Mostrando entradas con la etiqueta Transparent. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Transparent. Mostrar todas las entradas

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Mis 50 ficciones televisivas de 2015: del 25 al 1

25. Justified (FX)
Este western policíaco que buceaba en las miserias de lo white trash, nunca tuvo la repercusión que se merecía. Ahora que ha terminado nos queda tener fe en que el tiempo lo pondrá en el sitio que se merece. Hay unos Estados Unidos que no salen en la televisión, pero que están ahí, en las afueras del sistema, con el agua hasta el cuello. Justified los visibiliza a través de su esfera criminal y su decadencia moral y económica.

24. BoJack Horseman (Netflix)
Una de las cosas más terribles de los seres humanos es nuestra infinita capacidad para autodestruírnos. La segunda temporada de BoJack Horseman ha confirmado que la serie ofrece una de las miradas más desoladoras, cínicas y melancólicas a las relaciones humanas, a la fama, a la soledad y a la frustración. BoJack Horseman te hace reír, pero también te puede hacer daño.

23. Shameless (Showtime)
Los Gallagher siguen siendo la familia más entrañable y querible de la televisión. Sus vidas siguen siendo un desastre, pero mientras se mantengan unidos seguirán a flote. Shameless es una de las series más graciosas y agridulces de la televisión. Gracias por hacer que los inviernos resulten menos gélidos.

22. House of Cards (Netflix)
La serie del dramaturgo Beau Willimon no es realista. Tampoco lo pretende. De hecho es una hipérbole de las ciénagas de la política: delirante (America Works, gracias por tanto), excesiva, fascinante y divertidísima. Frank Underwood ha conseguido por fin lo que quería, pero no sabe cómo mantenerlo. El poder, siempre tan corruptible y escurridizo.

21. The Good Wife (CBS)
La serie de Alicia Florick sigue siendo una de las ficciones que más felices me hacen, una de las que más disfruto y espero todas las semanas. Pero. Sí, pero, no está ya al nivel que alcanzó en cursos pasados. Sigue siendo fantástica pero ha perdido ambición y su protagonista camina sin rumbo. No siempre se puede ser la mejor.


20. Looking (HBO)
¿Por qué nos empeñamos una y otra vez en desear lo que no nos conviene y ser incapaces de amar lo que sí lo hace? ¿Por qué? Looking no aporta una solución a esta pregunta, pero profundiza en ella. Hurgando en la herida. Ojalá tuviéramos un sistema emocional más avanzado. Si la segunda temporada de Looking me ha gustado tanto es porque me ha permitido sentirme identificado con las acciones y los sentimientos de este grupo de hombres homosexuales en San Francisco. Y ser capaces de empatizar es una de las acciones más hermosas que podemos desarrollar los seres humanos.

19. Broad City (Comedy Central)
Abbie e Ilana tienen traca para rato. Nuestra generación, veinteañeros a la deriva que se asoman peligrosamente a la treintena, aún no ha dado toda la pena que puede dar. O sí, pero aún no se ha exprimido del todo nuestro patetismo. Ninguna serie actual me hace reír tanto como ésta. Bendita locura. Broad City no necesita ser cínica para ser punzante, ni tener personajes odiosos para ser crítica.

18. Master of none (Netflix)
Podríamos definir a Master of none como un cruce entre Louie y Girls. Una comedia dramática que sigue a un actor treinteañero fracasado que no deja de luchar por su sueño mientras afronta su llegada a la madurez. Master of none habla de forma brillante de las relaciones paterno-filiales, de las dinámicas de pareja, del racismo y de cómo tratamos a nuestros mayores, por citar alguno de los temas más relevantes que trató en su primera temporada.

17. Veep (HBO)
Ansiar el poder es peligroso, aferrarte a él, más. Veep, esa salvaje sátira política que nos hace más felices recordándonos que somos unos desgraciados (y nuestros gobernantes unos ineptos), ha llegado a su cuarta temporada demostrando que no sólo no tiene síntomas de cansancio sino que está en plena forma. Selina Meyer y su equipo pueden arrastrarse mucho más por el fango. Mucho más.

