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martes, 25 de febrero de 2014

Los No-Oscar 2013 (I)

Llevo 3 años haciendo lo que yo llamo Los No-Oscar, que es básicamente hacer listas (listas listas listas) con aquellos que se quedan fuera de los premios de la Academia. Así, los únicos requisitos son no estar nominado al Oscar y que la película se haya estrenado en Estados Unidos durante 2013. Por eso está una película de 2012 como Mud pero no está una de 2013 como The Congress, o dos enormes actrices españolas como Marian Álvarez y Aura Garrido. Lo hago porque son muchos los blogs y webs que repasan la lista de nominados a los Oscar haciendo análisis muy buenos y no creo que tenga nada que aportar que no se haya dicho, y además me parece justo recordar a aquellos de los que estos días ya no se habla. Hoy, 20 actores que han brillado este año, pero que no han sido nominados al Oscar. 

Actriz de reparto

Sé que quieres comprobar si toda yo soy azul, bribona

5. Margot Robbie por The Wolf of Wall Street
Conocía (como mucha otra gente) a Margot Robbie por ese naufragio televisivo que fue Pan Am, dónde interpretaba a una azafata tan guapa como hueca. Papel que se parece en parte al que hace en el primer tramo de The Wolf of Wall Street. El de la inocencia. Pero cuando su personaje comienza a ver la mierda que se acumula a su alrededor Robbie consigue llevarlo a una nueva dimensión sin dejar de ser creíble. La secuencia de la disputa familiar con DiCaprio, terrible, la única de fuerte carga dramática del film, le permite lucirse y demostrar que aquí puede haber algo más que una cara bonita (¡y tan bonita!). Habrá que estar atentos.

4. Scarlett Johansson por Her
Comenzó siendo una broma recurrente de la carrera pero terminó siendo una demanda de parte de los espectadores, Scarlett Johansson nominada al Oscar por su trabajo vocal en la Her de Spike Jonze. Después de ver Her uno no puede imaginar otra voz que no sea la de Scarlett Johansson, áspera, bronca, sensual, sexual. Un trabajo lleno de matices, al fin y al cabo interpreta a un sistema operativo embarcado en una relación sentimental, con sus altos y bajos. Tiene que sonar llena de felicidad pero también llena de insatisfacción, de incertidumbre. Es un gran trabajo, y ya que la nominación era en realidad imposible, creo que es justo reconocérselo.

3. Sarah Paulson por 12 years a slave
Sarah Paulson está en el mejor momento de su carrera, en televisión Ryan Murphy y Brad Falchuk le han regalado grandes personajes con posibilidades de lucimiento en American Horror Story (sobre todo la Lana Banana de Asylum), y en cine empieza a tener papeles en películas de primer nivel como Mud o como la 12 years a slave de Steve McQueen. Interpreta en la película a la mala de la función, la insatisfecha y frustrada mujer del esclavista que encarna Michael Fassbender. Un personaje gélido en su torturada maldad. Sin apenas mostrar nada, Paulson logra que nos interese todo. Crear un personaje complejo psicológicamente no exige dar muchos gritos, aunque una buena bofetada nunca está de más. Yo la hubiera nominado antes que a su compañera de reparto y futura ganadora del Oscar, Lupita Nyong'o. Sí, soy un talifán, y no, no me convencen las lágrimas.

2. Julianne Nicholson por August: Osage County
Julianne Nicholson corría el riesgo de verse aplastada por la vorágine de gritos y excesos en la que se embarcan Meryl Streep, Julia Roberts y Margo Martindale. Quedar relegada al cuarto puesto de relevancia en la historia de August: Osage County. Pero no, no pasó, Julianne Nicholson desde la fragilidad y la delicadeza, ha sobrevivido, no sólo ha sobrevivido, sino que logró erigirse como el corazón de una familia, y una película, con las entrañas ennegrecidas. Julia Roberts y Meryl Streep me gustaron, salvajes en un duelo salvaje, pero Julianne Nicholson me conmovió. Me caló hondo. Merecía la nominación al Oscar, pero nunca fue una posibilidad real. Una pena.

1. Léa Seydoux por La vie d’Adèle
Léa Seydoux es la actriz francesa con más proyección desde Marion Cotillard (esperemos que sepa hablar mejor en inglés). Ha encadenado ya varios trabajos, ha demostrado ser una intérprete solvente, es sexy y tiene ese toque salvaje y fama de badass (Kechichegate) que la encaminan hacia el estrellato. En La vie d’Adèle es la mujer que está al otro lado de la pared. La historia se cuenta siempre desde el punto de vista de Adèle, desde sus labios y sus ojos, a Emma la observamos siempre desde la distancia, fascinados por su belleza, por su carácter, por su energía, por su atrevimiento. Seydoux es una fuerza de la naturaleza. Y además tiene esa secuencia, la del naufragio, que es pura voracidad interpretativa. La mejor actriz de reparto del año. 

