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jueves, 10 de septiembre de 2015

Emmysalternatives 14/15 VIII: Serie de Comedia

10. You’re the worst (FX)
Esta historia de amor entre dos personas que creen ser lo peor, fue una de las nuevas series más interesantes y frescas de esta última temporada. You’re the worst es inteligente, ácida y graciosa. Explora con acierto ese momento vital (y emocional) en el que la vida te empuja a una nueva fase y tú caminas desnortado intentando unir los puntos que te llevan a la misma. Es una comedia fantástica.

9. The Mindy Project (FOX)
La serie de Mindy Kalling ha confirmado el salto de calidad que dio en su segunda temporada, firmando una tercera entrega sensacional. De principio a fin. Divertida, emotiva, absurda y, sí, romántica. Una y otra vez hemos visto como buenas comedias se han estrellado contra el enorme reto de afrontar la resolución de la tensión amorosa entre sus protagonistas. The Mindy Project no sólo ha gestionado bien que Mindy y Danny sean pareja, sino que dicha relación ha sido, de largo, lo mejor de la serie. Cuando ambos comparten secuencia esta sitcom vuela.

8. Broad City (Comedy Central)
Siempre digo que la forma en que disfrutamos de una serie (o de una peli, o de un libro, etc.) está muy influenciada por condicionantes externos a la misma. Quizás no sea justo para la obra en cuestión, pero es así. A mí Broad City me encanta, de hecho la primera temporada la vi en dos días (y porque intenté contenerme). Pero más me ha gustado compartirla con mis amigas. Poder hacer bromas y referencias, y comentarla tras cada capítulo. Broad City es una serie hecha e interpretada por dos amigas y se nota. Estas dos taradas sumidas en demenciales aventuras son dos personas que me hacen muy feliz. Y compartir dicha felicidad con personas que me importan, hace que aún valore más a esta serie.

7. Looking (HBO)
Muy pocas series me han emocionado tanto como Looking este año. El salto de calidad que ha pegado ha sido inmenso. Una pena que no la viera ni dios. Ha madurado muchísimo. Ha sabido explorar los sentimientos, los miedos y los deseos de sus personajes como pocas. A veces cruda, casi siempre emotiva, Looking es una serie a la que le he cogido un cariño especial. Echaré mucho de menos a estos chicos de Frisco. Sobre Looking: Una cartografía de las relaciones afectivas.

6. Shameless (Showtime)
Diría que no ha sido la mejor temporada de Shameless, sobre todo porque no ha sido la mejor temporada de Fiona, que al fin y al cabo es su pilar central. Sin embargo la serie ha vuelto a ser fabulosa. Tuvo un arranque un poco torpe, pero a partir de mitad de temporada funcionó a las mil maravillas. Gamberra y desoladora. Así es esta ficción. Es un placer ver a los Gallagher luchando en mil frentes distintos. Y compartir ese visionado con mis amigas, discutir y barruntar sobre lo que pasará, más aún. Sobre Shameless: No sé dejarme querer.

5. Transparent (Amazon)
La naturalidad y la sensibilidad con la que Soloway se ha aproximado a la transexualidad en Transparent es digna de admirar. La serie es una dramedia familiar inusual, dónde tan importante es el viaje que emprende Maura como la crisis vital en la que viven sus hijos. Transparent es, ante todo, una serie sobre la identidad. ¿Quiénes somos? ¿Quiénes queremos ser? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? Que dirían Siniestro Total. Cala hondo, porque todos estamos muy perdidos en muchos momentos de nuestras vidas. Sobre Transparent: Dos excelentes comedias dramáticas de autor.

4. The Comeback (HBO)
En la oscarizada Birdman, Emma Stone le escupía a Michael Keaton “es lo que siempre haces, confundes amor con admiración”. Y en cierta forma esa sentencia atraviesa la segunda temporada de The Comeback de cabo a rabo. Pocas series más valientes hemos visto esta temporada. Pocas por no decir ninguna. La historia del segundo regreso de la actriz de sitcom Valerie Cherish, ha sido incluso mejor que la de aquel primer retorno a la fama. The Comeback sigue siendo igual de graciosa e incómoda, pero este año ha leído aún mejor el mundo en el que vivimos. Por eso su calado emocional ha sido mayor. Una enmienda a la totalidad a Hollywood. Un drama descacharrante sobre la fama, el amor y el miedo a esfumarse en un mundo que corre a la velocidad del diablo. Sobre The Comeback: Love vs. Fame.

3. Veep (HBO)
Veep tiene el honor de ser la serie más cínica de la televisión actual. Su descripción de esa ciénaga que es la política en Washington, es despiadada e hilarante. Esta comedia no deja títere con cabeza. ¿Ideales? ¿Qué es eso? Lo único que importa es aferrarse al puesto, sea como sea. Veep me ha hecho llorar no sé si de risa o de frustración. Estamos muy jodidos. Parece ser Veep y Transparent son las dos principales candidatas a destronar a Modern Family en los Emmys. Ambas se merecerían la victoria. No me cabe la menor duda.

