Mostrando entradas con la etiqueta The Comeback. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta The Comeback. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de septiembre de 2015

Emmysalternatives 14/15 VIII: Serie de Comedia

10. You’re the worst (FX)
Esta historia de amor entre dos personas que creen ser lo peor, fue una de las nuevas series más interesantes y frescas de esta última temporada. You’re the worst es inteligente, ácida y graciosa. Explora con acierto ese momento vital (y emocional) en el que la vida te empuja a una nueva fase y tú caminas desnortado intentando unir los puntos que te llevan a la misma. Es una comedia fantástica.

9. The Mindy Project (FOX)
La serie de Mindy Kalling ha confirmado el salto de calidad que dio en su segunda temporada, firmando una tercera entrega sensacional. De principio a fin. Divertida, emotiva, absurda y, sí, romántica. Una y otra vez hemos visto como buenas comedias se han estrellado contra el enorme reto de afrontar la resolución de la tensión amorosa entre sus protagonistas. The Mindy Project no sólo ha gestionado bien que Mindy y Danny sean pareja, sino que dicha relación ha sido, de largo, lo mejor de la serie. Cuando ambos comparten secuencia esta sitcom vuela.

8. Broad City (Comedy Central)
Siempre digo que la forma en que disfrutamos de una serie (o de una peli, o de un libro, etc.) está muy influenciada por condicionantes externos a la misma. Quizás no sea justo para la obra en cuestión, pero es así. A mí Broad City me encanta, de hecho la primera temporada la vi en dos días (y porque intenté contenerme). Pero más me ha gustado compartirla con mis amigas. Poder hacer bromas y referencias, y comentarla tras cada capítulo. Broad City es una serie hecha e interpretada por dos amigas y se nota. Estas dos taradas sumidas en demenciales aventuras son dos personas que me hacen muy feliz. Y compartir dicha felicidad con personas que me importan, hace que aún valore más a esta serie.

7. Looking (HBO)
Muy pocas series me han emocionado tanto como Looking este año. El salto de calidad que ha pegado ha sido inmenso. Una pena que no la viera ni dios. Ha madurado muchísimo. Ha sabido explorar los sentimientos, los miedos y los deseos de sus personajes como pocas. A veces cruda, casi siempre emotiva, Looking es una serie a la que le he cogido un cariño especial. Echaré mucho de menos a estos chicos de Frisco. Sobre Looking: Una cartografía de las relaciones afectivas.

6. Shameless (Showtime)
Diría que no ha sido la mejor temporada de Shameless, sobre todo porque no ha sido la mejor temporada de Fiona, que al fin y al cabo es su pilar central. Sin embargo la serie ha vuelto a ser fabulosa. Tuvo un arranque un poco torpe, pero a partir de mitad de temporada funcionó a las mil maravillas. Gamberra y desoladora. Así es esta ficción. Es un placer ver a los Gallagher luchando en mil frentes distintos. Y compartir ese visionado con mis amigas, discutir y barruntar sobre lo que pasará, más aún. Sobre Shameless: No sé dejarme querer.

5. Transparent (Amazon)
La naturalidad y la sensibilidad con la que Soloway se ha aproximado a la transexualidad en Transparent es digna de admirar. La serie es una dramedia familiar inusual, dónde tan importante es el viaje que emprende Maura como la crisis vital en la que viven sus hijos. Transparent es, ante todo, una serie sobre la identidad. ¿Quiénes somos? ¿Quiénes queremos ser? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? Que dirían Siniestro Total. Cala hondo, porque todos estamos muy perdidos en muchos momentos de nuestras vidas. Sobre Transparent: Dos excelentes comedias dramáticas de autor.

4. The Comeback (HBO)
En la oscarizada Birdman, Emma Stone le escupía a Michael Keaton “es lo que siempre haces, confundes amor con admiración”. Y en cierta forma esa sentencia atraviesa la segunda temporada de The Comeback de cabo a rabo. Pocas series más valientes hemos visto esta temporada. Pocas por no decir ninguna. La historia del segundo regreso de la actriz de sitcom Valerie Cherish, ha sido incluso mejor que la de aquel primer retorno a la fama. The Comeback sigue siendo igual de graciosa e incómoda, pero este año ha leído aún mejor el mundo en el que vivimos. Por eso su calado emocional ha sido mayor. Una enmienda a la totalidad a Hollywood. Un drama descacharrante sobre la fama, el amor y el miedo a esfumarse en un mundo que corre a la velocidad del diablo. Sobre The Comeback: Love vs. Fame.