Actor de reparto

Buscando los dientes del abuelo

5. Matthew McConaughey por Mud
Matthew McConaughey, el hombre del momento, roza con la punta de los dedos su oscar como protagonista gracias a Dallas Buyers Club, sin embargo, a mí me convence bastante más en Mud, como ese forajido enamorado anclado en una isla a medio camino de la realidad y la fantasía. McCounaughey pone todo su carisma sureño para construir un personaje que te embauca en su ingenuidad. Consigue hacer magia.

4. James Gandolfini por Enough Said
No poca gente ha denunciado que si James Gandolfini estuvo presente en la carrera de premios fue porque había fallecido y este era su testamento cinematográfico. Obviamente su trágica muerte ha sido determinante para que la gente reparara en su trabajo, pero la calidad está ahí, Gandolfini compone a un perdedor cariñoso, gracioso, inteligente, bonachón, triste… a una persona, no a un personaje. A mí me emocionó su interpretación, comedida, natural, al servicio de la historia. No, Gandolfini no tiene clip de Oscar en Enough Said, pero demuestra, por última vez, que era un actor dotado con el don de la profundidad.

3. Daniel Brühl por Rush
En segundo lugar he colocado a Daniel Brühl y su cerebral y soberbio (en varios sentidos) Nikki Lauda. Sin duda Brühl fue uno de los grandes perdedores de las nominaciones al Oscar, había logrado la nominación en todos los premios relevantes, pero a la hora de la verdad, lo barrieron en beneficio de los actores de las películas nominadas a mejor film. Es el suyo un trabajo de imitación concienzudo, con transformación física y cambio de acentos, que no se queda sólo en eso, en esa imitación precisa, sino que busca y logra capturar la mentalidad de un hombre complejo. Brühl logra mostrar el cerebro de un tipo reservado, los sentimientos de una persona arisca, desagradable. Si Rush es una buena película es en parte gracias a que Brühl logra que Lauda sea realmente interesante.

2. Jake Gyllenhaal por Prisoners
Prisoners levantó no pocas pasiones críticas en septiembre. Un thriller denso, gris, de reparto impecable, bien rodado, serio. Y sin embargo, terminó por esfumarse. A esa desaparición de la película en la temporada de premios sólo sobrevivió el eterno nominado Roger Deakins, por su húmeda y plúmbea fotografía. Una pena, sobre todo por Jake Gyllenhaal que años atrás ya había sido ninguneado por otro thriller terrible que los premios no supieron querer, el Zodiac de David Fincher, el cual guarda muchas conexiones con Prisoners. La interpretación de Gyllenhaal es de esas que no se suelen premiar, tranquila, imperturbable, salpicada por algún tic que dotan de vida al personaje, pero desde luego una interpretación fría, muy fría. Gyllenhaal carga con el peso de la investigación y con el peso de tener que ser el hombre tranquilo frente a un Hugh Jackman desmedido (tanto el actor como el personaje). Gyllenhaal lleva bastante tiempo demostrando que es un actor solvente y comprometido y Hollywood sigue empeñado en negarle una segunda nominación, tras aquel Oscar que perdió injustamente por Brokeback Mountain.

1. Will Forte por Nebraska
Parto de la idea de que para mí Will Forte es el protagonista de Nebraska y no Bruce Dern, pero ya que Hollywood lo ha considerado al revés voy a jugar según sus reglas. Forte es el pilar sobre el que se sostiene Nebraska. El straight man que resiste todos los envites. De su interpretación me quedo con su mirada entre cansada y triste y con la solidez con la que afronta un personaje normal, un hombre responsable, que tiene que lidiar con algo que nos espera a todos algún día: la vejez de nuestros padres. No es el de Forte un personaje lucido, y por eso mismo es difícil conseguir que sea un personaje tan interesante como resulta ser. Forte tiene el doble mérito de mantenerse a flote al lado de dos pesos pesados como Dern y June Squibb que tienen mejores frases que las suyas. Y lo logra dotando al personaje de mucho sentimiento y de mucha verdad, con una interpretación naturalista. A mí me llegó, ojalá le hubiera ido mejor en la carrera de premios.

Actriz

No, no había otra foto, no otra posible, no otra justa

5. Julia Louis-Dreyfuss por Enough Said
Julia Louis-Dreyfuss curtida en los excesos interpretativos de la comedia televisiva ha tenido que desnudarse para afrontar a esta mujer de mediana edad sola, que un día se encuentra con el amor, y al siguiente, con el miedo al mismo. Una mujer corriente en un mundo corriente. Julia Louis-Dreyfuss dota de gracia y humor (¡y qué humor más delicioso!) a un personaje en constante equivocación, perdido en sí mismo, en sus fracasos pasados. Ella y James Gandolfini son una de las parejas más enternecedoras y creíbles del cine de este año.

