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jueves, 17 de septiembre de 2015

Emmysalternatives 14/15 XII: Series de Drama

10. Justified (FX)
¿Lo legal o lo correcto? Lo más apasionante de Justified es que desarrolla un código moral propio. Eso y que coge los códigos del western y los adapta al mundo actual. Todo en Justifed está ligado a las raíces. A un mundo que desaparece. A las minas y las peleas ancestrales entre familias. Esa es la base del relato. A partir de ese caldo de cultivo te cuentan la historia de dos chavales, uno es un US Marsahall y el otro un capo criminal. Ninguno de los dos es bueno. Ambos son conscientes de ello. Sobre Justified: Harlan en el retrovisor.

9. The Leftovers (HBO)
Los dos primeros episodios fueron dubitativos. El tercero una genialidad. A partir del sexto (inclusive) una serie sensacional y turbadora. Así fue la primera temporada de The Leftovers, un relato perturbador sobre lo que le pasa al mundo cuando de pronto desaparecen millones de personas. Una distopía escalofriante. A Lindelof lo que es de Lindelof, esta vez sí. Sobre The Leftovers: Sólo podíamos caer.


8. Halt and catch fire (AMC)
¿Cómo era la informática personal a principios de los 80? Como el lejano oeste, un territorio por descubrir. En la hipnótica Halt and catch fire seguimos a unos pioneros en la búsqueda del éxito personal y del progreso tecnológico. Inteligente, a ratos brillante, siempre interesante. Así es Halt and catch fire, una serie a la que la audiencia no ha sabido querer como se merecía. Es refrescante, sin duda alguna. Sobre Halt and catch fire: Destruir y construir

7. The Killing (Netflix)
¿The Killing? Sí, The Killing. Se emitió dentro del plazo de estos Emmys y sus últimos seis capítulos fueron sensacionales. Así de claro. Una historia terrible con un colegio militar en el punto de mira, concatenada con las peligrosas consecuencias del final de la tercera temporada. Linden y Holder se han despedido para siempre entregando su temporada más redonda y compacta. El último capítulo, dirigido por Jonathan Demme, es una excelente radiografía de sus rostros y de su amistad. Un regalo para los fans. Sobre The Killing: Aunque no para de llover.

6. Homeland (Showtime)
Y Homeland resurgió de sus cenizas. Tras la fallida tercera entrega (ojo, fallida, no mala), la serie de Gansa y Gordon volvió a ser un inmenso thriller de espías/terroristas. Con sus conspiraciones, dramas humanos, miserias políticas y dobles verdades. Crónica del estercolero que es la política internacional americana post-11 S (bueno, en realidad desde la II GM). Homeland es una serie necesaria, porque aborda temas muy espinosos en un país al que le gusta creer que siempre es el impoluto bueno de la película. Pakistán, uno de esos aliados líquidos de los estadounidenses era un escenario perfecto. Lo han vuelto a bordar. Una temporada adictiva e inteligente. Sobre Homeland: Formas distintas de bajar el telón.

5. House of Cards (Netflix)
Siempre describo al thriller político de Beau Willimon como un elefante en una cacharrería. Ocupa el quinto puesto en el ranking pero es la serie cuya presencia en el mismo podría ser más cuestionable. Muy pocas ficciones disfruto hoy en día como House of Cards. La devoro. Es diversión en estado puro para mí (repitamos: para mí). Tiene momentos brillantísimos y sin embargo está tan pasada de rosca que entiendo las críticas. La visión que tiene de la política americana es demasiado bestia. Tiene diálogos fabulosos pero las tramas se desparraman hasta puntos delirantes. Los dos grandes ejes de esta temporada han sido America Works (un completo sinsentido, aunque deliciosa) y la Paz en Oriente Próximo con Rusia como escollo. Ambas han sido muy divertidas pero completamente irreales. Si quieres observar la política estadounidense ves las obras de Simon (a no ser que seas un idealista y te pongas a Sorkin) y si quieres sumergirte en el conflicto entre Israel y Palestina, ponte The Honourable Woman. House of Cards entra en todos los conflictos a cañón, eso hace que sea un espectáculo total, pero también que no te la puedas tomar demasiado en serio. Sobre House of Cards: Los tres combates de Frank Underwood.