3. Veep (HBO)
Veep tiene el honor de ser la serie más cínica de la televisión actual. Su descripción de esa ciénaga que es la política en Washington, es despiadada e hilarante. Esta comedia no deja títere con cabeza. ¿Ideales? ¿Qué es eso? Lo único que importa es aferrarse al puesto, sea como sea. Veep me ha hecho llorar no sé si de risa o de frustración. Estamos muy jodidos. Parece ser Veep y Transparent son las dos principales candidatas a destronar a Modern Family en los Emmys. Ambas se merecerían la victoria. No me cabe la menor duda.

2. Parks and Recreation (NBC)
Redonda. Así ha sido la última temporada de Parks and Recreation. Una master class de cómo cerrar una serie tan graciosa y entrañable como ésta. Cada capítulo de Parks fue un caluroso abrazo. Trece capítulos de regalo para unos fans que nos hemos mantenido fieles a este precioso happy place llamado Pawnee. Así da gusto. Ha sido triste despedirse de Leslie y compañía pero la tristeza se ha sobrellevado mejor con tantas risas dulces que nos han proporcionado. Sobre Parks and Recreation: Pawnee, Indiana: Un lugar llamado Felicidad.

1. Louie (FX)
Es bien sabido que por estos lares Louis C.K. es un profeta y se cree en su serie como si fuera dogma de fe. Louie es uno de mis relatos televisivos favoritos. Porque mezcla un tipo de humor que me hace mucha gracia con temas que me preocupan mucho: la madurez, la soledad, la incomunicación, la insatisfacción, la ciudad… Constantemente me veo reflejado en ese hombre de mediana edad perdido en sí mismo y lleno de miedos. Constantemente tengo miedo a las cosas más dispares, pero sobre todo a la soledad. Esa terrible sensación de sentirse solo. Louie me hace reír muchísimo, por muy extraño que parezca lo hace, de verdad. Pero también me hace sentirme muy miserable. Me vomita a la cara mis miedos y frustraciones y me hace reflexionar sobre ellos. Es una serie dura. Es una obra de autor mayúscula. Sobre Louie: Estoy viejo para esta mierda.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Emmysalternatives 14/15 VII: Episodios de Comedia

10. Connection Lost de Modern Family
Dirigido por Steven Levitan. Escrito por Megan Ganz y Steven Levitan.

Modern Family ya no es lo que era. Esta temporada ha sido, con diferencia, la peor de la serie. ¿Eso quiere decir que es mala? No, en absoluto, simplemente que ya no tiene el nivel de antaño. Ni en los gags, ni en las relaciones entre los personajes. Sin embargo, Connection Lost, el capítulo del Ipad fue sensacional. Un prodigio narrativo. Risas garantizadas. Prometido.

9. Crazy Love de Shameless
Dirigido por Anthony Hemingway. Escrito por John Wells.

Este es uno de los capítulos más angustiosos de Shameless. Un episodio que no te deja respirar tranquilo en ningún momento, en el que temes que algo terrible vaya a pasar. El culpable es Ian, que este año ha tenido una de las tramas más importantes de la serie. Su road trip es tan triste como inquietante. Duele. Mucho.

8. Election Night de Veep
Dirigido por Chirs Addison. Escrito por Simon Blackwell y Tony Roche.

La verdad es que casi cualquier guion de esta temporada de Veep podría haber entrado en esta lista. La serie ha estado, al igual que el año pasado, en estado de gracia permanente. He escogido la season finale porque una noche electoral siempre da juego pero ésta, tan peculiar ella, más. Desternillante.

7. The Symbolic Exemplar de Transparent. Dirigido por Jill Soloway. Escrito por Faith Soloway.

Este capítulo tiene uno de los momentos más desoladores y emocionantes de la temporada 14/15, ese número musical en el que a Maura le parten el corazón sus hijos. Condensa de forma perfecta de qué va la serie: no tanto sobre Maura y su propia auto-aceptación sino de los serios problemas afectivos y emocionales que tienen sus hijos. Al final ella, que es la que está dando el gran paso de vivir como una mujer, es la única capaz de mantenerse a flote. Quema.