4. Emma Thompson por Saving Mr. Banks
Del quinteto irreversible de nominada a mejor actriz que se dibujó al inicio de la carrera sólo se cayó una, Emma Thompson, gran atracción cómico-alcohólica de la temporada de premios y fantástica P.L. Travers en Saving Mr. Banks. El papel de la autora de Mary Poppins es el mayor regalo que ha recibido Thompson desde sus felices años 90, un muro de cinismo y crueldad resquebrajado por los dolorosos recuerdos del pasado que acaba siendo un personaje de una carga emotiva innegable. Y Emma Thompson estuvo a la altura, fría y sensible a partes iguales. Sin ella Saving Mr. Banks no formaría el nudo en la garganta que forma en su tramo final. Bienvenida de nuevo, Emma.

3. Brie Larson por Short Term 12
El nombre de Brie Larson comenzó a sonar pronto en las quinielas como la apuesta joven, americana e indie de cara a los Oscar. El poco respaldo que recibió entre los círculos críticos (que eran los que tenían que haberla aupado, al igual que a una de la que hablaré un poco más abajo) hizo imposible que lograra dar la sorpresa y colarse entre tanta vaca sagrada. Brie Larson dibuja con mucho encanto, gracia, fuerza y garra, una herida, a una mujer marcada para siempre, traumatizada. Short Term 12 se podría haber caído con todo el equipo, y sin embargo es un pequeño milagro, una luminosa película sobre las tinieblas del maltrato. Es mérito del guion, pero sobre todo es mérito de Brie Larson y su sonrisa pícara y sus ojos dulces.

2. Julie Delpy por Before Midnight
Aquí estamos, Julie. He vivido tantos años de mi vida queriendo a Céline y admirando a Julie Delpy que se me hace raro hablar de ellas aquí sin mezclar totalmente mis sentimientos. Así que no lo haré, no puedo hacerlo. La interpretación de Julie Delpy en Before Midnight es un arrebato de valentía, de exposición, de entrega total a un personaje, a una idea, a un sentimiento. Julie Delpy me hizo sufrir en el cine como pocas actrices lo han hecho. Terminé calado hasta los huesos. Ser graciosa, natural y mordaz para acto seguido saltar a la más honda tristeza y a la neurótica desesperación tiene mucho mérito. Mucho. Julie Delpy no es la mejor actriz del mundo pero sí es la única capaz de llevar este personaje a dónde lo ha llevado, Céline nació de ella, Céline es ella. Perdón por no darte el prestigiosísimo No-Oscar, sabes que te quiero, mucho.

1. Adèle Exarchopoulos por La vie d’Adèle
Adèle Exarchopoulos ha entrado en el cine como un vendaval. No es un mero soplo de aire fresco. Es otra cosa. Algo más hondo, más trascendente. Su trabajo en La vie d’Adèle es uno de los ejercicios interpretativos más grandiosos que yo he visto. 3 horas con la cámara pegada al cuerpo, bañada en sudor, espaguetis, saliva. Hay que ser muy valiente para asumir el reto. También hay que estar muy bien dirigida, Kechiche será un tirano, pero ¡qué bien exprime las naranjas! Por hacer de la entrega total un arte, el arte de emocionar, de transmitir, de captar las entrañas del amor y del desamor, de la ilusión y la soledad, por todo ello, Exarchopoulos es la actriz del año.

Actor

Fucker en la mediana (y extremadamente colorista) edad

5. Tye Sheridan por Mud
Irrumpió en manos de Malick (safarse de su tijera ya tiene mérito per se) enseñándonos la magia de la infancia y después protagonizó esta Mud de Jeff Nichols para enseñarnos como de compleja pero también fascinante es la adolescencia. Este papel a ratos dramático, a ratos cómico, aventurero, atrevido, es un regalo, pero es Sheridan el que transforma el regalo en verosimilitud. Tiene muchísimo futuro por delante este actor. Esperemos que le sigan ofreciendo roles tan interesantes en películas tan valiosas.

4. Oscar Isaac por Inside Llewyn Davis
Isaac se pone en Inside Llewyn Davis al servicio de un tipo nocivo para sí mismo y para los que lo rodean, perdido, a la deriva, egoísta y necio. Este cantante de folk talentoso pero fracasado es una joya. Y no es irónico. Este personaje, el retrato de una vida derrotada, del auto-sabotaje, es una joya. Y captar todo eso, mascullarlo con palabras, expresarlo con ojos cansados, caminarlo con pasos irregulares, es difícil, o tiene que serlo, por eso me parece que tiene mucho mérito Oscar Isaac. Los premios van y vienen, pero este personaje será siempre fundamental en su carrera.