16. Transparent (Amazon)
¿Y si el estado habitual del ser humano en su fase adulta es saltar de crisis vital en crisis vital? La familia que protagoniza Transparent está muy perdida. Todos y cada uno de ellos están perdidos en sus vidas. Pero lejos de hundirse en la miseria, continúan de pie, buscando la felicidad. Y eso me resultaba admirable. Yo no soy capaz de seguir hacia adelante. Ellos jamás se atascan. Y la serie de Jill Solloway tampoco. La autora confirma que tiene una de las miradas más especiales de la televisión actual. Transparent hace que la televisión sea un lugar mejor y que todos nos podamos sentir identificados con problemas y sentimientos complicados.

15. Please like me (ABC2)
Si tuviera talento como escritor la serie que me gustaría guionizar sería Please Like Me. Una dramedia llena de dulzura y diálogos ingeniosos y retorcidos. Me gusta el sentido del humor de Josh Thomas porque se parece al mío y me gusta el cariño con el que trata a sus personajes, porque a mí me gustaría que me trataran así. Es una serie especial para mí. Una serie que siento muy cerca. Este año han buceado con tacto, gracia y emotividad en cómo funcionan las relaciones amorosas y en qué significa la amistad. ¿Cómo queremos a los demás?

14. Homeland (Showtime)
El padre de una de las personas más importantes de mi vida dijo lunes tras lunes de este otoño que “Homeland es una serie de rabiosa actualidad”. En realidad Homeland es más actual y más rabiosa que la información que nos trasmiten los poderes públicos y las empresas mediáticas. Y más crítica. Esta temporada ha buceado con agilidad por las embarradas aguas de la relación entre Occidente, Rusia y Oriente Próximo y Medio.

13. London Spy (BBC)
Dos hombres se enamoran. Uno de ellos desaparece. Comienza así una apasionante búsqueda de la verdad. ¿Por qué ha desaparecido? ¿Quién era realmente? ¿Quién lo hizo desaparecer? ¿Qué hay detrás de este misterio? London Spy es a la vez un thriller de espías y un drama romántico. Una serie brillante y terrorífica.

12. Sense8 (Netflix)
Los Wachowski han expandido su universo a la televisión, creando una serie que recuerda, irremediablemente, a Cloud Atlas, lo mejor que han hecho desde Matrix. El resultado ha sido sensacional. Esta historia sobre 8 personas conectadas mentalmente es divertida, emotiva y adictiva. No es perfecta pero tampoco pretende serlo, son sus aristas la que la hacen tan especial. Funciona mejor en el terreno de los sentimientos de cada uno de sus protagonistas, que en el de la trama central conspiranoica.

11. Mr. Robot (USA Network)
¿Y si un grupo de hackers fuera capaz de borrar de un plumazo todas las deudas que tiene la ciudadanía con los bancos? Sam Esmail nos plantea la promesa de una utopía, rehogada con drogas y thriller psicológico. El resultado es, en primer lugar, novedoso, en segundo lugar, impactante. Una (polémica) obra de culto en potencia. Lejos de ser redonda, Mr. Robot es una apología de la imperfección y de las trampas narrativas. Muchos espectadores se han sentido engañados, otros maravillados. Quizás sus referentes sean demasiado obvios, pero aún así, es muy poderosa, quizás la serie actual que más pasión transmite. Pasión de su equipo por lo que están haciendo, y rabia por lo que están contando.

10. Rectify (Sundance Channel)
La gran obra de la slow tv actual es, seguramente, la mejor aproximación a las relaciones familiares desde Six Feet Under. Reflexiva, dura, sensible e inteligente. El protagonista salió por fin de la cárcel, pero tanto él como su familia están destrozados en mil pedazos. En Rectify son más interesantes las relaciones personales y la psique de sus personajes, que la investigación criminal que pretende esclarecer si Daniel Holden violó y asesinó a su novia. Por eso, pocas series me han impactado tanto en el plano emocional en 2015.