2. Parks and Recreation (NBC)
Redonda. Así ha sido la última temporada de Parks and Recreation. Una master class de cómo cerrar una serie tan graciosa y entrañable como ésta. Cada capítulo de Parks fue un caluroso abrazo. Trece capítulos de regalo para unos fans que nos hemos mantenido fieles a este precioso happy place llamado Pawnee. Así da gusto. Ha sido triste despedirse de Leslie y compañía pero la tristeza se ha sobrellevado mejor con tantas risas dulces que nos han proporcionado. Sobre Parks and Recreation: Pawnee, Indiana: Un lugar llamado Felicidad.

1. Louie (FX)
Es bien sabido que por estos lares Louis C.K. es un profeta y se cree en su serie como si fuera dogma de fe. Louie es uno de mis relatos televisivos favoritos. Porque mezcla un tipo de humor que me hace mucha gracia con temas que me preocupan mucho: la madurez, la soledad, la incomunicación, la insatisfacción, la ciudad… Constantemente me veo reflejado en ese hombre de mediana edad perdido en sí mismo y lleno de miedos. Constantemente tengo miedo a las cosas más dispares, pero sobre todo a la soledad. Esa terrible sensación de sentirse solo. Louie me hace reír muchísimo, por muy extraño que parezca lo hace, de verdad. Pero también me hace sentirme muy miserable. Me vomita a la cara mis miedos y frustraciones y me hace reflexionar sobre ellos. Es una serie dura. Es una obra de autor mayúscula. Sobre Louie: Estoy viejo para esta mierda.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Emmysalternatives 14/15 VII: Episodios de Comedia

10. Connection Lost de Modern Family
Dirigido por Steven Levitan. Escrito por Megan Ganz y Steven Levitan.

Modern Family ya no es lo que era. Esta temporada ha sido, con diferencia, la peor de la serie. ¿Eso quiere decir que es mala? No, en absoluto, simplemente que ya no tiene el nivel de antaño. Ni en los gags, ni en las relaciones entre los personajes. Sin embargo, Connection Lost, el capítulo del Ipad fue sensacional. Un prodigio narrativo. Risas garantizadas. Prometido.

9. Crazy Love de Shameless
Dirigido por Anthony Hemingway. Escrito por John Wells.

Este es uno de los capítulos más angustiosos de Shameless. Un episodio que no te deja respirar tranquilo en ningún momento, en el que temes que algo terrible vaya a pasar. El culpable es Ian, que este año ha tenido una de las tramas más importantes de la serie. Su road trip es tan triste como inquietante. Duele. Mucho.

8. Election Night de Veep
Dirigido por Chirs Addison. Escrito por Simon Blackwell y Tony Roche.

La verdad es que casi cualquier guion de esta temporada de Veep podría haber entrado en esta lista. La serie ha estado, al igual que el año pasado, en estado de gracia permanente. He escogido la season finale porque una noche electoral siempre da juego pero ésta, tan peculiar ella, más. Desternillante.

7. The Symbolic Exemplar de Transparent. Dirigido por Jill Soloway. Escrito por Faith Soloway.

Este capítulo tiene uno de los momentos más desoladores y emocionantes de la temporada 14/15, ese número musical en el que a Maura le parten el corazón sus hijos. Condensa de forma perfecta de qué va la serie: no tanto sobre Maura y su propia auto-aceptación sino de los serios problemas afectivos y emocionales que tienen sus hijos. Al final ella, que es la que está dando el gran paso de vivir como una mujer, es la única capaz de mantenerse a flote. Quema.

6. Emotional Consequences of Broadcast Television de Community
Dirigido por Rob Schrab. Escrito por Dan Harmon y Chris McKenna.

Para cerrar Community, Harmon & cia, se sacaron de la manga uno de los mejores capítulos de la serie que recuerda, por la exploración de posibilidades, al descomunal Remedial Chaos Theory con sus líneas temporales. En este capítulo los personajes juegan con la idea de cómo serán sus vidas en el séptimo año desde que se conocieron. Vamos, como sería una séptima temporada de Community según sus propios protagonistas. El rey de la meta-televisión dando su último puñetazo en la mesa. Brillante de principio a (sobre todo) fin.

5. Looking for a plot de Looking
Dirigido por Andrew Haigh. Escrito por Jhoni Marchinko.
Reconozco que la muerte de un ser querido es un tema que me interesa mucho. Que siempre me ha conmovido cuando lo veo bien retratado en el audiovisual. Looking for a plot es el capítulo más extraño de Looking y también uno de los más inspirados. Mezcla con inteligencia y sensibilidad el drama y la comedia negra. La muerte de un padre es uno de los momentos más trascendentales de la vida de toda persona. Looking mezcla con sabiduría recuerdos del pasado y emociones del presente para componer un retrato muy maduro y divertido del dolor.

4. 12 Angry Men Inside Amy Schumer de Inside Amy Schumer
Dirigido por Ryan McFul y Amy Schumer. Guionista jefe, Jessi Klein.

De pocos programas (así, en general) se ha hablado más este año que del homenaje/parodia de Amy Schumer a 12 Angry Men. Y cuando uno lo ve, lo entiende perfectamente. Es ácido, descacharrante y provocador. Un jurado compuesto por 12 hombres tiene que decidir si Amy Schumer está lo suficientemente buena para salir en televisión. En la primera votación, sólo un hombre se niega a declarar que Schumer no está lo suficientemente buena. Lo que pasa a partir de ahí es comedia crítica en estado puro.