3. Joaquin Phoenix por Her
Discutía con mi amigo Juan, hace unos días sobre Joaquin Phoenix, a él le gusta siempre, atado o desatado, a mí solo cuando se mete en un corsé y su interpretación sale del estómago, no de la mandíbula. Por eso este Joaquin Phoenix me parece superior al del año pasado en The Master. Mejor contenido que excesivo. Mejor sentido que histérico. La contención con que aborda este personaje tan solo, tan alicaído, tan desconectado, es clave para que la película sea creíble, para que el amor entre él y un sistema informático sea creíble, palpable, posible, real. Sí, la interpretación de Joaquin Phoenix en Her es ante todo real.

2. Ethan Hawke por Before Midnight
No me parecía justo darle a Julie Delpie el estatus de runner-up y no hacer lo propio con Ethan Hawke. No se puede entender el trabajo del uno sin el del otro. Toda la historia de Céline y Jesse es obra de ambos (y de Linklater, claro), del interior al exterior, del cerebro a las entrañas y de ahí a la pantalla. Un proceso complicado pero precioso. Hawke consigue que el huracán Delpie no se lo trague en su intensidad, tiene que interpretar a un tipo al que le cuesta más expresar sus sentimientos, un personaje que no está siempre construido a flor de piel. No me parece justo restarle valor al trabajo de Ethan Hawke, no voy a entrar en ese juego, Before Midnight es una película de los dos, y para mí ambos están extraordinarios.

1. Toni Servillo por La grande bellezza
Este año el cine europeo produjo dos grandes películas, La vie d’Adèle y La grande bellezza, ambas fueron estrenadas en Estados Unidos de cara a colarse en los Oscar. Adèle ha naufragado (empeñarse en no adelantar el estreno en Francia para ser preseleccionada no ayudó) y la película de Sorrentino no ha progresado más allá de película de habla no inglesa. Y no será por méritos, porque categorías como película, dirección, fotografía o montaje podrían haber estado a su alcance. Y desde luego mejor actor. Servillo logra algo que quizás sólo DiCaprio ha conseguido en esta carrera: construir a un icono. Pasarán los años pero este Jep Gambardella no se olvidará, no se perderá en la vorágine cinéfila, es demasiado trascendente este brutal (pero a la vez cariñoso) retrato de la intrascendencia, de la banalidad, de la melancolía de una vida malgastada de fiesta en fiesta. Y este escritor de novela única, dandy de mediana edad, es Toni Servillo. Y no puede serlo nadie más. Nadie más. Esos andares despreocupados, esas miradas altivas, esas tormentas pasadas que se acumulan en forma de arrugas. Construir un personaje complejo es algo muy difícil, construir un personaje a la vez complejo y simple, tiene que serlo más aún. Aquello de que en la nada no hay nada es una simplificación que no se puede aplicar a este caso. La nada no existe, por eso en la nadería de Jep hay un montón de matices. Y Servillo los captura para atraparnos con ellos.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Proyecto EFA

EUROPEAN FILM AWARDS


Esta noche se celebran en Berlín los premios de la Academia europea de cine, los EFA, ese desastre, esa oportunidad perdida anual. Como tengo intención de hacer un post no tanto destrozando a los EFA, como sobre todo proponiendo un modelo diferente, voy a guardarme las críticas hoy, o lo intentaré. Cuando se anunciaron las nominaciones en vez de hablarse sobre las candidatas y favoritas toda la conversación giró sobre el affaire Adèle, la ganadora de la Palma de Oro en Cannes está nominada en mejor película y mejor director sin ser elegible. Tengo unas normas, si no os gustan, tengo estas otras. La Academia publica antes de las nominaciones una lista con las película elegibles del "año" (los EFA no se mueven por año natural, sino por un espacio totalmente arbitrario), es decir aquellas que cumplían los requisitos de estreno en varios países europeos etc. Adèle no los cumplía porque no se había ni estrenado en Francia aún. Pero en una norma antinormadora se permite a los votantes escribir el nombre de películas y profesionales de las mismas aunque no estén dentro de la preselección. El resultado ha sido que La vie d'Adèle, la película europea del año (natural), por el simple hecho de ganar en Cannes, fue nominada en película y director, aunque no en actriz y guion. Se ha creado así una sensación de inseguridad e injusticia, cuando las normas no las respetan ni quienes las hacen...

