseen uno cada uno. El balance es demoledor. Así se entiende también
lo apuntado al inicio, que sólo una de los 5 últimos vencedores sea americana.
En cambio, por su labor de
guionistas, estos cineastas sí que han tenido una fuerte presencia en los
Oscar, llegando a ganar unas cuantas estatuillas en la última década. De hecho
el año pasado Spike Jonze venció por
Her en guion original aunque no fue
nominado (injustamente) como director. Payne ha ganado 2 veces (Sideways y The Descendants), Tarantino
otras 2 (Pulp Fiction y Django Unchained),
Coppola una (Lost in translation).
Mientras que cineastas como Paul Thomas Anderson, Jason Reitman, Richard
Linklater o Wes Anderson han sido nominados varias veces en algunas de las dos
categorías de guiones. Dicho lo cual y centrándonos en este año, voy a hacer un
repaso de cuáles son los directores con opciones de romper el bloqueo de la
Academia y cuáles son sus principales rivales, con permiso de algún veterano
como Clint Eastwood. Todo ello teniendo en cuenta que pueden aparecer en la
carrera films que hoy por hoy están en el aire como A most violent year de J.C. Chandor.
Los conductores suicidas
Richard Linklater por Boyhood
Contó Quentin Tarantino en el
pasado Festival de Cannes que él creía que Almodóvar aún tenía que parir su
mejor película, pero que siempre que hablaba con sus amigos del tema, siempre
pronunciaban dos nombres de los cuales esperaban aún su gran obra maestra:
David Fincher y Richard Linklater. El director de la saga Before… se encuentra
este año ante su gran posibilidad de ser nominado al oscar al mejor director
del año, gracias a Boyhood. La película, que retrata el crecimiento de un chico
a lo largo de 12 años hasta desembocar en la Universidad es uno de esos
proyectos que valida toda una carrera. Estrenada en la Berlinale, Linklater se
alzó con el premio al mejor director del festival y tiene a toda la crítica
americana rendida a sus pies. Boyhood parece que será el gran film netamente de
autor de 2014.
David Fincher por Gone Girl
El hombre que parió dos iconos del
cine como Seven y Fight Club, construyó la soberbia Zodiac y dirigió esa obra
maestra que retrata a la perfección un tiempo, el nuestro, llamada The Social
Network, estrena este año la adaptación de un best-seller, Gone Girl. Reincide
por lo tanto en su género, el thriller, contando la historia de un matrimonio
perfecto que tras la desaparición de ella en su 5º aniversario de bodas empieza
a mostrar todas sus costuras. Se estrenará en el Festival de New York, y las
expectativas, por lo menos las mías, están por las nubes. Fincher ha sido
nominado 2 veces al Oscar, por The Curious Case of Benjamin Button y por The
Social Network. En ambas ocasiones llegó segundo a la meta, siendo derrotado
por los británicos Danny Boyle y Tom Hooper respectivamente.
Paul Thomas Anderson por Inherent Vice
El hombre que a finales de los 90 parió esas dos obras maestras sobre vidas a la deriva llamadas Boogie Nights y
(sobre todo) Magnolia, tuvo que esperar hasta 2007 para alcanzar su primera, y
hasta ahora única, nominación como director por There Will Be Blood, siendo
derrotado por dos de los cineastas americanos más influyentes de las últimas
décadas: los Hermanos Coen. Después de perecer en la carrera de hace 2 años con
The Master, este año vuelve a estar en el radar de los Oscar por Inherent Vice,
un noir cómico (ojo) basado en una novela de Thomas Pynchon que protagoniza
Joaquin Phoenix y se estrenará en el Festival de New York. Uno de los
directores con la mirada más personal y magnética del cine actual.
Wes Anderson por The Grand Budapest Hotel
Tras ganar el Gran Premio del Jurado en la Berlinale y recaudar más de 170 millones de dólares en todo el mundo, The Grand Budapest Hotel puede darle a Wes Anderson su tercera nominación como guionista en los Oscar. Más difícil tendrá el filme colarse en mejor película y sobre todo en mejor director. Pocos autores del cine actual han construido un mundo y un imaginario más peculiar que el de Anderson. En The Grand Budapest Hotel están todas las constantes de su estilo: la obsesión por la simetría, el ritmo desenfrenado, el colorido y su inagotable capacidad para crear preciosas estampas.
Bennett Miller por Foxcatcher
Miller busca, con su tercera
película de ficción, su tercera nominación, y quién sabe, quizás la victoria.
Llega al inicio de la carrera con el premio al mejor director en Cannes, dónde
su película gustó mucho y cosechó muy buenas críticas. A priori es uno de los
favoritos, y al contrario que la mayoría de sus rivales, su película ya se ha
exhibido y por lo tanto se sabe que efectivamente es un film de calidad. Si es
nominado, podríamos decir que Bennett Miller es el Stephen Daldry yankee. En
sus anteriores nominaciones fue derrotado por Ang Lee y Michel Hazanavicius.