3. Cop Story de Louie
Dirigido y escrito por Louis C.K.

A diferencia de la temporada pasada, en esta ocasión Louie no ha tenido un capítulo emblemático que estuviera claramente por encima del resto, como pasó con So did the fat lady. Sin embargo, C.K. nos ha regalado, otra vez más, una temporada redonda, dónde yo destacaría este Cop Story. Louie se reencuentra con el ex - novio policía de su hermana y este prácticamente lo fuerza a quedar una noche con él. Esa noche se convierte en un enorme desastre pero también en un retrato desolador de la madurez como estado de derrota total y de la soledad en la ciudad. Vamos, algunos de los principales temas de la serie condensados en 20 fabulosos minutos.

2. Leslie & Ron de Parks and Recreation. Dirigido por Beth McCarthy-Miller. Escrito por Michael Schur.

La última temporada de Parks and Recreation está llena de capítulos preciosos pero el episodio embotellado en el que Leslie y Ron arreglan sus diferencias es precioso y graciosísimo. ¿Por qué Parks es una serie tan especial y querible? Todas las respuestas en 20 minutos.

1. Valerie gets what she really wants de The Comeback
Dirigido por Michael Patrick King. Escrito por Michael Patrick King y Lisa Kudrow.


Quizás pueda parece una opción extraña este último episodio de The Comeback, como mejor capítulo cómico del año. Pero es el que más disfruté, el que más me emocionó y el que más me sorprendió. ¿Qué es más importante? El amor de la gente importante en tu vida o el amor de tus fans, de tu público. El ego o el cariño. En la vida todo son prioridades. The Comeback nos cuenta como nuestros miedos e inseguridades hacen que nos olvidemos de qué es lo que de verdad vale la pena. Al final todos queremos ser felices. Y como somos animales sociales, la felicidad se alcanza al lado de las personas a las que amamos. Sean amigos, parejas o familia. Es precioso el mensaje que lanza la serie. El capítulo además es divertidísimo y ácido, como siempre, y sella una ruptura, en el tramo final, con su forma para explotar al máximo su fondo. Y funciona. Tanto a nivel de dirección como de guion es un episodio redondo.

martes, 8 de septiembre de 2015

Emmysalternatives 14/15 VI: Actrices de Comedia

Actriz de reparto 

6. Aubrey Plaza por Parks and Recreation
Las miradas de odio de April siempre me harán reír. Pase el tiempo que pase. Plaza se apoderó del personaje hasta hacerlo completamente suyo. Es difícil resultar entrañable cuando tu principal actividad es odiar a todo el mundo. Y sin embargo lo consigue. Plaza tiene una mirada muy expresiva y un gran control tanto de su rostro como de su cuerpo. April es un personaje mucho más complejo de lo que podría parecer a simple vista. Gracias por estas siete temporadas Aubrey.

5. Gaby Hoffman por Transparent
Hoffman consiguió clavarse en la retina de muchos espectadores interpretando a la estrambótica hermana de Adam en la Girls de Lena Dunham. Pero ha sido en la Transparent de Jill Soloway dónde ha logrado confirmarse como una actriz valiente y a tener muy en cuenta. Aquí también interpreta a un personaje en crisis vital constante. Desborda energía y compromiso. Es un trabajo muy completo. Ojalá tengamos Hoffman para rato.

4. Melanie Lynskey por Togetherness
Lynskey interpreta a una mujer sumida en una doble crisis: una matrimonial y otra vital. Su matrimonio se está muriendo por culpa de la rutina. Su vida va sin rumbo porque no hay en ella nada que la motive. La primera temporada de Togetherness es un viaje de autodescubrimiento para sus personajes. Y de todos esos viajes, el más emotivo y entrañable es el de Lynskey, porque ella le imprime una hondura y una calidez a su personaje muy especiales.

3. Lauren Weedman por Looking
En una serie en la que todo el reparto es masculino, salvo tú, puede resultar difícil encontrar tu sitio. Weedman no sólo lo encuentra sino que además es el personaje más cómico de toda la ficción. Cada frase que dice es una pulla. Tiene una gestualidad muy graciosa. Y además, es capaz de moverse con soltura entre la comedia cínica y el drama intimista. En el capítulo que le han regalado esta temporada da un auténtico recital. Pocos personajes me han hecho reírme más esta temporada.

2. Anna Chlumsky por Veep
Si hay alguien que pueda derrotar a Janney en los Emmys es Chlumsky, sobre todo porque tiene una secuencia fabulosa en la que toda su endeble estabilidad salta por los aires. Más contra las cuerdas que nunca, Chlumsky ha firmado su mejor temporada en Veep. Ella es la voz de la cordura que se deja pervertir por el circo que la rodea. Casi como si fuera la Lisa Simpson de Veep. Es un pilar fundamental de la serie.


1. Allison Janney por Mom

Lo de Janney en Mom es un festival non stop. Da igual que sean secuencias con chistes de coños o droga, o escenas de fuerte carga dramática. Ya da igual. Borda lo que le echen. Está a otro nivel. Si en la primera temporada estuvo fantástica en esta segunda entrega aún ha estado mejor. Siempre hilarante y a veces desoladora. La vida, esa cabrona.