Como a pesar de ser un desastre yo creo en la utilidad e incluso necesidad de unos premios que reconozcan al mejor cine europeo del año (ojalá que fuera el natural) me propuse ver el trabajo de todas las nominadas. Puedo decir satisfecho que he hecho pleno en guion, actor y actriz. En película solo me ha faltado Adèle, porque Vértigo (su distribuidora española) se negó a que fuera exhibida en Cineuropa y Cinesa no la trajo a nuestros multicines chonis de centro comercial. Y en director me ha faltado además del amigo Kechiche, el director sueco Jan Troell. A partir de aquí voy a repasar las 5 categorías (y señalar cuales hubieran sido mis candidatas de entre las preseleccionadas), dejando de lado animación, documental y ese invento ideado para premiar a Almodóvar este año que es mejor comedia, porque no he visto a las candidatas (salvo The Congress que merecía más nominaciones) y porque no entiendo por qué esas sí se dan en la gala y en cambio fotografía o música no.

Guion

Me has enseñado tú, has sido mi maestro para hacer sufrir,
si alguna vez fui malo lo aprendí de ti


Carl Joos y Felix van Groeningen por The Broken Circle Breakdown
François Ozon por Dans la maison (debería ganar)
Tom Stoppard por Anna Karenina

Giuseppe Tornatore por La migliore offerta
Paolo Sorrentino y Umberto Contarello por La grande bellezza (ganará)

Al no tener premios anteriores que configuren una carrera hacia los EFA, tampoco se tienen referencia sobre qué películas son las favoritas. En principio hay 3 vías, la victoria de Adèle en película y director, y los triunfos más o menos claros de The Broken Circle Breakdown o La grande bellezza. En guion me apunto a creer que ganará la película de Sorrentino más por amor que por otra cosa, creo en lo que a ella respecta que combina secuencias muy elegantes, con diálogos muy punzantes, muy negras, muy finas, con otras de un humor demasiado burdo. Como ya dije cuando hable de Cineuropa, a mí no me entusiasmó The Broken... y no creo que esté especialmente bien escrita. Tampoco estoy de acuerdo con la nominación al guion de La migliore offerta, una película de misterio tan obvia desde el inicio es que adolece de un serio problema de guion. Me sorprendió para bien la nominación del gran Tom Stoppard por Anna Karenina, yo no lo hubiera nominado porque creo que la adaptación carece de continuidad narrativa y profundidad dramática, pero me parece un esfuerzo digno de ser reconocido. Y dejo para el final uno de mis guiones favoritos del 2012 en clave mundial, el que escribió François Ozon adaptando una obra de teatro de Juan Mayorga, para Dans la maison. El cinismo era esto, si en La migliore offerta detectas todos los engranajes, en Dans la maison pasa todo lo contrario. Es un thriller de autor de primerísimo nivel, con diálogos y secuencias cargadas de tensión, un enfrentamiento dialéctico sin descanso entre un profesor, el embaucado, y un alumno, el embaucador, a través de unas redacciones literarias cada vez menos inocentes e irreales.

Mis nominados:
Ari Folman por The Congress
Pam Katz y Margarethe von Trotta por Hannah Arendt
Tobias Lindholm por Kapringen (A Hijacking)
François Ozon por Dans la maison
Razvan Radulescu y Calin Peter Netzer por Pozitia Copilului (Child's Pose)

Actor

La vita è bella

Jonah Heldenbergh por The Broken Circle Breakdown
Jude Law por Anna Karenina
Fabrice Luchini por Dans la maison
Tom Schilling por Oh boy
Toni Servillo por La grande bellezza

La fuerza con la que Anna Karenina irrumpió en las nominaciones sorpredió a mucha gente, aunque nunca debería tomarse a la ligera el poder de los clanes nacionales en la Academia. En el plano personal, ver el trabajo de Jude Law reconocido me alegra un montón, creo sinceramente que en la Karenina de Wright hace una de las mejores interpretaciones de su carrera. El físico de Jonah Heldenbergh es muy imponente, y en las partes alegres de TBCB resulta magnético, pero en las partes más dramáticas (y esta película tiene muchas, demasiadas) no está a la altura. Tom Schilling interpreta en Oh boy a un veinteañero a la deriva en un Berlín en blanco y negro, y logra captar la fragilidad y el desconcierto, pero también los sueños rotos y una cierta nadería. Fabrice Luchini es uno de los grandes actores del cine francés de los últimos años, un animal, y en Dans la maison dibuja un brillante retrato de la obsesión más insana y peligrosa. Para el final me guardo mi apuesta personal y también una de las mejores interpretaciones del 2013 (por poner un ejemplo, Tom Hanks está genial en Captain Phillips, pero Servillo se lo come). En La grande bellezza Toni Servillo interpreta a un dandy que escribió una novela hace 30 años, que se codea con la clase alta romana y que salta de fiesta en fiesta y de recuerdo en recuerdo. La nada más absoluta salpicada de melancolía.