6. Emotional Consequences of Broadcast Television de Community
Dirigido por Rob Schrab. Escrito por Dan Harmon y Chris McKenna.

Para cerrar Community, Harmon & cia, se sacaron de la manga uno de los mejores capítulos de la serie que recuerda, por la exploración de posibilidades, al descomunal Remedial Chaos Theory con sus líneas temporales. En este capítulo los personajes juegan con la idea de cómo serán sus vidas en el séptimo año desde que se conocieron. Vamos, como sería una séptima temporada de Community según sus propios protagonistas. El rey de la meta-televisión dando su último puñetazo en la mesa. Brillante de principio a (sobre todo) fin.

5. Looking for a plot de Looking
Dirigido por Andrew Haigh. Escrito por Jhoni Marchinko.
Reconozco que la muerte de un ser querido es un tema que me interesa mucho. Que siempre me ha conmovido cuando lo veo bien retratado en el audiovisual. Looking for a plot es el capítulo más extraño de Looking y también uno de los más inspirados. Mezcla con inteligencia y sensibilidad el drama y la comedia negra. La muerte de un padre es uno de los momentos más trascendentales de la vida de toda persona. Looking mezcla con sabiduría recuerdos del pasado y emociones del presente para componer un retrato muy maduro y divertido del dolor.

4. 12 Angry Men Inside Amy Schumer de Inside Amy Schumer
Dirigido por Ryan McFul y Amy Schumer. Guionista jefe, Jessi Klein.

De pocos programas (así, en general) se ha hablado más este año que del homenaje/parodia de Amy Schumer a 12 Angry Men. Y cuando uno lo ve, lo entiende perfectamente. Es ácido, descacharrante y provocador. Un jurado compuesto por 12 hombres tiene que decidir si Amy Schumer está lo suficientemente buena para salir en televisión. En la primera votación, sólo un hombre se niega a declarar que Schumer no está lo suficientemente buena. Lo que pasa a partir de ahí es comedia crítica en estado puro.

3. Cop Story de Louie
Dirigido y escrito por Louis C.K.

A diferencia de la temporada pasada, en esta ocasión Louie no ha tenido un capítulo emblemático que estuviera claramente por encima del resto, como pasó con So did the fat lady. Sin embargo, C.K. nos ha regalado, otra vez más, una temporada redonda, dónde yo destacaría este Cop Story. Louie se reencuentra con el ex - novio policía de su hermana y este prácticamente lo fuerza a quedar una noche con él. Esa noche se convierte en un enorme desastre pero también en un retrato desolador de la madurez como estado de derrota total y de la soledad en la ciudad. Vamos, algunos de los principales temas de la serie condensados en 20 fabulosos minutos.

2. Leslie & Ron de Parks and Recreation. Dirigido por Beth McCarthy-Miller. Escrito por Michael Schur.

La última temporada de Parks and Recreation está llena de capítulos preciosos pero el episodio embotellado en el que Leslie y Ron arreglan sus diferencias es precioso y graciosísimo. ¿Por qué Parks es una serie tan especial y querible? Todas las respuestas en 20 minutos.

1. Valerie gets what she really wants de The Comeback
Dirigido por Michael Patrick King. Escrito por Michael Patrick King y Lisa Kudrow.


Quizás pueda parece una opción extraña este último episodio de The Comeback, como mejor capítulo cómico del año. Pero es el que más disfruté, el que más me emocionó y el que más me sorprendió. ¿Qué es más importante? El amor de la gente importante en tu vida o el amor de tus fans, de tu público. El ego o el cariño. En la vida todo son prioridades. The Comeback nos cuenta como nuestros miedos e inseguridades hacen que nos olvidemos de qué es lo que de verdad vale la pena. Al final todos queremos ser felices. Y como somos animales sociales, la felicidad se alcanza al lado de las personas a las que amamos. Sean amigos, parejas o familia. Es precioso el mensaje que lanza la serie. El capítulo además es divertidísimo y ácido, como siempre, y sella una ruptura, en el tramo final, con su forma para explotar al máximo su fondo. Y funciona. Tanto a nivel de dirección como de guion es un episodio redondo.