Actriz

6. Amy Schumer por Inside Amy Schumer
¿Hay alguien más de moda en el panorama audiovisual americano que Amy Schumer? Posiblemente no. Schumer ha logrado llevar debates de rabiosa actualidad como el de violación a la televisión, ofreciendo un punto de vista personal, agrio y polémico. Como actriz-presentadora ha demostrado una gran vis cómica y un compromiso enorme con sus propias ideas. Inside Amy Schumer es, casi siempre, un salto sin red.

5. Mindy Kalling por The Mindy Project
Otra actriz que hace prácticamente de sí misma en su propia serie es Mindy Kalling. La cómica tiene el honor, en mi humilde opinión, de ser la jefa de la mejor sitcom de la pasada temporada. Más allá de lo bien escrita que está The Mindy Project, gran parte de su éxito radica en la química imposible entre Kalling y Messina y en el carisma y vis cómica de ella. Todo un triunfo.


4. Emmy Rossum por Shameless
Mi idolatrada Emmy Rossum baja del primer puesto que le di el año pasado a este cuarto puesto, no es que ella no haya estado tan bien como siempre, es que ha sido la peor temporada de su personaje, la gran Fiona Gallagher. Su trama a ratos resultó demencial. Sin embargo Rossum brilló siempre que su personaje acabó acorralado emocionalmente. Está muy rota y aún estamos muy lejos de que se reconstruya. Emmy Rossum sigue teniendo la mirada más triste de la televisión y la sonrisa más luminosa. ¿Qué más se puede pedir?

3. Julia-Louis Dreyfuss por Veep
Frente a nuevas generaciones de cómicas (en esta lista hay unas cuantas), Dreyfuss sigue insistiendo en Veep que ella es la reina. Por cuarto año consecutivo camina con paso firme hacia la victoria en esta categoría en los Emmys. Sus principales amenazas son la pujante Schumer y la consagrada Poehler. Aún así, yo no apostaría contra Dreyfuss. Esta temporada ha vuelto a estar fantástica: incómoda, descacharrante, absurda, odiable y patética. Ha conseguido convertir a Selina Meyer en un icono, el retrato definitivo de los políticos que son la nada más absoluta.

2. Amy Poehler por Parks and Recreation
Si Selina Meyer es un icono, Leslie Knope no se queda atrás. Y paradójicamente representa todo lo contrario a Meyer: los ideales, la inteligencia y el trabajo duro. La obsesiva y optimista Leslie Knope que compone Amy Poehler es uno de los grandes personajes de la historia de las sitcoms. Así de claro. Es bastante vergonzoso que al igual que le pasó a Steve Carell por The Office, Poehler vaya a quedarse sin haber ganado el Emmy. Da igual, ha ganado un billete a la historia y sobre todo al corazón de millones de personas. Su victoria me haría muy feliz, aunque no sea mi primera opción.

1. Lisa Kudrow por The Comeback
Mi candidata a la victoria es Lisa Kudrow. La increíble, inmensa, osada y arrebatadora Lisa Kudrow de The Comeback. Pocos trabajos ha habido este año más comprometidos y arriesgados. Lisa Kudrow no es Valerie Cherish, pero podría haberlo sido. Una estrella de sitcoms en decadencia obsesionada con volver a triunfar, obsesionada con el amor del público. Kudrow logra ser a la vez tierna y patética. Desternillante y dramática. Supura una tristeza y una melancolía terribles pero también una pasión y una inocencia maravillosas. Está fabulosa, es imposible no reírte con/de Cherish y emocionarte con ella. Es todo un striptease interpretativo. Siempre será recordada por ser Phoebe pero el gran papel de Kudrow es éste.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Emmsyalternatives 14/15 V: Actores de Comedia

Actor de reparto

6. Andre Braugher por Brooklyn Nine-Nine
De los 6 nominados de los Emmys sólo incluyo a dos en mi lista, uno de ellos es Braugher y en la última posición. Este veterano de la televisión logra que su imperturbable capitán sea pura comedia desde la más impasible seriedad. Es la pareja perfecta para Andy Samberg pero además funciona como un reloj con todo el reparto.



5. Noel Fisher por Shameless
Ser un capullo entrañable no es una labor fácil. Fisher lo logra gracias a la expresividad de su cara. Puede dar miedo y acto seguido resultar muy dulce. Ser un criminal para después parece un perro apaleado. Tiene además una gran vis cómica. Si le dan buenos papeles puede llegar a ser un actor muy interesante, tiene múltiples registros.


4. Robert Michael Morris por The Comeback
Conseguir transformar a un personaje como Mickey que es a priori una mera caricatura (peluquero con pluma) en una persona llena de sentimientos, desternillante y querible tiene mucho mérito. Morris no tiene miedo a nada, ni a hacer el completo ridículo ni a exponerse emocionalmente. Es un trabajo valiente. Y gracioso, muy gracioso.


3. Tituss Burgess por Unbreakable Kimmy Schmidt
No ha habido este año una secuencia con la que me haya reído más que con el videoclip de Peeno Noir. Ni una sola. Aún a día de hoy cuando estoy triste me la pongo y acabo llorado, pero de risa. Burgess está divertidísimo en Unbreakable Kimmy Schmidt. Esa mezcla entre inocencia y cinismo lo convierte en un personaje muy especial. Podría haber sido un desastre porque es un personaje muy extremo y que puede llegar a resultar irritable. Sin embargo funciona. Burgess es descacharrante y  a veces, hasta emotivo. Sería un fantástico ganador del Emmy.