9. The Affair (Showtime)
El esquema él dijo/ ella dijo, salta por los aires en esta segunda temporada sobre una pareja de amantes que engañan a sus respectivos cónyugues. Lo hace ofreciéndonos los cuatro puntos de vista de los principales implicados en el relato. La serie ha logrado mantener su esencia amplificando su impacto. The Affair es adictiva (por su misterio) pero sobre todo emocionante y desoladora (por sus conflictos). Es difícil encontrar cuatro personajes mejor construidos e interpretados en la televisión actual.

8. Fargo (FX)
¿Qué es más importante: contar una historia divertida o producir imágenes poderosas? Mmm ¿Por qué tengo que elegir si Fargo me da ambas cosas? La segunda temporada de Fargo no ha sido tan buena como la primera porque no ha tenido a personajes tan memorables, pero ha vuelto a ser una de las mejores producciones televisivas del curso porque por sí misma ha sido memorable. Muerte por todas partes. Muerte y humor negrísimo.

7. The Jinx: The life and deaths of Robert Durst (HBO)
Constantemente nos vomitan a la cara la frase “la realidad supera a la ficción”. En este caso la realidad es tan escalofriante que la ficción (porque sí, hay mucha espectacularzación narrativa) no es más que un mero aderezo de la primera. Un multimillonario neoyorkino es acusado del asesinato de un hombre en un motel de mala muerte en un pueblo perdido de Texas. Y a partir de ahí descubrimos la mente de un monstruo... O no.

6. Game of Thrones (HBO)
No hay hoy por hoy serie más relevante culturalmente en las sociedades occidentales que Game of Thrones. Es el gran fenómeno televisivo de la actualidad. Su quinta temporada ha adelantado, en no pocos momentos, al relato literario padre, y no solo no se ha estrellado sino que ha sido capaz de mantener el nivel de las temporadas anteriores. Veas o no GoT, algún amigo te habrá hecho un “Shame Shame Shame” en lo últimos meses. Y no, Dorne no moló.

5. The Americans (FX)
Dos espías rusos en los Estados Unidos de Reagan intentan conciliar su compromiso con su país con el amor por la familia que han construido juntos. The Americans es una de las series más sutiles de la televisión. Y también una de las más inteligentes. Y lo que es más importante, es la que en más alta estima tiene a sus espectadores: antes que consumidores somos seres ciudadano inteligentes, capaces de desarrollar nuestras propias ideas y juicios morales. Apasionante.

4. Louie (FX)
Las relaciones humanas no son fáciles, por eso Louis CK bucea en ellas hasta lograr que nos perdamos con él en su complejidad. Todos tenemos miedo a quedarnos solos. A sentirnos solos. A no poder comunicarnos. La ciudad y la madurez dan miedo. Louie, a veces da miedo, otras veces da risa, siempre resulta interesante. Louie es capaz de leerme, o más bien yo soy capaz de leerme a mí mismo a través de ella. No soy un cuarentón solitario y frustrado, pero casi.

3. The Leftovers (HBO)
De repente un 2% de la población mundial desaparece. Y todo estalla en mil pedazos. Todas nuestras mentiras, nuestros miedos, nuestros equilibrios imposibles. Estamos rotos. Y no somos capaces de pegarnos. La primera temporada de The Leftovers fue sensacional, la segunda ha sido prodigiosa. Dolorosa y letal. Preñada de dolor. La serie más hipnótica del año. También la más fascinante. Sus 10 capítulos se apoderaron de mi cabeza durante el otoño. De la mía y de las cabezas de miles de personas.

2. Show me a hero (HBO)
Dos años después del final de Treme, David Simon (The Wire) volvió a la televisión para contarnos un caso real acaecido en una ciudad de la periferia de NYC a finales de los 80 y principios de los 90. La historia de una ciudad partida en dos ante la decisión judicial de obligar al Ayuntamiento a construir viviendas protegidas por todo el espacio urbano, luchando contra la existencia de ghettos. Comunicación, ciudad, política, espacio y poder se mezclan a lo largo de 6 episodios escritos con precisión y complejidad por uno de los mejores escritores del mundo.