martes, 8 de septiembre de 2015

Emmysalternatives 14/15 VI: Actrices de Comedia

Actriz de reparto 

6. Aubrey Plaza por Parks and Recreation
Las miradas de odio de April siempre me harán reír. Pase el tiempo que pase. Plaza se apoderó del personaje hasta hacerlo completamente suyo. Es difícil resultar entrañable cuando tu principal actividad es odiar a todo el mundo. Y sin embargo lo consigue. Plaza tiene una mirada muy expresiva y un gran control tanto de su rostro como de su cuerpo. April es un personaje mucho más complejo de lo que podría parecer a simple vista. Gracias por estas siete temporadas Aubrey.

5. Gaby Hoffman por Transparent
Hoffman consiguió clavarse en la retina de muchos espectadores interpretando a la estrambótica hermana de Adam en la Girls de Lena Dunham. Pero ha sido en la Transparent de Jill Soloway dónde ha logrado confirmarse como una actriz valiente y a tener muy en cuenta. Aquí también interpreta a un personaje en crisis vital constante. Desborda energía y compromiso. Es un trabajo muy completo. Ojalá tengamos Hoffman para rato.

4. Melanie Lynskey por Togetherness
Lynskey interpreta a una mujer sumida en una doble crisis: una matrimonial y otra vital. Su matrimonio se está muriendo por culpa de la rutina. Su vida va sin rumbo porque no hay en ella nada que la motive. La primera temporada de Togetherness es un viaje de autodescubrimiento para sus personajes. Y de todos esos viajes, el más emotivo y entrañable es el de Lynskey, porque ella le imprime una hondura y una calidez a su personaje muy especiales.

3. Lauren Weedman por Looking
En una serie en la que todo el reparto es masculino, salvo tú, puede resultar difícil encontrar tu sitio. Weedman no sólo lo encuentra sino que además es el personaje más cómico de toda la ficción. Cada frase que dice es una pulla. Tiene una gestualidad muy graciosa. Y además, es capaz de moverse con soltura entre la comedia cínica y el drama intimista. En el capítulo que le han regalado esta temporada da un auténtico recital. Pocos personajes me han hecho reírme más esta temporada.

2. Anna Chlumsky por Veep
Si hay alguien que pueda derrotar a Janney en los Emmys es Chlumsky, sobre todo porque tiene una secuencia fabulosa en la que toda su endeble estabilidad salta por los aires. Más contra las cuerdas que nunca, Chlumsky ha firmado su mejor temporada en Veep. Ella es la voz de la cordura que se deja pervertir por el circo que la rodea. Casi como si fuera la Lisa Simpson de Veep. Es un pilar fundamental de la serie.


1. Allison Janney por Mom

Lo de Janney en Mom es un festival non stop. Da igual que sean secuencias con chistes de coños o droga, o escenas de fuerte carga dramática. Ya da igual. Borda lo que le echen. Está a otro nivel. Si en la primera temporada estuvo fantástica en esta segunda entrega aún ha estado mejor. Siempre hilarante y a veces desoladora. La vida, esa cabrona.


Actriz

6. Amy Schumer por Inside Amy Schumer
¿Hay alguien más de moda en el panorama audiovisual americano que Amy Schumer? Posiblemente no. Schumer ha logrado llevar debates de rabiosa actualidad como el de violación a la televisión, ofreciendo un punto de vista personal, agrio y polémico. Como actriz-presentadora ha demostrado una gran vis cómica y un compromiso enorme con sus propias ideas. Inside Amy Schumer es, casi siempre, un salto sin red.

5. Mindy Kalling por The Mindy Project
Otra actriz que hace prácticamente de sí misma en su propia serie es Mindy Kalling. La cómica tiene el honor, en mi humilde opinión, de ser la jefa de la mejor sitcom de la pasada temporada. Más allá de lo bien escrita que está The Mindy Project, gran parte de su éxito radica en la química imposible entre Kalling y Messina y en el carisma y vis cómica de ella. Todo un triunfo.