2. Chris Pratt por Parks and Recreation
Ahora que el prattismo se ha convertido en una corriente de amor masivo por la figura de Chris Pratt, la nueva y resplandeciente estrella de Hollywood, puede parece oportunista defender el trabajo del actor en Parks and Recreation. Sin embargo, ante todo resulta pertinente hacerlo. Pratt ya era un gran actor cómico mucho antes de dedicarse a hacer action hero socarrones. De hecho, en Parks demuestra que es capaz de manejar tan bueno ese humor irónico y arrogante como uno más entrañable y hasta bobalicón. Su Andy no podría ser más diferente que sus personajes en Guardians of the Galaxy y Jurassic World. Y ahí reside el mérito. Es más, Pratt está mucho mejor en Parks que en esos dos blockbusters, en mi humilde opinión. Por encima este año tuvo un capítulo de total lucimiento: el descacharrante e imaginativo The Johnny Karate Super Awesome Musical Explosion Show.

1. Cameron Monaghan por Shameless

Sólo hay dos actores doble nominados en esta patraña que son mis Emmysalternatives, uno es Jon Hamm (era tan obvio que lo iba a meter en actor de drama que no lo considero spoiler), el otro es Cameron Monaghan, que además de interpretar al Joker en Gotham afrontó su temporada más compleja y lucida en Shameless. Desde el capítulo uno de la temporada vemos como Ian comienza a romperse. Termina por explotar y al final comienza a reconstruirse. Todo un viaje por lo doloroso y terrible que resulta ser bipolar. Lo difícil que es tanto para uno, como para la gente que te quiere. Cómo afecta a las relaciones familiares y amorosas. Cómo te despoja de tu independencia, de tu libertad. Monaghan expresa de forma fantástica toda la catarata de sentimientos que sufre su personaje. Es maravilloso lo que logra.

Actor

6. William H. Macy por Shameless
En las últimas temporadas venía sosteniendo que Frank estorbaba ya en Shameless. Sin embargo en esta última entrega le han dado un arco propio muy interesante, como acompañante de una joven doctora hacia la muerte por culpa de un terrible cáncer terminal. Y H. Macy ha sabio exprimir al máximo esa historia. Gracioso, canalla, divertido y sensible. Dotando a Frank de una nueva capa de profundidad.

5. Andy Samberg por Brooklyn Nine-Nine
El humor es algo muy personal. A mí, hoy por hoy, pocas personas me hacen más gracia que Andy Samberg. Da igual que los chistes no sean buenos (aunque en B99 suelen funcionar), su mera cara, cuerpo y forma de hablar y gesticular me hacen gracia. Y aunque la serie ha logrado construir un gran plantel de personajes secundarios, él sigue siendo la estrella del show.


4. Jonathan Groff por Looking
En mi opinión, Jonathan Groff ha demostrado en esta temporada de Looking que es algo más que una cara angelical. Ha tenido momentos cómicos y dramáticos muy interesantes. Pero sobre todo dónde se ha lucido ha sido en los momentos incómodos. A mitad de temporada Patrick pronuncia un speech en su fiesta de disfraces terrible. De hecho tuve que parar el capítulo porque me resultaba incomodísimo ver como se inmolaba ante todos sus amigos. Y gran parte del mérito es de Groff, por lograr que resulte creíble.

3. Chris Messina por The Mindy Project
Gran parte del éxito de The Mindy Project radica en la química entre Kalling y Messina y en el sorprendente punch cómico de éste. El actor ha hecho tan suyo a Danny Castellano que en todos y cada uno de sus gags lo borda. Se lo conoce al dedillo. Sabe ser a la vez rancio e ingenioso, duro y tierno. Es puro carisma.



2. Louis C.K. por Louie
Todos los que me conocen saben lo mucho que yo admiro a Louis C.K. Ha sido mi guía vital en el último lustro. Otro año más ha vuelto a estar descomunal en su serie interpretando a una versión de sí mismo en estado de crisis permanente. Y ahí radica el mérito del trabajo de C.K. como intérprete. No está siendo el mismo, está construyendo una versión de sí mismo que no es la real, para hablar de las cosas que le atormentan. ¿Cómo sería yo si mi vida fuera a la deriva? ¿Si estuviera insatisfecho? ¿Si fuera infeliz? Tanto en el terreno cómico como en el dramático es un trabajo maravilloso.