1. Mad Men (AMC)

Este año hemos despedido a una de las series de televisión más importantes, fascinantes y profundas de la historia. El relato sobre la caída de un hombre corroído por sus mentiras, Don Draper, un icono, ha permitido a Matthew Weiner consagrarse como uno de los grandes autores audiovisuales de la última década. “Sólo quiero dejar de sufrir, sólo eso”. ¿Y quién no?  Los últimos 7 capítulos de Mad Men fueron prodigiosos. Así se cierra un relato. Pocas veces me he sentido tan vacío como cuando vi el anuncio de Coca-Cola que puso punto y final a una de las series de mi vida.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Emmysalternatives 14/15 VIII: Serie de Comedia

10. You’re the worst (FX)
Esta historia de amor entre dos personas que creen ser lo peor, fue una de las nuevas series más interesantes y frescas de esta última temporada. You’re the worst es inteligente, ácida y graciosa. Explora con acierto ese momento vital (y emocional) en el que la vida te empuja a una nueva fase y tú caminas desnortado intentando unir los puntos que te llevan a la misma. Es una comedia fantástica.

9. The Mindy Project (FOX)
La serie de Mindy Kalling ha confirmado el salto de calidad que dio en su segunda temporada, firmando una tercera entrega sensacional. De principio a fin. Divertida, emotiva, absurda y, sí, romántica. Una y otra vez hemos visto como buenas comedias se han estrellado contra el enorme reto de afrontar la resolución de la tensión amorosa entre sus protagonistas. The Mindy Project no sólo ha gestionado bien que Mindy y Danny sean pareja, sino que dicha relación ha sido, de largo, lo mejor de la serie. Cuando ambos comparten secuencia esta sitcom vuela.

8. Broad City (Comedy Central)
Siempre digo que la forma en que disfrutamos de una serie (o de una peli, o de un libro, etc.) está muy influenciada por condicionantes externos a la misma. Quizás no sea justo para la obra en cuestión, pero es así. A mí Broad City me encanta, de hecho la primera temporada la vi en dos días (y porque intenté contenerme). Pero más me ha gustado compartirla con mis amigas. Poder hacer bromas y referencias, y comentarla tras cada capítulo. Broad City es una serie hecha e interpretada por dos amigas y se nota. Estas dos taradas sumidas en demenciales aventuras son dos personas que me hacen muy feliz. Y compartir dicha felicidad con personas que me importan, hace que aún valore más a esta serie.

7. Looking (HBO)
Muy pocas series me han emocionado tanto como Looking este año. El salto de calidad que ha pegado ha sido inmenso. Una pena que no la viera ni dios. Ha madurado muchísimo. Ha sabido explorar los sentimientos, los miedos y los deseos de sus personajes como pocas. A veces cruda, casi siempre emotiva, Looking es una serie a la que le he cogido un cariño especial. Echaré mucho de menos a estos chicos de Frisco. Sobre Looking: Una cartografía de las relaciones afectivas.

6. Shameless (Showtime)
Diría que no ha sido la mejor temporada de Shameless, sobre todo porque no ha sido la mejor temporada de Fiona, que al fin y al cabo es su pilar central. Sin embargo la serie ha vuelto a ser fabulosa. Tuvo un arranque un poco torpe, pero a partir de mitad de temporada funcionó a las mil maravillas. Gamberra y desoladora. Así es esta ficción. Es un placer ver a los Gallagher luchando en mil frentes distintos. Y compartir ese visionado con mis amigas, discutir y barruntar sobre lo que pasará, más aún. Sobre Shameless: No sé dejarme querer.

5. Transparent (Amazon)
La naturalidad y la sensibilidad con la que Soloway se ha aproximado a la transexualidad en Transparent es digna de admirar. La serie es una dramedia familiar inusual, dónde tan importante es el viaje que emprende Maura como la crisis vital en la que viven sus hijos. Transparent es, ante todo, una serie sobre la identidad. ¿Quiénes somos? ¿Quiénes queremos ser? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? Que dirían Siniestro Total. Cala hondo, porque todos estamos muy perdidos en muchos momentos de nuestras vidas. Sobre Transparent: Dos excelentes comedias dramáticas de autor.