4. The Americans (FX)
Prácticamente sin hacer ruido, The Americans se ha convertido en uno de los dramas más densos y fascinantes de la televisión actual. Lenta pero segura. Cocinándose a fuego lento. Sin dar pasos en falso en su relato sobre dos espías rusos sumergidos en la América de Reagan. El matrimonio, la familia, la patria, la moral, la guerra o la política son temas fundamentales en la serie. De hecho es posible que sea la ficción actual más rica en debates morales. No existen el bien y el mal, sólo una resbaladiza escala de grises. Elizabeth y Philip están contra las cuerdas. Ya no sólo están amenazados por el mundo exterior, ya tienen a la amenaza en su propio hogar. Apasionante. Sobre The Americans: Los USA de The Americans y Reagan: nucleares, desiguales e intervencionistas y La verdad os hará prisioneros.

3. Game of Thrones (HBO)
El gran fenómeno televisivo se metía este año en terreno peligroso al comenzar a narrar los peores libros (o eso dicen sus lectores) de la saga. Si a ellos unimos el hecho de que en algunas tramas la serie ya ha adelantado al libro, el reto era mayúsculo. Podría haber salido muy mal y sin embargo Game of Thrones ha vuelto a ser una serie descomunal. Sí, siempre hay tramas que no funcionan tan bien como otras, pero aún así la amplia panorámica que pintan sobre esta lucha de poder es fascinante. Pocas series dejan a sus espectadores tantas veces con la boca abierta como ésta. Posiblemente estemos hablando del gran espectáculo televisivo del último lustro. Además de un sentido de la acción y la tensión brillantes, la serie se caracteriza por estar muy bien escrita e interpretada. No es perfecta pero a menudo es la más lista de la clase. Sobre Game of Thrones: La mayoría y La estrategia del caos.

2. The Good Wife (CBS)
A estas alturas nadie niega que la sexta temporada de The Good Wife no ha sido tan buena como la quinta. Dicho lo cual, a mí me ha vuelto a parece inmensa. Es cierto que la primera parte de la temporada, con Cary acorralado tuvo más tensión que la segunda, centrada en la carrera política de Alicia. Sin embargo la forma en que la serie retrató las esferas de poder en Chicago me pareció brillante, realista y dura. The Good Wife sigue siendo una de las series mejor escritas de la televisión y con más capas de lectura, mezclando con éxito la esfera personal y la profesional. Sobre The Good Wife: La respuesta, ¡No hagas bromas!, Cómo ser Alicia Florick y Los engranajes de la mente y del poder.

1. Mad Men (AMC)
Mad Men es una de mis series favoritas de todos los tiempos. Hemos pasado casi 10 años juntos. 10 años en los que me convertí en seriéfilo. He llegado a sentir los dramas de sus personajes como propios. La serie me ha inoculado la desasosegante sensación de estar perdido en la vida, de no saber quién eres y a dónde te diriges. Mad Men habla de lo duro que es no tener clara tu propia identidad y nadar en un mar de soledad. Lo duro que es sentirte vacío. La insatisfacción vital es un tema recurrente en el audiovisual de las últimas décadas. Y Mad Men, con sus guiones modélicos lo ha abordado como nadie. Quizás sea la serie más sensible de la televisión y una de las de mayor calado emocional. Esta última tanda de siete capítulos ha sido redonda. Siete episodios emocionantes, hermosos y devastadores. Un final redondo para un gran relato humano. Mad Men se ha acabo pero nos volveremos a ver. Las obras maestras son inagotables.

martes, 15 de septiembre de 2015

Emmysalternatives 14/15 X: Actrices de Drama

Actriz de reparto

6. Christine Baranski por The Good Wife
No hay mujer más elegante en la televisión. Ni tampoco ninguna persona con una risa más maravillosa que la suya. Unes esas dos características de Baranski, le añades hondura, sensibilidad y presencia y tienes como resultado un trabajo modélico. Una auténtica dama de la interpretación.


5. Kerry Bishé por Halt and catch fire
¿Es posible no enamorarse de Kerry Bishé? Su Donna es, a la vez, una mujer insatisfecha en un matrimonio que hace aguas y una intrépida pionera en busca de aventuras. Todo en uno. Inteligente, graciosa, dura, profunda. Y muchas cosas más. Bishé es un vendaval.




4. January Jones por Mad Men
Jones tiene una secuencia, en esta última temporada de Mad Men, en la consulta de un médico que es escalofriante. Su rostro es un poema. Un canto triste, que diría Lluís Llach. Mientras dos hombres arreglan su vida ella de deshace como un azucarillo, con la cámara pegada. Será una actriz limitadísima, pero lo que ha hecho con Betty Draper es un trabajo descomunal. Qué dignidad le acaba dando a esa mujer al final de este inmenso relato. Su último plano, sentada en la mesa, con Sally a su lado fregando, es otra joya, tanto de dirección como de interpretación.

