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viernes, 20 de febrero de 2015

Los No-Oscar 2014 V: Actrices

ACTRIZ DE REPARTO

5. Imelda Staunton por Pride
Es increíble el poco respeto general que se le tiene a Staunton frente a otras grandes damas del cine británico como Helen Mirren o Judi Dench (Maggie Smith y Vanessa Redgrave juegan en otra liga, en mi humilde opinión). Staunton vuelve a demostrar en Pride que es una actriz total, capaz de encarnar a cualquier tipo de personajes con la misma solvencia. Saltar del drama a la comedia en un mismo plano y resultar brillante en todos y cada uno de sus registros. En Pride emociona y hace reír. ¿Qué más se le puede pedir?

4. Érica Rivas por Relatos Salvajes
Ni Darín, ni Sbaraglia, ni la concha de tu madre, la verdadera estrella de ese circo de pista múltiple que es Relatos Salvajes es sin duda alguna La Novia (Uma, siempre en mi corazón), interpretada con un desparpajo, una densidad y una capacidad de mutación impresionantes por Érica Rivas. Si el gran personaje femenino del año es la Amy Dunn de Rosamund Pike en Gone Girl, La Novia de Rivas es su reflejo en clave de retorcidísima comedia. A partir de ahora cuando alguien me pida que lo grabe, huiré despavorido.

3. Jessica Chastain por A most violent year
Hemos incurrido, yo el primero, en una glorificación desmedida de Jessica Chastain en el último lustro. La histeria ha llegado al punto de pedir premios para ella antes de ver su interpretación o indignarse, como este año, porque la dejaran fuera de los Oscar. Jessica Chastain está fantástica en A most violent year. ¿Hay alguna vez que no lo esté? Despoja a su rostro de toda candidez y se transforma en un complejo cruce entre femme fatale y matriarca todopoderosa. Aunque yo sí la hubiera nominado (mi quinteto sería Arquette, Stone, Clément, Watts y Chastain), no me parece ningún escándalo que no se colara en la terna. Otros trabajos mejores de Chastain están por llegar. Arranqua el film con mucha energía, devorando cada una de sus secuencias, desprendiendo muchísima tensión con la mirada, pero durante la segunda hora su personaje se diluye, y el film se transforma en el via crucis personal de Oscar Isaac. Jessica Chastain firma otro personaje hipnótico para una carrera que en menos de un lustro ya es digna de ser recordada.

2. Naomi Watts por Birdman
Si Michael Keaton y Edward Norton se parodian a sí mismos (y algo más, reflexionan en profundidad sobre sus carreras y sus miedos), Naomi Watts, en un trabajo sutil, delicado, hace algo similar. Esa actriz con talento atormentada por sus inseguridades y malas decisiones es una de las composiciones más valientes y delicadas que ha hecho jamás Watts. Bien merecía la nominación al Oscar. Pena que el (enorme) trabajo de Emma Stone la eclipsara. Volverá a ofrecernos otras grandes interpretaciones, seguro.

1. Suzanne Clément por Mommy

Suzanne Clément, al igual que Anne Dorval, retoma una variante del personaje que ya interpretó hace 5 años en la ópera prima de Dolan, la profesora que funciona de pegamento entre una madre y un hijo a la deriva. Entre medias, dio un recital interpretando a la protagonista de Laurence Anyways, esa mujer enamorada sumida en una relación imposible. En su tercera colaboración con Dolan, entrega una interpretación superlativa como una mujer con problemas para hablar, asustada, triste, deprimida. Un trabajo muy sutil, la calma entre los dos protagonistas del film. Fabulosa.

ACTRIZ PROTAGONISTA

5. Kristen Wiig por The Skeleton Twins
Poco a poco, Kristen Wiig se está convirtiendo en una gran actriz de comedia dramática. Le falta hacer un film con un gran cineasta (hola Alexander Payne, hablo contigo), pero desde luego The Skeleton Twins es un gran paso adelante en su carrera como actriz de nivel. Esta hermana autodestructiva y perdida en su vida, aburrida, que vive en estado de hibernación, es un papel muy jugoso con potentes secuencias tanto cómicas como dramáticas, y Wiig borda con la misma solvencia unas y otras. Su fantástica química con Bill Hader me ha regalado algunos de los minutos más divertidos de mi año cinéfilo.

4. Scarlett Johansson por Under the skin
En los dos años que llevo haciendo Los No Oscar en este blog, tres nombres se han repetido ambas veces. De Gyllenhall e Isaac ya hablé ayer, hoy es el turno de Johansson, que si el año pasado puso su voz al servicio de la historia de Spike Jonze en Her, este año (en realidad estamos ante un film de 2013 también) entregó su cuerpo a la exhibición audiovisual de Jonathan Glazer en Under the skin. Una interpretación tan física y magnética como el propio film. Era fácil caer en el ridículo, y Johansson no lo hace. Vuelve a estar, otra vez (he aquí un fan fatal), fantástica.