4. Emmy Rossum por Shameless
Mi idolatrada Emmy Rossum baja del primer puesto que le di el año pasado a este cuarto puesto, no es que ella no haya estado tan bien como siempre, es que ha sido la peor temporada de su personaje, la gran Fiona Gallagher. Su trama a ratos resultó demencial. Sin embargo Rossum brilló siempre que su personaje acabó acorralado emocionalmente. Está muy rota y aún estamos muy lejos de que se reconstruya. Emmy Rossum sigue teniendo la mirada más triste de la televisión y la sonrisa más luminosa. ¿Qué más se puede pedir?

3. Julia-Louis Dreyfuss por Veep
Frente a nuevas generaciones de cómicas (en esta lista hay unas cuantas), Dreyfuss sigue insistiendo en Veep que ella es la reina. Por cuarto año consecutivo camina con paso firme hacia la victoria en esta categoría en los Emmys. Sus principales amenazas son la pujante Schumer y la consagrada Poehler. Aún así, yo no apostaría contra Dreyfuss. Esta temporada ha vuelto a estar fantástica: incómoda, descacharrante, absurda, odiable y patética. Ha conseguido convertir a Selina Meyer en un icono, el retrato definitivo de los políticos que son la nada más absoluta.

2. Amy Poehler por Parks and Recreation
Si Selina Meyer es un icono, Leslie Knope no se queda atrás. Y paradójicamente representa todo lo contrario a Meyer: los ideales, la inteligencia y el trabajo duro. La obsesiva y optimista Leslie Knope que compone Amy Poehler es uno de los grandes personajes de la historia de las sitcoms. Así de claro. Es bastante vergonzoso que al igual que le pasó a Steve Carell por The Office, Poehler vaya a quedarse sin haber ganado el Emmy. Da igual, ha ganado un billete a la historia y sobre todo al corazón de millones de personas. Su victoria me haría muy feliz, aunque no sea mi primera opción.

1. Lisa Kudrow por The Comeback
Mi candidata a la victoria es Lisa Kudrow. La increíble, inmensa, osada y arrebatadora Lisa Kudrow de The Comeback. Pocos trabajos ha habido este año más comprometidos y arriesgados. Lisa Kudrow no es Valerie Cherish, pero podría haberlo sido. Una estrella de sitcoms en decadencia obsesionada con volver a triunfar, obsesionada con el amor del público. Kudrow logra ser a la vez tierna y patética. Desternillante y dramática. Supura una tristeza y una melancolía terribles pero también una pasión y una inocencia maravillosas. Está fabulosa, es imposible no reírte con/de Cherish y emocionarte con ella. Es todo un striptease interpretativo. Siempre será recordada por ser Phoebe pero el gran papel de Kudrow es éste.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Emmsyalternatives 14/15 V: Actores de Comedia

Actor de reparto

6. Andre Braugher por Brooklyn Nine-Nine
De los 6 nominados de los Emmys sólo incluyo a dos en mi lista, uno de ellos es Braugher y en la última posición. Este veterano de la televisión logra que su imperturbable capitán sea pura comedia desde la más impasible seriedad. Es la pareja perfecta para Andy Samberg pero además funciona como un reloj con todo el reparto.



5. Noel Fisher por Shameless
Ser un capullo entrañable no es una labor fácil. Fisher lo logra gracias a la expresividad de su cara. Puede dar miedo y acto seguido resultar muy dulce. Ser un criminal para después parece un perro apaleado. Tiene además una gran vis cómica. Si le dan buenos papeles puede llegar a ser un actor muy interesante, tiene múltiples registros.


4. Robert Michael Morris por The Comeback
Conseguir transformar a un personaje como Mickey que es a priori una mera caricatura (peluquero con pluma) en una persona llena de sentimientos, desternillante y querible tiene mucho mérito. Morris no tiene miedo a nada, ni a hacer el completo ridículo ni a exponerse emocionalmente. Es un trabajo valiente. Y gracioso, muy gracioso.


3. Tituss Burgess por Unbreakable Kimmy Schmidt
No ha habido este año una secuencia con la que me haya reído más que con el videoclip de Peeno Noir. Ni una sola. Aún a día de hoy cuando estoy triste me la pongo y acabo llorado, pero de risa. Burgess está divertidísimo en Unbreakable Kimmy Schmidt. Esa mezcla entre inocencia y cinismo lo convierte en un personaje muy especial. Podría haber sido un desastre porque es un personaje muy extremo y que puede llegar a resultar irritable. Sin embargo funciona. Burgess es descacharrante y  a veces, hasta emotivo. Sería un fantástico ganador del Emmy.