David Ayer por Fury
El guionista de Training Day,
debutó en el cine como director en 2005 con Harsh Times y se ha hecho un nombre
como uno de los grandes renovadores del género policíaco de los últimos años.
En lo que puede ser su salto a las grandes ligas, Fury, se enfanga en el cine
bélico siguiendo a un escuadrón americano en el final de la II Guerra Mundial
liderado por Brad Pitt. El tráiler, el reparto y la temática han creado grandes
expectativas en torno a la cinta. Ahora habrá que ver si Ayer tiene o no madera
de gran director.
Jason Reitman por Men, Women and Children
Tras lograr dos nominaciones
consecutivas a mejor director y mejor película, gracias a Juno y Up in the air,
parecía que Reitman se iba a comer el mundo. Se había erigido en el gran
cineasta de la dramedia americana junto a Alexander Payne. Sin embargo la fría
acogida que recibió la agria Young Adult y esa traición a su propio mundo que
fue Labor Day, un melodrama errado de principio a fin, han puesto en duda su
talento. Con Men, Women and Children, una mirada negrísima a los suburbios de
clase media a golpe de redes sociales, intenta volver a sus temas habituales y
reconducir su carrera. A este humilde pringado el tráiler le ha encantado. Pero
habrá que ver, habrá que ver.
Angelina Jolie por Unbroken
Tras ensayar como quién pelotea
antes de un partido de tenis, con su primer film, Jolie se embarca en una de
esas historias bigger than life
ambientada en la II Guerra Mundial, que sería la favorita indiscutible
a los Oscar en los 80 y los 90. Con un equipo técnico de primera (Deakins en la
foto, Desplat en la música), una historia emocionante y presupuesto para
llevarla a cabo, la clave residirá en si Jolie es capaz de imprimirle al film un
toque personal. Si su trabajo como directora es reconocible. A priori, va a por
todas.
El enemigo está ahí fuera
Christopher Nolan por Interstellar
A pesar de ser británico (por eso
lo incluyo aquí), lo cierto es que todo lo dicho sobre los anteriores
cineastas, es aplicable a Christopher Nolan, al que la Academia se ha negado a
nominar al Oscar al mejor director, aunque como a sus coetáneos americanos, sí
que ha nominado 2 veces como guionista. Si Nolan venciera por Interstellar,
casi casi, sería una victoria que apuntarle a la generación americana de
Fincher y cía. Poco se sabe de su viaje por el espacio, todo lo que tenemos son
tráilers, el espectacular casting y equipo técnico del film y hype, mucho hype. Si la película es tan buena como todos creemos que será, la
Academia tendrá difícil negarle la nominación a Nolan. Pero todos sabemos
también como se las gastan y por dónde se pasan las deudas históricas.
Jean-Marc Vallée por Wild
Tras estrenarse el año pasado en
el cine americano con Dallas Buyers Club y rozar la nominación (que el film optara a mejor montaje no deja
lugar a dudas), el canadiense Jean-Marc Vallée repite este curso, esta vez con Reese Witherspoon
como estrella absoluta de una historia de superación personal y búsqueda de uno
mismo sobre una mujer que se entrega al camino. Vista ya en el Festival de
Telluride, tanto la película como la labor de Vallée han recibido muy buenas
críticas. Sí, el director de la sublime C.R.A.Z.Y. está en la carrera.
Alejando González Iñárritu por Birdman
Tras separarse de su pareja
creativa, el guionista Guillermo Arriaga, y sólo dirigir un film en los últimos
tiempos, Biutiful, González Iñárritu ha vuelto a la primera división con una
comedia negra que experimenta con el plano-secuencia (y el trucaje), centrada
en un actor a la deriva que interpreta el muy a la deriva Michael Keaton. Hace
unos días inauguró la Mostra de Venecia y la recepción crítica no pudo ser
mejor. Casi todos los cronistas señalan que la primera hora del film es lo
mejor que ha rodado nunca el mexicano. Iñárritu tiene en su haber una nominación
anterior a mejor director por Babel. Fue derrotado por Martin Scorsese, ni más
ni menos.
Morten Tyldum por The Imitation Game
The Weinstein Company cogió a un
prácticamente desconocido director islandés y le entregó un guion en el que hay
muchas expectativas puestas, y que cuenta la historia del influyente matemático
Alan Turing que fue decisivo para ganar la II Guerra Mundial y perseguido por
ser homosexual en el propio Reino Unido. Estrenada en el Festival de Telluride,
la película ha cosechado grandes críticas, sobre todo para su protagonista,
Benedict Cumberbatch. Pero saber si Tyldum tiene opciones, habrá que ver si fue
capaz de salirse de la sombra de Harvey Weinstein y dotar al film de un estilo
propio, o simplemente entrega un trabajo funcional al servicio de una historia
poderosa.
Y wes?
ResponderEliminarA Wes no lo van a nominar. (Y ahora es cuando van y lo hacen xD)
EliminarPero debería ponerlo sí. A ver si lo añado mañana, para que veas cuán VIP eres.