1. Jeffrey Tambor por Transparent
Jeffrey Tambor ganó este Emmy hace ya un año, cuando Amazon puso a disposición de sus clientes Transparent, una serie que supo leer el problema de los derechos de las personas transexuales y adelantarse a un debate que hoy en día está muy candente, tanto en el terreno artístico como en el socio-político. Desde aquel momento Tambor tiene el Emmy porque su interpretación de Maura es de esas que marcan una carrera y que calan fuerte en los espectadores. Es un trabajo delicado, lúcido, serio y emocionante. Una genialidad. Casi un milagro. Si a eso le unimos que Jeffrey Tambor es un gran actor televisivo que aún no ha ganado el Emmy, su victoria es inevitable.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Pawnee, Indiana: Un lugar llamado Felicidad

PARKS AND RECREATION - Última temporada



Anoche NBC emitió el final de Parks and Recreation, que junto a The Office, 30 Rock y Community ha sido una de las sitcoms más ilustres de la cadena del pavo real desde que su bloque de comedia de los jueves entró en crisis de audiencia. De las noches millonarias de la época de Seinfiled, Friends o Frasier, hemos pasado a esta actual temporada en la que NBC ha terminado por desmantelar la franja de programación cómica que era su principal seña de identidad. Por el camino, las 4 series mentadas anteriormente mantuvieron la calidad de antaño tirando de un humor más irónico y meta. De las 4, sólo The Office fue un éxito de audiencia, y sólo 30 Rock triunfó en los premios. Community elevó la sitcom a obra de autor (y de nicho). Mientras que Parks and Recreation optó, tras su segunda temporada, por un tono más cálido, una comedia descacharrante pero también tierna, hecha desde el corazón y para el corazón. Quizás no sea tan intelectual como 30 Rock ni tenga unos gags tan brillantes como The Office, pero supo conjugar un poco lo mejor de cada una de ellas para terminar consolidando su propio estilo cómico (y dramático).

Con el final de Parks and Recreation, NBC se queda sin comedias de calidad. Y la televisión un poco más desangelada. Parks era mi happy place. Pawnee, el pueblo ficticio de Indiana dónde estaba ambientada, era ese sitio donde refugiarme en los días tristes. Siempre había allí risas y abrazos para mí. La serie de Michael Schur supo encontrar el punto intermedio perfecto entre lo entrañable y lo crítico. Entre la caricia y la tarta estrellada contra la cara de Garry. Abordó la función pública desde una perspectiva positiva, cosa refrescante en los tiempos cínicos en los que vivimos, pero sin desechar el elemento crítico sobre papel del Gobierno en nuestras vidas a través del libertario Ron Swanson. El Swanson de Nick Offerman es ya un personaje emblemático de la televisión, la encarnación total del valor americano más puro: la libertad. Su pirámide de la grandeza, su amor por la naturaleza y la carpintería, su visceral odio al Gobierno (aunque trabajara para él), su devoción por la carne… Mil detalles con los que nos ha ganado el corazón y la sonrisa a lo largo de estos años.

Swanson ha ejercido de perfecto contrapunto al amor desmedido de Leslie Knope por la función pública entendida como incansable trabajo por el bien común, al servicio de los demás. Pasarán los años, y al igual que Liz Lemmon o Michael Scott, Leslie Knope será recordada como uno de los personajes más estimulantes, carismáticos y fascinantes de la comedia americana del nuevo siglo. Su obsesión con el trabajo, con la perfección, el amor que vomitaba sobre sus seres queridos y su entusiasmo vital, me han hecho una persona más feliz. Y eso implica ser mejor persona. Tener una mirada más pura del mundo, más humanista. Amy Poehler es una de las mejores cómicas de su generación. También una de las más apasionadas y entregadas. Un lujo de actriz.

Al lado de estos dos personajes antagónicos (pero unidos por una honda amistad) en Pawnee hemos podido descubrir a Aubrey Plaza como la reina de la comedia negra, dando vida a la cruelmente entrañable April Ludgate, y sorprendernos con la vis cómica de Chris Pratt (Andy Dwyer-Bert Macklin-Johnny Karate) mucho antes de que Marvel lo hiciera famoso en todo el planeta (algunos ya eramos prattistas desde Everwood, mucho antes del surgimiento del prattismo). Además, Rashida Jones (Ann) pudo consolidar lo ya demostrado durante su paso por The Office y Rob Lowe (Chris) parodiarse a sí mismo en un personaje tan hilarante como irritante. Aziz Ansari (Tom) encarnó al egocentrismo de nuestro acelerado mundo a la perfección. Mientras que Retta (Donna) y Jim O’Heir (Garry-Jerry-Larry-Terry Gergich), supieron estar en un espléndido segundo plano haciendo funcionar todas las tramas en las que estaban incluidos. Para el final dejo al Ben Wyatt de Adam Scott. También conocido como el hombre perfecto. Friki, inteligente, inseguro, entrañable, cariñoso e incomprendido. Uno de los personajes más achuchables de la televisión. Parks and Recreation además de una fantástica serie sobre un work place o una comedia de amigos, ha sido una gran romcom disfrazada, que nos ha contado la historia de amor (y progresión profesional) de Leslie y Ben (bajo la bendición de la mejor mascota/emblema del mundo: Li’l Sebastian).


Si bien es cierto que la sexta temporada de Parks and Recreation no estuvo a la altura de las 4 anteriores, que se la notó por primera vez cansada, que la trama de la destitución de Leslie Knope fue una mala idea y que la unificación con Eagleton sólo funcionó a medias. Si bien es cierto todo esto, decíamos, no es menos cierto que Parks and Recreation se ha mandado una última temporada antológica, tras el salto temporal a 2017 con el que se había cerrado el curso anterior. Digna de ser estudiada y analizada. Ya The Office y 30 Rock habían encomendado sus últimas temporadas a la melancolía cómica y a la progresión dramática de sus personajes. Sin embargo ninguna de sus dos (excelentes) últimas entregas alcanzó la redondez de la que ha hecho muestra Parks and Recreation.