2. Chris Pratt por Parks and Recreation
Ahora que el prattismo se ha convertido en una corriente de amor masivo por la figura de Chris Pratt, la nueva y resplandeciente estrella de Hollywood, puede parece oportunista defender el trabajo del actor en Parks and Recreation. Sin embargo, ante todo resulta pertinente hacerlo. Pratt ya era un gran actor cómico mucho antes de dedicarse a hacer action hero socarrones. De hecho, en Parks demuestra que es capaz de manejar tan bueno ese humor irónico y arrogante como uno más entrañable y hasta bobalicón. Su Andy no podría ser más diferente que sus personajes en Guardians of the Galaxy y Jurassic World. Y ahí reside el mérito. Es más, Pratt está mucho mejor en Parks que en esos dos blockbusters, en mi humilde opinión. Por encima este año tuvo un capítulo de total lucimiento: el descacharrante e imaginativo The Johnny Karate Super Awesome Musical Explosion Show.

1. Cameron Monaghan por Shameless

Sólo hay dos actores doble nominados en esta patraña que son mis Emmysalternatives, uno es Jon Hamm (era tan obvio que lo iba a meter en actor de drama que no lo considero spoiler), el otro es Cameron Monaghan, que además de interpretar al Joker en Gotham afrontó su temporada más compleja y lucida en Shameless. Desde el capítulo uno de la temporada vemos como Ian comienza a romperse. Termina por explotar y al final comienza a reconstruirse. Todo un viaje por lo doloroso y terrible que resulta ser bipolar. Lo difícil que es tanto para uno, como para la gente que te quiere. Cómo afecta a las relaciones familiares y amorosas. Cómo te despoja de tu independencia, de tu libertad. Monaghan expresa de forma fantástica toda la catarata de sentimientos que sufre su personaje. Es maravilloso lo que logra.

Actor

6. William H. Macy por Shameless
En las últimas temporadas venía sosteniendo que Frank estorbaba ya en Shameless. Sin embargo en esta última entrega le han dado un arco propio muy interesante, como acompañante de una joven doctora hacia la muerte por culpa de un terrible cáncer terminal. Y H. Macy ha sabio exprimir al máximo esa historia. Gracioso, canalla, divertido y sensible. Dotando a Frank de una nueva capa de profundidad.

5. Andy Samberg por Brooklyn Nine-Nine
El humor es algo muy personal. A mí, hoy por hoy, pocas personas me hacen más gracia que Andy Samberg. Da igual que los chistes no sean buenos (aunque en B99 suelen funcionar), su mera cara, cuerpo y forma de hablar y gesticular me hacen gracia. Y aunque la serie ha logrado construir un gran plantel de personajes secundarios, él sigue siendo la estrella del show.


4. Jonathan Groff por Looking
En mi opinión, Jonathan Groff ha demostrado en esta temporada de Looking que es algo más que una cara angelical. Ha tenido momentos cómicos y dramáticos muy interesantes. Pero sobre todo dónde se ha lucido ha sido en los momentos incómodos. A mitad de temporada Patrick pronuncia un speech en su fiesta de disfraces terrible. De hecho tuve que parar el capítulo porque me resultaba incomodísimo ver como se inmolaba ante todos sus amigos. Y gran parte del mérito es de Groff, por lograr que resulte creíble.

3. Chris Messina por The Mindy Project
Gran parte del éxito de The Mindy Project radica en la química entre Kalling y Messina y en el sorprendente punch cómico de éste. El actor ha hecho tan suyo a Danny Castellano que en todos y cada uno de sus gags lo borda. Se lo conoce al dedillo. Sabe ser a la vez rancio e ingenioso, duro y tierno. Es puro carisma.



2. Louis C.K. por Louie
Todos los que me conocen saben lo mucho que yo admiro a Louis C.K. Ha sido mi guía vital en el último lustro. Otro año más ha vuelto a estar descomunal en su serie interpretando a una versión de sí mismo en estado de crisis permanente. Y ahí radica el mérito del trabajo de C.K. como intérprete. No está siendo el mismo, está construyendo una versión de sí mismo que no es la real, para hablar de las cosas que le atormentan. ¿Cómo sería yo si mi vida fuera a la deriva? ¿Si estuviera insatisfecho? ¿Si fuera infeliz? Tanto en el terreno cómico como en el dramático es un trabajo maravilloso.