Mis nominados:
Pilou Asbæk por Kapringen (A Hijacking)
Jude Law por Anna Karenina
Fabrice Luchini por Dans la maison
Søren Malling por Kapringen (A Hijacking)
Tom Schilling por Oh boy
Toni Servillo por La grande bellezza

Actriz

Hannah Arendt fumándose la vida

Veerie Baetens por The Broken Circle Breakdown
Luminita Gheorghiu por Pozitia Copiluliu (Child's Pose)
Keira Knightley por Anna Karenina
Barbara Sukowa por Hannah Arendt
Naomi Watts por Lo imposible

Las favoritas en esta categoría son a priori Veerie Baetens por su retrato de una madre y una mujer destrozada por la enfermedad de su hija y Luminita Gheorghiu que interpreta magistralmente a una madre posesiva y controladora de clase alta empeñada en salvar a su hijo contra su voluntad. En torno a la maternidad gira también el impactante trabajo de Naomi Watts en Lo imposible. En cambio, Keira Knightley fotografía la locura en la Rusia zarista con mucha solvencia y con también muchos de sus habituales tics, mereció más suerte en la carrera por los Oscar del año pasado. En último lugar, Barbara Sukowa encarna a Hannah Arendt, una mujer que nunca tuvo hijos, una de las más grandes pensadoras del Siglo XX, durante un momento complicado de su vida, el juicio en Israel al dirigente nazi Eichmann, la confección de su Eichmann en Jerusalén. Un estudio sobre la banalidad del mal y las consecuencias que para ella tuvo su publicación. La película y la interpretación de Sukowa son dignas de ser vistas. Unas maravillas.

Mis nominadas:
Luminita Gheorghiu por Pozitia Copiluliu (Child's Pose)
Keira Knightley por Anna Karenina
Barbara Sukowa por Hannah Arendt
Robin Wright por The Congress
Naomi Watts por Lo imposible

Director

Sorrentino en batín acolchado

Pablo Berger por Blancanieves
Abdellatif Kechiche por La vie d'Adele

François Ozon por Dans la maison

Paolo Sorrentino por La grande bellezza

Jan Troell por Dom över död man
Felix van Groeningen por The Broken Circle Breakdown


No puedo hablar del trabajo de Abdellatif Peor Europeo Vivo Kechiche, pero tras todo lo leído sobre Adèle, pocas dudas me quedan de que si venciera no sería injusto. Nada puedo decir tampoco sobre Jan Troell y su película. van Groeningen dirige con solvencia The Broken Circle Breakdown, pero lo hace sin demasiada personalidad, en una película en la que debería rebosar. Lo mejor de Blancanieves es la maravillosa dirección de Berger, si The Artist bebía del cine mudo americano, Blancanieves lo hace del expresionismo alemán, y funciona porque dota a la película de ese tono pesadillesco tan marcado. En cuanto a los otros dos contendientes me resulta muy difícil decidir cual me gusta más, si la puesta en escena precisa y ágil de François Ozon o los suntuosos movimientos de cámara de Paolo Sorrentino. Dos propuestas tan diferentes y tan cuidadas, cualquiera de los dos sería un gran ganador, pocas dudas quedan ya de que son dos de los grandes autores europeos del cine actual.

Mis nominados:
Pablo Berger por Blancanieves
Ari Folman por The Congress
Tobias Lindholm por Kapringen (A Hijacking)
François Ozon por Dans la maison

Paolo Sorrentino por La grande gellezza

Joe Wright por Anna Karenina

Película

¡Qué bien pega el sol en esta vetana!

Blancanieves
La grande bellezza
La migliore offerta
La vie d'Adèle
Oh boy
The Broken Circle Breakdown

Todo lo que voy a decir sobre Adèle es que la única película de 2013 que tengo más ganas de ver es The Wolf of Wall Street de Martin Scorsese. La migliore offerta es un thriller que no por ser obvio deja de ser magnético, gracias a la dirección de Tornatore y a pesar del guion de Tornatore, sin duda uno de los grandes éxitos comerciales del cine europeo de este año (natural). Oh boy es la cuota de la mafia cinematográfica alemana, ¿quiere decir eso que es una mala película?, no, en absoluto, es una película con mucho encanto, pequeña pero muy bien contada, triste y melancólica. Habrá que seguirle la pista a su director (es su ópera prima), a ver si Alemania encuentra por fin a un autor de relevancia. The Broken Circle Breakdown, un desolador retrato de como la enfermedad de su pequeña hija afecta a un matrimonio ha generado pasiones allí por dónde ha pasado, a mí me parece una película excesiva en su carga dramática, interesante pero nada más que eso, la más floja del grupo. La forma de Blancanieves me parece maravillosa, pero el fondo me deja frío, creo que es una película dotada de mucha personalidad pero no creo que sea una película redonda, ni que sea capaz de trascender más allá de ser un meritorio ejercicio estético. 