3. Elisabeth Moss por The One I love
Los que me conocen sonreirán al ver a Elisabeth Moss en esta lista y por una película que no conoce ni el tato. Sí, es cierto, soy totalmente parcial con respecto a Moss, la quiero demasiado. La quiero desde que era la hija de POTUS en The West Wing. La quiero por Top of the lake pero, obviamente, la quiero sobre todo por Mad Men. Hecha la confesión, Elisabeth Moss está brillante en su papel [SPOILER] doble, en esta cinta de ciencia ficción conceptual (sí, me acabo de inventar, precisamente, el concepto), en la línea de Coherence, Another Earth o The Man from Earth, es decir, grandes ideas, presupuestos mínimos. La película se juega toda su credibilidad en la capacidad de Moss y su partenaire, el niño bonito del indie, Mark Duplass, de sostener una premisa muy retorcida y que empuja a sus protagonistas a sacar a la luz lo peor de sí mismos. Elisabeth Moss está increíble, pintando esa fragilidad, esa furia, esos monstruos parapetados en lo más oscuro de sus entrañas. También está resplandeciente, casi chispeante, en los momentos de enredo o de comedia negrísima. Es un trabajo muy complejo y completo. Una pena que la película haya pasado totalmente desapercibida ya no sólo en los premios, sino entre crítica, público y cinéfilos.

2. Jenny Slate por Obvious Child
Sin duda alguna Jenny Slate ha sido la actriz cómica del año (los Golden Globes haciendo siempre tan bien su trabajo oiga). Es imposible no reírse con ella en Obvious Child. Ya sea haciendo stand-comedy, ligando o lidiando con sus crecientes problemas. Slate logra conseguir que hasta las secuencias dramáticas del film sean graciosas, y que tengan mucha chispa. Obvious Child duele cuando menos te lo esperas, y ello se debe en parte a que Slate logra dotar al personaje de un patetismo enternecedor, de una ironía dulce.

1. Anne Dorval por Mommy

Para los que creíamos que la Katey Sagal de Sons of Anarchy era la choni de mediana edad definitiva, Mommy nos ha demostrado que estábamos equivocados, Sagal es un terremoto pero no tiene la naturalidad y la hondura dramática de Anne Dorval, la mujer que sustenta en su casi inquebrantable optimismo e instinto de supervivencia, gran parte de la película de Dolan. Si Anne Dorval no fuera la bestia interpretativa que es, que tan rápido se pasa de la comedia al drama, de la romcom al cine social, del drama psicológico al emocional, sin todo eso, Mommy no sería la película mayúscula que ha terminado siendo. Dorval hace creíble y palpable cada una de sus secuencias. Inspira ternura, respeto, cariño y fascinación. Tiene una presencia apabullante. Es una fuerza de la naturaleza. Ella y no la solvente, pero corriente, Felicity Jones de la aún más corriente The Theory of Everything debería haber estado nominada al Oscar. Hubiéramos tenido uno de los quintetos de actriz protagonista de mayor nivel de la historia. Pero la desaparición del film frente a Ida o Leviathan y la presencia de la descomunal Marion Cotillard de Deux jours, une nuit, hizo imposible el sueño. Aquí está mi No-Oscar, Señora Dorval.

lunes, 16 de febrero de 2015

Los No-Oscar 2014 I: Música y canción originales

Tras muchos meses de cábalas hemos llegado por fin a la semana de los Oscar. Se pueden leer jugosos análisis de todas las categorías en muchas webs de referencia. Como no iba a aportar nada que no hubiera dicho ya gente que sabe más y escribe mejor que yo, prefiero acordarme de todos aquellos grandes trabajos del cine de 2014 que no estará presente en la gala del domingo. La única normas de estos premios imaginarios son: no estar nominado al Oscar, pero haber sido elegible, he aquí la lista de 323 películas candidatas a los Oscar de este año. Así que en estas listas figurarán películas de 2013 como Under the skin, pero no films de 2014 como Maps to the stars o Clouds of Sils Maria. Además, en estas dos primeras categorías, me limité también, a las 114 partituras y 79 canciones nominables este año, por lo tanto no estará el polémico trabajo de Antonio Sánchez para Birdman.

MÚSICA ORIGINAL

5. Jonny Greenwood por Inherent Vice
Tras sus complejos y turbios trabajos para There will be blood y The Master, Greenwood vuelve a ponerle música a una película de Paul Thomas Anderson. Y en esta ocasión se aparta de aquellas dos partituras tan oscuras y tétricas, para, sin dejar de ser él mismo, sumergirnos en los años 60. El resultado es una composición muy evocadora y divertida que hace que en muchas ocasiones te dejes llevar por el ritmo desenfrenado, casi jovial y ligero, que le imprime al film.