1. Jeffrey Tambor por Transparent
Jeffrey Tambor ganó este Emmy hace ya un año, cuando Amazon puso a disposición de sus clientes Transparent, una serie que supo leer el problema de los derechos de las personas transexuales y adelantarse a un debate que hoy en día está muy candente, tanto en el terreno artístico como en el socio-político. Desde aquel momento Tambor tiene el Emmy porque su interpretación de Maura es de esas que marcan una carrera y que calan fuerte en los espectadores. Es un trabajo delicado, lúcido, serio y emocionante. Una genialidad. Casi un milagro. Si a eso le unimos que Jeffrey Tambor es un gran actor televisivo que aún no ha ganado el Emmy, su victoria es inevitable.

domingo, 4 de enero de 2015

Love vs. Fame

THE COMEBACK - Segunda Temporada


Tengo una carta para ti

El último capítulo emitido de Mad Men, Waterloo (7x07), se cerraba con un, ya icónico, número musical en el que Bert Cooper nos cantaba que “las mejores cosas en la vida son gratis”. Más de medio año después, Valerie Cherish, la destroyer protagonista de The Comeback, viene a confirmar la premisa en el final de esta segunda temporada, durante 10 de los minutos emocionalmente más potentes que he visto en los últimos tiempos. Esta comedia narra, para los no iniciados, el regreso a la vida profesional de una actriz de sitcoms caída en desgracia, Valerie Cherish (Lisa Kudrow, en una de las mejores y más salvajes interpretaciones cómicas que yo haya visto jamás) a través de la grabación de un docu-reality que nos muestra sus meteduras de pata y humillaciones varias tanto dentro como fuera del rodaje de su nueva serie.

Tras 9 años en el cementerio televisivo, en su comeback, The Comeback (el chiste/perogrullo era demasiado fácil, lo siento) ha parido una de las grandes entregas, y uno de los relatos más redondos, de la temporada televisiva 2014/2015 que está ahora mismo en su ecuador. Para HBO producir The Comeback era una pérdida de dinero en 2005 y lo sigue siendo en 2014. No es una serie ideada para ser un éxito, sino una ficción de culto. Tiene demasiadas capas narrativas, es demasiado incómoda, y dispara a dar a la industria de la que procede. Puede ser que nunca veamos una tercera temporada de la serie de Lisa Kudrow y Michael Patrick King. También puede ser que vuelva a resucitar dentro de 10 años. Los devenires de Hollywood son inescrutables. Nunca mejor dicho.

Como espectador de la serie la observo con una deformación de partida, para mí entre una temporada y otra de The Comeback, no han pasado 9 años, sólo un par de meses. Como muchos otros, imagino, me senté a verla de cara a estar preparado para su regreso. Sumida en la vorágine de grandes clásicos de HBO, The Comeback era una serie de la que nadie se acordaba, que pasaba muy desapercibida. Lo cual es entendible, al fin y al cabo fue un fracaso y es una producción muy pequeña. Pero también es curioso, en términos más artísticos que de éxito comercial (y de premios), porque para mí (y sin contar Curb your enthusiasm que no la he visto aún) The Comeback es la mejor comedia que ha producido jamás HBO. Precisamente, es curioso que la resurrección de la serie haya llegado justo cuando el nivel de las comedias (o “comedias”) en la parrilla de HBO es el mejor de su historia. Veep, Girls (“”), Silicon Valley, Looking (“”) y el inminente estreno de Togetherness, así lo atestiguan. Si HBO ha traído de nuevo The Comeback a nuestras vidas es porque se lo puede permitir, porque sabe que más allá de audiencias y premios, está su marca, y The Comeback hace marca, porque confirma el status de HBO como la cadena de televisión más audaz del mundo. Una serie sobre un docu-reality que sigue a una actriz mientras rueda una serie, es tan meta, tan deliciosamente enrevesado e ingenioso, que si se podía emitir en algún sitio tenía que ser en la cadena que dice no ser televisión. En tiempos de Netflix, Amazon y otras invasiones bárbaras, a HBO le viene de perlas recordarnos que aún sigue siendo ese poblado galo que emite lo que nadie más se atreve a emitir, o mejor aún, lo que nadie más puede emitir. La marca lo es todo. HBO no le ha hecho un favor a Lisa Kudrow. Aunque parezca que le han dado limosna, en realidad es Lisa Kudrow la que le ha hecho un favor a HBO devolviéndole una obra maestra sobre el mundo de la televisión, más pulida y certera que la que estos no supieron apreciar hace 8 años. Y lo ha hecho bañada en pullas y coñas sangrantes contra la Home Box Office. Desde el paseo por el hall de la fama de las series de la casa (¿The Wire? ¿Qué es eso?), hasta el hecho de que “la ganadora de un Oscar” Jane (Laura Silverman) ya no grabe un docu-reality sino un “documental de HBO”, pasando por el sexo, las drogas, las secuencias oníricas y demás ínfulas de autor que caracterizan a las series de la cadena.