Por el camino se han quedado la danesa Kapringen, la versión oscura (y realista) de lo que nos cuenta Captain Phillips, la brutalidad de la piratería y el papel de las grandes empresas, Anna Karenina dirigida por un Joe Wright más desatado que nunca, Hannah Arendt, que sobrevive a una dirección muy convencional gracias a un guion lleno de ideas y conflictos muy interesantes, la israelí The Congress, una distopía sobre el devenir tecnológico y escapista de la humanidad, y una de mis películas favoritas de 2012, Dans la maison, que si hubiera concursado el año pasado sería una favorita clara al premio y que este año se ha quedado fuera de película, porque al fin y al cabo es una película ya amortizada, dado que su carrera comercial terminó hace casi un año. La que sí está es La grande bellezza, y ojalá gane, a pesar de alguno de sus fallos, es un retrato preciso de una Europa a la deriva (transcurre en Roma pero podría situarse en Madrid o en Paris) y de la banalidad en la que instalada gran parte de la sociedad, y en especial sus capas más altas.

Mis nominadas:
Anna Karenina
Dans la maison
Hannah Arendt
Kapringen (A Hijacking)
La grande bellezza
The Congress

viernes, 29 de noviembre de 2013

Hasta que nos olamos, Cineuropa

CINEUROPA


Pelegrín*, mascota, mito, leyenda

Cineuropa es un festival de cine que se organiza en noviembre en Santiago de Compostela, mi nido en los últimos 8 años, y que trae, para decirlo en pocas palabras, lo mejor del cine festivalero del año. Un lujo. Tres semanas maravillosas del mejor cine de autor, todo un privilegio para una ciudad tan pequeña y que sacude con mucha fuerza su vida cultural. Terminada esta micro-explicación paso a hablar del festival de este año, o más bien de mi festival de este año, de mi Bono 10 (+2). 

Como pasa en todos los festivales a mí se me han escapado este año Tots volem el millor per ella de Mar Coll (por trabajo, guau siempre he querido decir esto), Enemy de Denis Villeneuve (por problemas con la digitalización de la copia no pudo ser exhibida en el festival) y Touch of sin (por problemas de agenda, y eso que en mi agenda solo hay un rastrojo de los de John Ford y John Wayne). Tampoco he ido este año al maratón, que cierra el festival a caballo entre el viernes y el sábado y que es un Little Sitges condensado en 15 horas delirantes de cine. De entre lo que vi lo que menos me gustó fue Stray Dogs de Tsai Ming-Liang, que provocó que la mitad de la sala huyera a lo largo de la sesión. El director tailandés es uno de los chicos mimados de los festivales, un cineasta extremo, muchas veces inaccesible, aquí se entrega a planos fijos interminables. Podría decir que en el film no pasa nada, pero no soy Carlos Boyero, que durante su proyección en Venecia escapó a los 15 minutos. Entre planos alargados hasta la tortura hay unas cuantas secuencias (todas en las que salen los niños) de valor, profundas, duras, tiernas, cine social de primera. Mi gran decepción de este año fue L'inconnu du lac, un noir de sexo explícito en paisajes preciosos, una película turbadora, desde luego, pero quizás demasiado pequeña, con un final pasado de rosca. Lo mejor la simbiosis entre sexo y bosque y la naturalidad con la que Alain Guiraudie dirige. Mi affaire con el cine francés, siempre muy presente en Cineuropa, lo completó Quai d'Orsay de Tavernier, una comedia de diálogos frenéticos sobre el equipo dirigente del Ministerio de Exteriores francés. Una comedia negra política siempre es de agradecer, aunque acabe resultando un poco repetitiva.

La película que ganó el Premio del Público en la Sección Oficial fue la flamenca The Broken Circle Breakdown. Tiene una primera hora buena, salpicada de gran música y compuesta con bonitos sentimientos, sin embargo la recta final carga demasiado las tintas en una historia ya de por sí brutalmente dramática (cómo la enfermedad de su hija de 7 años afecta a una pareja de músicos country) y la comparación con la reciente La guerre est déclarée (Doncelli, 2011) tampoco le hace ningún favor. Mientras que la película mejor puntuada en Panorama Internacional fue Like father, like son de Koreeda, que ya había ganado el Premio del Público en Donostia. Koreeda confirma, con este relato de niños intercambiados al nacer, que es el cineasta más tierno del cine actual y que nadie refleja la profundidad de la infancia como él. Mientras veía la película tenía el corazón en un puño, estaba totalmente embriagado, como un niño ante un robot. Sin embargo, según pasaron las horas la película fue menguando en mi recuerdo, terminado el embrujo lo tópico que es el personaje del padre rico lastra un poco la película, que aún así es cine de primera, bonito, necesario. La otra película japonesa que vi fue la actualización de Cuentos de Tokio del maestro Ozu que ha hecho el veterano Yôji Yamada, Tokyo Family. 2 horas y media que se pasan volando, una película graciosa, tradicional, ágil, pero que se resulta un poco anticuada en el plano moral y social, quizás.