4. Joe Hisaishi por The Tale of the Princess Kaguya
Para que nos hagamos una idea de la importancia de Hisaishi en el cine japonés, podríamos decir que es el Alberto Iglesias nipón, venciendo hasta en 8 ocasiones en los premios de la Academia japonesa de cine. Si la película de Isao Takahata es tan bonita es gracias a la simbiosis perfecta entre sus espectaculares acuarelas y la música compuesta por Hisaishi. Durante dos horas te embarcas en un viaje lleno de magia, que a veces parece más una arte contemplativa que narrativa. Pura atmósfera, delicadeza y tradición bien actualizada.

3. Marco Beltrami por The Homesman
Beltrami tiene en su haber dos nominaciones al Oscar. La primera, por otro western, 3:10 to Yuma. La segunda, por The Hurt Locker. No es un autor que me guste especialmente, pero desde luego es uno de los compositores con más personalidad del cine actual. En este western crepuscular de Tommy Lee Jones lleva a cabo un gran trabajo que se mueve entre la tradición y la innovación, mezclando sonidos muy diferentes para crear esa sensación de desasosiego, casi como de locura, que atraviesa todo el film.

2. Trent Reznor y Atticus Ross por Gone Girl
Tras ganar el Oscar con The social network y alcanzar la nominación con Millenium, el tándem Reznor-Ross no ha logrado convertir su tercera colaboración con David Fincher en nominación al Oscar. Y no será porque no lo merecieran. A pesar de que estamos ante un trabajo mucho más sutil que los dos anteriores, vuelven a lucirse con una música que aunque a veces parezca imperceptible va marcando el ritmo y la atmósfera del film. Fincher se vale, además de su puesta en escena, del montaje y de la música para gestionar la tensión con la que va ahorcando a sus protagonistas entre giros y contra-giros dramáticos. Es una banda sonora que sigue la estela de los trabajos anteriores de Reznor y Ross pero que a la vez aporta algo nuevo a su estilo, estamos ante una música más sugerente que impactante.

1. Mica Levi por Under the skin

La compositora Mica Levi, que tiene sólo un año más que yo, ha aparecido de la nada, firmando su primera partitura cinematográfica para la subyugante película de Jonathan Glazer, y se ha convertido en una de las sensaciones musicales cinematográficas del año. Ya sea para bien o para mal, todo el mundo ha hablado de su banda sonora. Posiblemente ninguna película dependa tanto de su música como Under the skin. Extraña, asfixiante, incómoda e hipnótica. Levi se ha lucido, una pena que la Academia no haya optado por arriesgar a lo grande e incluirla en el listado. Es una gran noticia su irrupción, porque el cine necesita más mujeres compositoras, y sobre todo, porque el cine necesita a músicos que busquen expandir sus horizontes.

CANCIÓN ORIGINAL

No es una gran canción, pero es tan dulce y la música es tan bonita, que es imposible no quererla. Al igual que la película, es puro amor. Pegadiza, tierna y graciosa. Estuve a punto de meter a John Powell por la música original de esta película en la categoría precedente, así que creo que es un buen reconocimiento a su enorme trabajo.

Desde las primeras quinielas se daba a esta canción como una importante contendiente en esta categoría en los Oscar. Al final, el fracaso crítico del film de Aronofski pudo más que la posibilidad de nominar a una leyenda de la música como Patti Smith. Desde luego estamos ante una canción, que sin ser una genialidad, ni generar un gran impacto, es muy poderosa.

Tras quedarse fuera en los anteriores Oscar, inmerecidamente, con su Young and beautiful para The Great Gatsby, Lana del Rey ha vuelto a intentarlo en esta película de Tim Burton. Y ha vuelto a fracasar. Big Eyes se metió en mi cabeza y me pasé días enteros tarareándola. La lánguida voz Lana del Rey tiene ese poder en mí. La canción resume a las mil maravillas el tema de la película y el calvario de su protagonista, hubiera sido una gran nominada, porque desde luego tiene relevancia narrativa en el film.

Lorde es una de las grandes estrellas del pop comercial actual y su canción para la penúltima película de la saga The Hunger Games se convirtió pronto en hit. No es mi estilo, pero la canción está muy bien, tiene muchísima fuerza y personalidad. Y además es jodidamente pegadiza.



Esta es mi canción original favorita del año. Una pena que no esté nominada, porque además habría servido para engordar la lista de candidaturas de la favorita al Oscar a la mejor película, Boyhood. Esta canción del propio Ethan Hawke, es una maravilla. No puedo parar de oírla. Me emociona. Es sensible y preciosa. Como la película de Richard Linklater.