Para la historia deja ya 3 de los mejores capítulos de la serie: Leslie and Ron (7x04), The Johnny Karate Super Awesome Musical Explosion Show (7x10), digno de las mejores The Office y Community, y la series finale, One Last Ride (7x12-13). Autorreferencias, progresión narrativa a golpe de flash-forwards bien hilados, y sobre todo saber explotar al máximo todo el bagaje sobre el que están asentados sus personajes. Esta temporada de Parks and Recreation la he visto entre risas, sonrisas, lágrimas y aplausos. No le ha sobrado ni faltado nada. Ha sido, repito, redonda. La forma perfecta de cerrar una comedia tan veterana. Schur lo apostó todo a los personajes y salió bien parado. Básicamente porque frente a otras sitcoms, todo la galería de personajes de la serie (y los actores que le dieron vida) son brutales. Hoy es un día muy triste para mí. Se ha terminado mi segunda sitcom favorita (la primera sigue siendo 30 Rock). Me siento un poco más sólo en este mundo. Como si alguien me hubiera arrancado un saco de risas de mi interior y me haya dejado sumido en la melancolía. Nunca dejaré de recomendar esta serie. Esta preciosa serie.

viernes, 22 de agosto de 2014

Emmysalternatives 13/14 V: Series de Comedia

En los Emmys sólo nominan a 6 series, pero teniendo en cuenta que ellos no ven nada y yo veo muchas cosas, me voy a poner en modo Oscar, y hacer una lista de 10. Mis 10 comedias (y "comedias") favoritas del año.

10. Parks and Recreation

No fue, desde luego, la mejor temporada de Parks and Recreation, tuvo bastantes capítulos muy olvidables. Y aún así sigue siendo mi happy place por excelencia. Esa serie que me abriga como si fuera una manta suavecita y me hace feliz durante 20 minutos semanales. Y aún así tuvo capítulos muy buenos como el de la despedida de Ann y Chris o lo season finale doble con twist a lo bestia de cara a la séptima y última temporada. Quizás el problema de este sexto año en Pawnee fue que al estar Leslie muy perdida profesionalmente la serie se resintió, careciendo de la dirección hacia adelante que siempre le imponía su protagonista.



9. Community

Había muchas expectativas puestas en el regreso de Dan Harmon a Community, y quizás por ello mucha gente se sintió decepcionada. Estoy de acuerdo con que quizás pasado el ecuador de la temporada se sintió muy fatigada la serie. Sin embargo volvió a ser la Community que era antaño, con los mismos logros y los mismos problemas. Vamos, sublime en su irregularidad, pasando de capítulos soberbios (el de Fincher, el de la lava, el de la red social…) a otros que no aportaban nada. Ya se sabe, Community es mejor cuanto más experimental y meta se pone. Al final sí… habrá Six Seasons… y posiblemente And A Movie.



8. Brooklyn Nine-Nine

La nueva serie del hombre detrás de Parks and Recreation, Michael Schur, fue la gran perjudicada en el terreno de la comedia de las nominaciones a los Emmys. No entró ni en la categoría reina ni en mejor actor protagonista, dos premios que logró en los últimos Globos de Oro. Más alla de eso, Brooklyn Nine-Nine es el mejor estreno de una sitcom de network desde la temporada de Modern Family y Community. Tuvo unos primeros capítulos a los que les faltaba cocción, que quemaban demasiado a su protagonista y no terminaban de perfilar a los secundarios. Sin embargo pronto lograron que la dinámica grupal (elemento clave de toda comedia) funcionara como el mecanismo de un reloj perfectamente calibrado. Y a partir de ahí la serie fue una gozada. Divertida, original, entrañable, traviesa. Muchas ganas tengo de ver como sigue en su segundo año.



7. Modern Family

Parece que este año sí, que este año termina la dictadura de Modern Family en los Emmys y no logrará su quinta victoria consecutiva. De las favoritas a destronarla hablaré más abajo. Aún así, quizás esta haya sido la mejor temporada que ha tenido la serie en los últimos 3 años. Los personajes y los actores siguen funcionando a las mil maravillas (sobre todo sus interrelaciones) y ha tenido un par de golpes dramáticos que le han dado mayor profundidad a la serie sin restarle comicidad. Además de Under pressure del que ya hablé ayer, hay que destacar su maravilloso viaje a Las Vegas (¡ese juego de puertas!) o la season finale doble con la boda de Mitch y Cam.


6. Broad City

Alguien me preguntó cuáles fueron las series con las que más me reí en la temporada 13/14 y mi respuesta fue “Veep y Broad City”. Llegué a esta serie tras leer muchas cosas buenas de ella en Twitter y con la temporada ya finalizada. Me la ventilé en 2 días, intentando no devorarla de un tirón. Por lo tanto fracasé estrepitosamente. Broad City es la serie que más se aproxima al tipo de humor que yo tengo: negro, sucio, absurdo y muy autoparódico. Por eso ya en el segundo capítulo estaba totalmente enamorado de la serie y recomendándola a varias amigas. Mi frase-slogan para venderla era: es como sería Girls si fuera una comedia de verdad. Estas dos chicas piden a gritos cruzarse con las de la serie de Lena Dunham e ir a perrear todas juntas una noche. Y que en el transcurso de la misma pasen una sucesión incalculable de desventuras ligadas a la maría, el sexo y la vergüenza ajena.