4. The Comeback (HBO)
En la oscarizada Birdman, Emma Stone le escupía a Michael Keaton “es lo que siempre haces, confundes amor con admiración”. Y en cierta forma esa sentencia atraviesa la segunda temporada de The Comeback de cabo a rabo. Pocas series más valientes hemos visto esta temporada. Pocas por no decir ninguna. La historia del segundo regreso de la actriz de sitcom Valerie Cherish, ha sido incluso mejor que la de aquel primer retorno a la fama. The Comeback sigue siendo igual de graciosa e incómoda, pero este año ha leído aún mejor el mundo en el que vivimos. Por eso su calado emocional ha sido mayor. Una enmienda a la totalidad a Hollywood. Un drama descacharrante sobre la fama, el amor y el miedo a esfumarse en un mundo que corre a la velocidad del diablo. Sobre The Comeback: Love vs. Fame.

3. Veep (HBO)
Veep tiene el honor de ser la serie más cínica de la televisión actual. Su descripción de esa ciénaga que es la política en Washington, es despiadada e hilarante. Esta comedia no deja títere con cabeza. ¿Ideales? ¿Qué es eso? Lo único que importa es aferrarse al puesto, sea como sea. Veep me ha hecho llorar no sé si de risa o de frustración. Estamos muy jodidos. Parece ser Veep y Transparent son las dos principales candidatas a destronar a Modern Family en los Emmys. Ambas se merecerían la victoria. No me cabe la menor duda.

2. Parks and Recreation (NBC)
Redonda. Así ha sido la última temporada de Parks and Recreation. Una master class de cómo cerrar una serie tan graciosa y entrañable como ésta. Cada capítulo de Parks fue un caluroso abrazo. Trece capítulos de regalo para unos fans que nos hemos mantenido fieles a este precioso happy place llamado Pawnee. Así da gusto. Ha sido triste despedirse de Leslie y compañía pero la tristeza se ha sobrellevado mejor con tantas risas dulces que nos han proporcionado. Sobre Parks and Recreation: Pawnee, Indiana: Un lugar llamado Felicidad.

1. Louie (FX)
Es bien sabido que por estos lares Louis C.K. es un profeta y se cree en su serie como si fuera dogma de fe. Louie es uno de mis relatos televisivos favoritos. Porque mezcla un tipo de humor que me hace mucha gracia con temas que me preocupan mucho: la madurez, la soledad, la incomunicación, la insatisfacción, la ciudad… Constantemente me veo reflejado en ese hombre de mediana edad perdido en sí mismo y lleno de miedos. Constantemente tengo miedo a las cosas más dispares, pero sobre todo a la soledad. Esa terrible sensación de sentirse solo. Louie me hace reír muchísimo, por muy extraño que parezca lo hace, de verdad. Pero también me hace sentirme muy miserable. Me vomita a la cara mis miedos y frustraciones y me hace reflexionar sobre ellos. Es una serie dura. Es una obra de autor mayúscula. Sobre Louie: Estoy viejo para esta mierda.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Emmysalternatives 14/15 VII: Episodios de Comedia

10. Connection Lost de Modern Family
Dirigido por Steven Levitan. Escrito por Megan Ganz y Steven Levitan.

Modern Family ya no es lo que era. Esta temporada ha sido, con diferencia, la peor de la serie. ¿Eso quiere decir que es mala? No, en absoluto, simplemente que ya no tiene el nivel de antaño. Ni en los gags, ni en las relaciones entre los personajes. Sin embargo, Connection Lost, el capítulo del Ipad fue sensacional. Un prodigio narrativo. Risas garantizadas. Prometido.