"Es mi Matthew McConaughey"

A partir de aquí, spoilers de toda la temporada
Obviamente no sólo HBO ha recibido ostias este año. Le han dado hasta al apuntador. Un retrato desolador de la industria audiovisual de Hollywood como una selva en la que o vendes tu alma al diablo o pereces. Para medrar tienes que sacrificar tu vida personal y precipitarte hacia adelante, en una continua huída hacia ese no-lugar que es el estrellato más absoluto, y que en esta temporada se ejemplifica en el ansiado Emmy, que desea con todas las fuerzas del mundo Valerie. En el camino hacia el mismo, se pone en ridículo, abraza las mentiras de Paulie G. (Lance Barber) sobre lo sucedido en la T1, arruina su matrimonio con Mark (Damian Young) y descuida a su mejor amigo, Mickey, la marica buena definitiva (extraordinario Robert Michael Morris, tierno, hilarante, vulnerable e ingenioso, todo a la vez), enfermo de cáncer.

Si nos atenemos a lo que acabo de contar, podríamos pensar que The Comeback es un dramón, digno, efectivamente, de HBO. Pero no. La serie de Kudrow y King es una comedia hilarante, que hace de la situación más incómoda, risa, y del momento más trágico (en el penúltimo episodio cuando Valerie piensa que Mickey está muerto), carcajada. Otro de los grandes méritos de la serie es, ser irónica y cínica pero a la vez emotiva, incluso sentimental. Lacónicamente descacharrante. No deja títere con cabeza y no le ahorra a su protagonista ninguna humillación, pero es una serie profundamente sensible. Justamente en este ámbito es dónde The Comeback ha pegado un salto de calidad de una temporada a otra. Antes esta dimensión emocional (ese matrimonio en crisis, ese amigo moribundo, ese sacrificio sin fin por el éxito) no estaba explotada. En su segunda temporada, la ficción nos ha ahorrado muchas secuencias del rodaje de la serie (Seeing Red, la carta de ajuste de Paulie G., cuyo papel interpreta Seth Rogen) y se ha centrado mucho más en la esfera personal de la protagonista. Paulie G. es un gran villano, pero funciona mucho mejor en pequeñas dosis, porque es demasiado pérfido, una caricatura demasiado grotesca de lo peor de la industria.

A modo de conclusión, The Comeback ha mantenido todo lo mejor que tenía su concepción original, ha añadido una esfera dramática madura y tierna que no tenía y ha producido 8 capítulos sensacionales. Sobre todo el sobrecogedor último episodio, en el que Valerie nada a través de su propia mierda (literalmente), sacrifica su momento de gloria (recoger su Emmy) por los dos hombres de su vida (Mark y Mickey), en un momento de anticatarsis catártica glorioso, el culmen no era el speech del Emmy (esa secuencia del ensayo del mismo es brutal), sino la salvación emocional. The Comeback deja de ser un falso docu-reality y se vuelve “un drama de HBO”. Cambia la dirección, la fotografía, el montaje y sobre todo cambia Lisa Kudrow, que pasa de la exageración más graciosa a la más tierna de las sutilezas. Y en esos 10 minutos finales de Valerie Gets What She Really Wants (2x08), The Comeback se confirma como una de las series más inteligentes, redondas y emotivas de la televisión actual. Es más importante el amor que la fama. El amor está ahí siempre, la fama es efímera. Ouch.