1. Carrie Coon por The Leftovers
No, no me he olvidado de cómo se cuenta. Saltamos del 4 al 1, directamente. Un triple empate, algo que debe ser altamente improbable en los Emmys. Pero es que no puedo elegir entre estas tres mujeres. No puedo hacerlo. La recién llegada, la que está en la cresta de la ola y la que ya se retira. Y como no puedo elegir y total esto no son más que listas que hago por amor al arte, no he elegido. Los Emmys tendrán que escoger entre las otras dos actrices que acompañan, en lo más alto de esta lista, a la descomunal Carrie Coon. Hace 15 meses no sabía ni que existía, ahora, tras The Leftovers y Gone Girl, no puedo dejar de pensar en ella. Su Nora es desgarradora. La entereza con la que la interpreta, el cariño que arroja en esa mujer que de la noche a la mañana perdió a toda su familia es escalofriante. Impacta. Mucho.

1. Lena Headey por Game of Thrones
Vaya clase maestra de interpretación la que dio este año Lena Headey sufriendo como nunca. Eso sí, manteniendo toda su dignidad. Cersei nunca estuvo más contra las cuerdas y Headey lo aprovechó para adueñarse de la temporada. Uno no puedo más que levantase, aplaudir y arrodillarse. Larga vida a la borracha Reina Madre.


1. Christina Hendricks por Mad Men

Aún parece increíble a día de hoy que Hendricks no lograra el Emmy por la temporada de The Other Woman (T5). Pero así fue, Hendricks, como todos los actores de Mad Men, sigue sin Emmy. Esta es su última bala y ¡vaya bala! Tras dos años en el dique seco, Weiner se acordó de ella en la recta final y le entregó tramas maravillosas. De hecho, la colocó, de nuevo, en el mismo punto que estuvo en The Other Woman, pero esta vez su comportamiento fue completamente diferente. Y ahí fue cuando nos demostró que efectivamente es una actriz con un magnetismo, una fuerza y una clase mayúsculos. Es imposible no mirarla y admirarla.

Actriz

6. Taraji P. Henson por Empire
No pude evitarlo. Me he reído tanto este año gracias a Henson que he tenido que meterla en esta lista. Ella es la actual reina de la televisión trash. Una máquina que lo devora todo. Si tiene que arrastrarse por los suelos, se arrastra, si te tiene que quedar en bragas “sexys” se queda, si tiene que insultar, insulta. Y así todo el rato. Cookie Lyon es el personaje más descacharrante de la televisión. Y hay que ser muy valiente para interpretarlo. Ni Viola Davis, ni Kerry Washington, las otras dos grandes estrellas afroamericanas de la ficción actual, podrían haber hecho este personaje. Tiene un mérito increíble. De verdad.

5. Robin Wright por House of Cards
¡Qué elegante y fría es Robin Wright! ¡Qué voz! ¡Qué forma de susurrar ostiazos verbales! Su interpretación de la sibilina, retorcida y torturada Claire Underwood es tan sutil como fascinante. Economía de recursos. Muchas veces menos es más. En esta ocasión, sin duda alguna.


4. Ruth Wilson por The Affair
Ni la ganadora del Globo de Oro sobrevivió al vacío que le hicieron los Emmys a The Affair, el drama contado desde dos puntos de vista diferentes de Showtime. A diferencia de Lizzy Caplan, que el año pasado sí logró entrar en los Emmys a pesar del ninguneo a Masters of Sex, la sensacional y turbadora Ruth Wilson no ha podido conseguir la nominación en una categoría muy apretada. Desde luego la merecía, es un trabajo fascinante, sobre todo, obviamente, cuando la serie está contada desde su punto de vista. Consigue que la entiendas aunque no seas capaz de creerla de todo. Darle verdad pero mantenerla entre las tinieblas.

3. Keri Russell por The Americans
¿Madre americana o espía soviética? Ha llegado el momento en que Elizabeth ya no puede seguir compatibilizando ambas facetas de su vida. No es machismo, su marido está en la misma situación, pero ella lo lleva peor, la relación materno-filial en este caso es mucho más compleja. ¡Es tan valiente lo que hace Keri Russell en The Americans! Se nota muchísimo que ella cree en el proyecto y que se pone a su completo servicio. No busca nunca el momento de lucimiento, lo importante es el relato. Y aún así se luce porque construye un personaje riquísimo que intenta todo el rato esconder sus verdaderos sentimientos y/o ideas. Matthew Rhys es mucho más transparente que ella. Es fascinantemente indescifrable.

2. Julianna Margulies por The Good Wife
Ha pasado. Julianna Margulies en el número 2. No creía ni yo que fuera a hacer esto. No es que haya estado peor Margulies este año, de hecho en su capítulo psicotrópico o en Winning Ugly dio un auténtico recital, simplemente es que tenía que saldar una cuenta pendiente. Sigue siendo la actriz que más me maravilla de la televisión actual.