9. Crazy Love de Shameless
Dirigido por Anthony Hemingway. Escrito por John Wells.

Este es uno de los capítulos más angustiosos de Shameless. Un episodio que no te deja respirar tranquilo en ningún momento, en el que temes que algo terrible vaya a pasar. El culpable es Ian, que este año ha tenido una de las tramas más importantes de la serie. Su road trip es tan triste como inquietante. Duele. Mucho.

8. Election Night de Veep
Dirigido por Chirs Addison. Escrito por Simon Blackwell y Tony Roche.

La verdad es que casi cualquier guion de esta temporada de Veep podría haber entrado en esta lista. La serie ha estado, al igual que el año pasado, en estado de gracia permanente. He escogido la season finale porque una noche electoral siempre da juego pero ésta, tan peculiar ella, más. Desternillante.

7. The Symbolic Exemplar de Transparent. Dirigido por Jill Soloway. Escrito por Faith Soloway.

Este capítulo tiene uno de los momentos más desoladores y emocionantes de la temporada 14/15, ese número musical en el que a Maura le parten el corazón sus hijos. Condensa de forma perfecta de qué va la serie: no tanto sobre Maura y su propia auto-aceptación sino de los serios problemas afectivos y emocionales que tienen sus hijos. Al final ella, que es la que está dando el gran paso de vivir como una mujer, es la única capaz de mantenerse a flote. Quema.

6. Emotional Consequences of Broadcast Television de Community
Dirigido por Rob Schrab. Escrito por Dan Harmon y Chris McKenna.

Para cerrar Community, Harmon & cia, se sacaron de la manga uno de los mejores capítulos de la serie que recuerda, por la exploración de posibilidades, al descomunal Remedial Chaos Theory con sus líneas temporales. En este capítulo los personajes juegan con la idea de cómo serán sus vidas en el séptimo año desde que se conocieron. Vamos, como sería una séptima temporada de Community según sus propios protagonistas. El rey de la meta-televisión dando su último puñetazo en la mesa. Brillante de principio a (sobre todo) fin.

5. Looking for a plot de Looking
Dirigido por Andrew Haigh. Escrito por Jhoni Marchinko.
Reconozco que la muerte de un ser querido es un tema que me interesa mucho. Que siempre me ha conmovido cuando lo veo bien retratado en el audiovisual. Looking for a plot es el capítulo más extraño de Looking y también uno de los más inspirados. Mezcla con inteligencia y sensibilidad el drama y la comedia negra. La muerte de un padre es uno de los momentos más trascendentales de la vida de toda persona. Looking mezcla con sabiduría recuerdos del pasado y emociones del presente para componer un retrato muy maduro y divertido del dolor.

4. 12 Angry Men Inside Amy Schumer de Inside Amy Schumer
Dirigido por Ryan McFul y Amy Schumer. Guionista jefe, Jessi Klein.

De pocos programas (así, en general) se ha hablado más este año que del homenaje/parodia de Amy Schumer a 12 Angry Men. Y cuando uno lo ve, lo entiende perfectamente. Es ácido, descacharrante y provocador. Un jurado compuesto por 12 hombres tiene que decidir si Amy Schumer está lo suficientemente buena para salir en televisión. En la primera votación, sólo un hombre se niega a declarar que Schumer no está lo suficientemente buena. Lo que pasa a partir de ahí es comedia crítica en estado puro.

3. Cop Story de Louie
Dirigido y escrito por Louis C.K.

A diferencia de la temporada pasada, en esta ocasión Louie no ha tenido un capítulo emblemático que estuviera claramente por encima del resto, como pasó con So did the fat lady. Sin embargo, C.K. nos ha regalado, otra vez más, una temporada redonda, dónde yo destacaría este Cop Story. Louie se reencuentra con el ex - novio policía de su hermana y este prácticamente lo fuerza a quedar una noche con él. Esa noche se convierte en un enorme desastre pero también en un retrato desolador de la madurez como estado de derrota total y de la soledad en la ciudad. Vamos, algunos de los principales temas de la serie condensados en 20 fabulosos minutos.