5. Orange is the new black

Primera candidata que suena con fuerza para destronar a Modern Family tras su victoria en los Critic’s y el buzz obtenido gracias al estreno de su segunda temporada. Sin duda OITNB sería una gran vencedora si se impone el próximo día 25. Es una serie contundente, adictiva, muy entretenida. Se consumen sus capítulos como si fueran pipas. Ha dado una gran visibilidad a las actrices negras y latinas y ha construido una galería de personajes femeninos descomunal. No es una serie redonda, tiene sus aristas, al fin y al cabo ha salido de la mente de Jenji Kohan (Weeds). Pero está hecha con mucho corazón y con un gran sentido del espectáculo. Su enorme fandom la avala. Necesitaba una serie como ésta.


4. Shameless

Es curioso ver como justo en su temporada más dramática, Shameless salta a las categorías de comedia (tras una excepción de las “normas” de la Academia). Nos hizo pasar el invierno con el corazón en un puño. Si Fiona cae, caemos todos, y Fiona esta temporada no hizo otra cosa más que precipitarse hacia el abismo. También Ian o Debbie tuvieron tramas muy tristes, además de que V y Kev, que siempre son un alivio cómico, tuvieron menos peso. Aún así entre las tragedias de los Gallagher si coló ese humor tan gamberro, con tanta mala baba, típico de la serie. Mickey, Hank moribundo, la aventura universitaria de Lip… fueron tramas que ayudaron a relajar la tensión cuando la serie se volvía cada vez más oscura. Una cuarta temporada sensacional que deja un terreno bien abonado para que la quinta entrega sea igual de sólida.


3. Girls

No por ser previsible es menos indignante, en su temporada más sólida hasta la fecha Girls se ha caído de la lucha por el Emmy a mejor comedia del año. Frente a la irregularidad de los dos años anteriores este año la progresión de la serie ha sido más consistente yendo de menos a más según los personajes iban profundizando en sus conflictos. Tener a la relación entre Hannah y Adam como pilar maestro le permitió a Dunham perfilar una temporada que tratara temas bastante serios como la muerte, la familia, la amistad con el paso del tiempo, o cómo evolucionan las relaciones de pareja serias. Y aún así quizás sea el año de Girls con el que más me he reído, Hannah tuvo en su trabajo y antes con la publicación de su ebook momentos realmente hilarantes. Tan oscura y retorcida como siempre, Girls volvió a salir al ruedo para no dejar títere con cabeza de esta generación nuestra que va a la deriva.



2. Veep

Si hay que otorgarle el título de Most Improved Player este año a una serie sin duda sería a Veep. ¡Vaya salto de calidad ha pegado! Ya la segunda temporada fue mucho mejor que la primera, pero es que esta tercera ha sido descomunal. Negrísima, cínica hasta límites insospechados e hilarante. Tiene los diálogos más lapidarios de la televisión. Es una crítica mordaz a la política, o más bien a la basura que corrompe la política. Hace una radiografía de Washington como una enorme cloaca que ni House of Cards. Tiene un fantástico grupo de secundarios a cada cual más incompetente y peculiar. Y… además, tiene a Selina Meyer, el retrato más certero de político vacío por dentro y que es todo sonrisa por fuera. Todo el mundo debería ver Veep, aunque sólo sea por ver como reparte ostias a diestro y siniestro. Si hubo una serie de la que no hice reflexión de final de temporada y se lo merecía, fue esta serie, pero no tuve tiempo material aquellos días. PD: Veep es la otra gran candidata a desplazar a Modern Family.


1. Louie



No sé muy bien qué decir de Louie que no haya dicho ya antes de ayer, ayer, o cualquier vez anterior. La conexión emocional que entablo con esta serie no la consigo entablar con ninguna otra. No hay serie que me rompa los esquemas tanto y de una forma tan devastadora. Cuando una serie te hace reír a carcajadas y a la vez te deja noqueado durante días, pensando en qué tipo de persona eres, cómo es tu vida o hacia dónde te diriges, entonces… es que esa serie es especial. Y Louie lo es. No es una serie que haya recomendado mucho, porque no es una serie al uso, es pura libertad creativa, a veces onírica, otras hiperrealista, a veces tiene historias que se alargan 6 capítulos (véase Elevator) en cambio otras un mismo capítulo de 20 minutos cuenta 2 historias diferentes. Cuando uno se sienta a verla lo único que debe esperar es que C.K. le sorprenda. Nada más. No hay moldes, no hay reglas, es un genio dando rienda suelta a su creatividad, a sus sentimientos y a sus ideas. Este año reflexionó más que nunca sobre la incomunicación urbana, sobre la familia y sobre el amor. Fueron los 3 temas que recorrieron todos los capítulos. Quizás por eso esta cuarta ha sido la mejor temporada de la serie, porque ha estado mejor hilada, más condensada. Muchas gracias por todo Louis C.K., muchas gracias por ayudarme a comprenderme un poco mejor a mí mismo.