Toni Servillo, protagonista de La grande bellezza

La mejor hora de mi Cineuropa me la regaló Paolo Sorrentino en La grande bellezza, un retrato de la nada en la Italia del bunga bunga. Ensimismado en la esquina de la segunda fila no aplaudí con las orejas de milagro, o porque no tenía el cuello ni la espalda para muchos festejos. El problema de la película es que Sorrentino la alarga demasiado y que incluye alguna secuencia indigna en su obviedad (casi todas las que tienen que ver con la Iglesia), aún así, de verdad, allí donde estéis Sorrentino y Servillo, gracias. Otra que tiene alguna secuencia fallida es Gente en sitios, el nuevo manifiesto surrealista de Juan Cavestany, el autor que más aire fresco está trayendo al cine español en los últimos tiempos. Gente en sitios es la obra de un kamikaze del cine. Monumental a ratos, absurda siempre, errada a veces, películas como ésta hacen creer a uno en las posibilidades del cine español más allá de sus lugares temáticos y estilísticos de confort. En cambio, sólida como una roca y a piñón fijo camina Child's Pose de Calin Peter Netzer, o cómo una madre posesiva intenta salvar a un hijo que no quiere ser salvado tras cometer un Farruquito en un pueblo próximo a Bucarest. Junto a La grande bellezza, Gloria o Wadjda suena fuerte para los Oscar, que el nuevo cine rumano siga consolidándose es El Bien. Aunque la película más desgarradora y que menos tregua concede a su espectador es La herida, ópera prima del montador Fernando Franco, que posiblemente termine siendo mi película española favorita del 2013. En ella seguimos (en una sucesión terrible de primeros planos) a una mujer desgarrada por un trauma pasado que le impide ser feliz, que la empuja a la fatalidad. A esta mujer la interpreta Marian Álvarez, que es como diría Rosarillo una monstrua, dudo que haya 5 interpretaciones en el cine mundial mejores que esta este año, amazingquetecagasenergy, la ansiedad y el sufrimiento eran esto.

Cierro mi crónica (perdón géneros periodísticos por si os sentís profanados con el calificativo) con dos películas que pincharon dos de mis canciones favoritas. En The Congress, Ari Folman embarca a una Robin Wright mitad real-mitad animada en una serie de revoluciones tecnológicas a golpe de irrealidad. Y la pone a cantar If it be your will de Leonard Cohen, y yo no puedo no morir de amor. Mientras que mi película favorita ha sido Tom à la fèrme, del quebequés Xavier Dolan, con el que tengo una conexión especial, porque siento que ambos estamos creciendo juntos. Dolan, que tiene 2 años menos que yo, tiene a sus espaldas 4 películas que me gustan y todo un mundo propio que las respalda. Le tengo cariño. Y Tom à la ferme es un cambio de tercio, una decisión radical, una película escurridiza. Tom viaja al Quebec profundo para el funeral de su novio y todo lo que pasa desde que llega a su destino es una subyugante pesadilla. Tanto nos conocemos Xavier y yo que decidió cerrar la película con un viaje en coche a ritmo de Going to a town de Rufus Wainwright, una de las canciones que más me trastornan cuando suenan en el momento adecuado. Y aquel momento lo era.

Ya que Cineuropa no es un festival competitivo, me he arrancado yo a convertirlo en uno. Si hay algo que me gusta es hacer listas y dar premios ficticios.

Xavier Dolan, el ganador de mi Cineuropa, disfrazado de Señora de Rojo en Venecia

Pelegrín* de Ouro: Tom à la ferme de Xavier Dolan por sumergirnos en un mar de deseos y temores, de pasiones y fatalidades
Gran Premio del Jurado: The Congress de Ari Folman por forzarnos a cuestionar nuestro rumbo y nuestras prioridades
Mejor Director: Xavier Dolan por Tom à la ferme por hacer una película a la vez hermosa y nauseabunda
Mejor Actriz: Marian Álvarez por La herida por dar una lección interpretativa que se recordará durante mucho tiempo
Mejor Actor: Toni Servillo por La grande bellezza por hacernos comprender a un personaje tan complejo en su banalidad
Mejor Guión: Calin Peter Netzer y Razvan Radulescu por Child's Pose por analizar a la familia y al dolor sin caer en sentimentalismos forzados

*El Pelegrín es el muñequito de la primera imagen, la mascota oficial del Xacobeo 93, el Cobi gallego.