2. Leslie & Ron de Parks and Recreation. Dirigido por Beth McCarthy-Miller. Escrito por Michael Schur.

La última temporada de Parks and Recreation está llena de capítulos preciosos pero el episodio embotellado en el que Leslie y Ron arreglan sus diferencias es precioso y graciosísimo. ¿Por qué Parks es una serie tan especial y querible? Todas las respuestas en 20 minutos.

1. Valerie gets what she really wants de The Comeback
Dirigido por Michael Patrick King. Escrito por Michael Patrick King y Lisa Kudrow.


Quizás pueda parece una opción extraña este último episodio de The Comeback, como mejor capítulo cómico del año. Pero es el que más disfruté, el que más me emocionó y el que más me sorprendió. ¿Qué es más importante? El amor de la gente importante en tu vida o el amor de tus fans, de tu público. El ego o el cariño. En la vida todo son prioridades. The Comeback nos cuenta como nuestros miedos e inseguridades hacen que nos olvidemos de qué es lo que de verdad vale la pena. Al final todos queremos ser felices. Y como somos animales sociales, la felicidad se alcanza al lado de las personas a las que amamos. Sean amigos, parejas o familia. Es precioso el mensaje que lanza la serie. El capítulo además es divertidísimo y ácido, como siempre, y sella una ruptura, en el tramo final, con su forma para explotar al máximo su fondo. Y funciona. Tanto a nivel de dirección como de guion es un episodio redondo.

martes, 8 de septiembre de 2015

Emmysalternatives 14/15 VI: Actrices de Comedia

Actriz de reparto 

6. Aubrey Plaza por Parks and Recreation
Las miradas de odio de April siempre me harán reír. Pase el tiempo que pase. Plaza se apoderó del personaje hasta hacerlo completamente suyo. Es difícil resultar entrañable cuando tu principal actividad es odiar a todo el mundo. Y sin embargo lo consigue. Plaza tiene una mirada muy expresiva y un gran control tanto de su rostro como de su cuerpo. April es un personaje mucho más complejo de lo que podría parecer a simple vista. Gracias por estas siete temporadas Aubrey.

5. Gaby Hoffman por Transparent
Hoffman consiguió clavarse en la retina de muchos espectadores interpretando a la estrambótica hermana de Adam en la Girls de Lena Dunham. Pero ha sido en la Transparent de Jill Soloway dónde ha logrado confirmarse como una actriz valiente y a tener muy en cuenta. Aquí también interpreta a un personaje en crisis vital constante. Desborda energía y compromiso. Es un trabajo muy completo. Ojalá tengamos Hoffman para rato.

4. Melanie Lynskey por Togetherness
Lynskey interpreta a una mujer sumida en una doble crisis: una matrimonial y otra vital. Su matrimonio se está muriendo por culpa de la rutina. Su vida va sin rumbo porque no hay en ella nada que la motive. La primera temporada de Togetherness es un viaje de autodescubrimiento para sus personajes. Y de todos esos viajes, el más emotivo y entrañable es el de Lynskey, porque ella le imprime una hondura y una calidez a su personaje muy especiales.

3. Lauren Weedman por Looking
En una serie en la que todo el reparto es masculino, salvo tú, puede resultar difícil encontrar tu sitio. Weedman no sólo lo encuentra sino que además es el personaje más cómico de toda la ficción. Cada frase que dice es una pulla. Tiene una gestualidad muy graciosa. Y además, es capaz de moverse con soltura entre la comedia cínica y el drama intimista. En el capítulo que le han regalado esta temporada da un auténtico recital. Pocos personajes me han hecho reírme más esta temporada.

2. Anna Chlumsky por Veep
Si hay alguien que pueda derrotar a Janney en los Emmys es Chlumsky, sobre todo porque tiene una secuencia fabulosa en la que toda su endeble estabilidad salta por los aires. Más contra las cuerdas que nunca, Chlumsky ha firmado su mejor temporada en Veep. Ella es la voz de la cordura que se deja pervertir por el circo que la rodea. Casi como si fuera la Lisa Simpson de Veep. Es un pilar fundamental de la serie.


1. Allison Janney por Mom

Lo de Janney en Mom es un festival non stop. Da igual que sean secuencias con chistes de coños o droga, o escenas de fuerte carga dramática. Ya da igual. Borda lo que le echen. Está a otro nivel. Si en la primera temporada estuvo fantástica en esta segunda entrega aún ha estado mejor. Siempre hilarante y a veces desoladora. La vida, esa cabrona.


Actriz

6. Amy Schumer por Inside Amy Schumer
¿Hay alguien más de moda en el panorama audiovisual americano que Amy Schumer? Posiblemente no. Schumer ha logrado llevar debates de rabiosa actualidad como el de violación a la televisión, ofreciendo un punto de vista personal, agrio y polémico. Como actriz-presentadora ha demostrado una gran vis cómica y un compromiso enorme con sus propias ideas. Inside Amy Schumer es, casi siempre, un salto sin red.

5. Mindy Kalling por The Mindy Project
Otra actriz que hace prácticamente de sí misma en su propia serie es Mindy Kalling. La cómica tiene el honor, en mi humilde opinión, de ser la jefa de la mejor sitcom de la pasada temporada. Más allá de lo bien escrita que está The Mindy Project, gran parte de su éxito radica en la química imposible entre Kalling y Messina y en el carisma y vis cómica de ella. Todo un triunfo.


4. Emmy Rossum por Shameless
Mi idolatrada Emmy Rossum baja del primer puesto que le di el año pasado a este cuarto puesto, no es que ella no haya estado tan bien como siempre, es que ha sido la peor temporada de su personaje, la gran Fiona Gallagher. Su trama a ratos resultó demencial. Sin embargo Rossum brilló siempre que su personaje acabó acorralado emocionalmente. Está muy rota y aún estamos muy lejos de que se reconstruya. Emmy Rossum sigue teniendo la mirada más triste de la televisión y la sonrisa más luminosa. ¿Qué más se puede pedir?

3. Julia-Louis Dreyfuss por Veep
Frente a nuevas generaciones de cómicas (en esta lista hay unas cuantas), Dreyfuss sigue insistiendo en Veep que ella es la reina. Por cuarto año consecutivo camina con paso firme hacia la victoria en esta categoría en los Emmys. Sus principales amenazas son la pujante Schumer y la consagrada Poehler. Aún así, yo no apostaría contra Dreyfuss. Esta temporada ha vuelto a estar fantástica: incómoda, descacharrante, absurda, odiable y patética. Ha conseguido convertir a Selina Meyer en un icono, el retrato definitivo de los políticos que son la nada más absoluta.

2. Amy Poehler por Parks and Recreation
Si Selina Meyer es un icono, Leslie Knope no se queda atrás. Y paradójicamente representa todo lo contrario a Meyer: los ideales, la inteligencia y el trabajo duro. La obsesiva y optimista Leslie Knope que compone Amy Poehler es uno de los grandes personajes de la historia de las sitcoms. Así de claro. Es bastante vergonzoso que al igual que le pasó a Steve Carell por The Office, Poehler vaya a quedarse sin haber ganado el Emmy. Da igual, ha ganado un billete a la historia y sobre todo al corazón de millones de personas. Su victoria me haría muy feliz, aunque no sea mi primera opción.

1. Lisa Kudrow por The Comeback
Mi candidata a la victoria es Lisa Kudrow. La increíble, inmensa, osada y arrebatadora Lisa Kudrow de The Comeback. Pocos trabajos ha habido este año más comprometidos y arriesgados. Lisa Kudrow no es Valerie Cherish, pero podría haberlo sido. Una estrella de sitcoms en decadencia obsesionada con volver a triunfar, obsesionada con el amor del público. Kudrow logra ser a la vez tierna y patética. Desternillante y dramática. Supura una tristeza y una melancolía terribles pero también una pasión y una inocencia maravillosas. Está fabulosa, es imposible no reírte con/de Cherish y emocionarte con ella. Es todo un striptease interpretativo. Siempre será recordada por ser Phoebe pero el gran papel de Kudrow es éste.