1. Elisabeth Moss por Mad Men
Siempre digo que la objetividad no existe, la imparcialidad sí. Y yo, desde luego, no soy imparcial con Elisabeth Moss. Si Moss fuera la típica chica guapa y/o graciosa en la vida real tendría ya unas cuantas nominaciones a los Oscar. Pero como no lo es no tiene tantos fans. Eso sí, somos fans acérrimos. A lo mejor sólo es cosa mía, pero espero que los que lean esto sientan también que se encuentran en una fase vital que huele a viejo. Que están listos para avanzar. Eso es lo que le pasa a Peggy Olson, y Moss lo borda. Clava esa insatisfacción, esa soledad, esa impotencia. Y a la vez, nos muestra que siempre hay espacio para la esperanza. El viaje vital de Peggy ha sido apasionante, Moss la ha exprimido al máximo, el final ha sido precioso. Dale una uña a Moss y te devorará el cuerpo. Es una actriz total.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Emmysalternatives 14/15 IX: Actores de Drama

Actor de reparto

6. Ben Mendelsohn por Bloodline
¡Vaya show el del amigo Ben! Su interpretación de oveja descarriada de una familia llena de secretos es tan salvaje que por momentos se come la serie. Sobre todo en la primera mitad de la temporada Bloodline es ante todo la serie de Ben Mendelsohn. Da igual que comparta reparto con leyendas del cine como Sissy Spacek o Sam Shepard, y veterano actores televisivos del peso de Kyle Chandler y Linda Cardellini. Da igual. Cada vez que está en escena se apodera de los planos. Es un trabajo enorme, es capaz de generarte pena y repulsión al mismo tiempo. A priori el Emmy debería estar entre él y Jonathan Banks.

5. Peter Dinklage por Game of Thrones
Hoy por hoy no hay en la televisión un intérprete con mejor oratoria que Dinklage. Sí, los monólogos y diálogos de Tyrion están muy bien escritos, pero sin un orador tan bueno como él no resultarían tan poderosos. Estoy completamente convencido de ello. Por eso, aunque esta temporada su personaje no ha tenido una trama tan poderosa como en las anteriores entregas, ha seguido siendo un placer verlo en pantalla. Este año lo coloco en el último puesto de la terna, pero que nadie dude de que pienso que es uno de los 5 mejores actores de la televisión actual.

4. Walton Goggins por Justified
Se ha terminado Justified y con ella se ha ido uno de esos villanos que marcan escuela, el escurridizo, brillante, astuto y carismático Boyd Crowder. Un villano al que amar. Y sin el aura de dandy sureño de vuelta de todo que tiene Goggins esto no hubiera sido posible. Cómo masca las palabras, cómo dibuja las sonrisas, cómo escupe las amenazas. Qué enorme festival. A tus pies, Walton.

3. Matt Czuchry por The Good Wife
A Matt Czuchry le persigue la maldición de ser “un chico demasiado mono como para tomarlo en serio”. Si uno es capaz de ir más allá, descubrirá la enorme evolución que ha experimentado en las 6 temporadas que lleva The Good Wife en emisión. Es más, tendrá que caer rendido a la evidencia de que Czuchry estuvo brillante en el primer tramo de la última temporada de la serie de los King. Por fin le dieron una gran trama de lucimiento y no decepcionó. Nos enseñó al Cary Agos más vulnerable, frágil y desesperado.

2. Jonathan Banks por Better Call Saul
A priori es el principal favorito a alzarse con el Emmy y recoger el testigo de su compañero de reparto en Breaking Bad, Aaron Paul. Precisamente Banks repite nominación por interpretar al mismo personaje, el impasible Mike, pero por una serie diferente, Better Call Saul. Y si en Breaking Bad brillaba, aquí se luce aún más, con un capítulo, el sensacional Five-O, entero para él solito. El gran mérito de Banks es expresar mucho desde una brutal contención.

1. Vincent Kartheiser por Mad Men

Es de juzgado de guardia que Vincent Kartheiser no haya logrado ni una sola nominación al Emmy por su Pete Campbell. Creo que es una de las mayores tropelías que han hecho los Emmys. No digo ya que le dieran uno, y eso que se merecía unos cuantos, una mera nominación bastaba. Pues no, ni eso. Está muy infravalorado interpretar a un hombre tan nocivo, tanto para los demás como para sí mismo. Pete es un hombre carcomido por sus frustraciones. Y por eso mismo, aunque resulte repulsivo, también es posible conectar con él. Es un trabajo muy sutil. Que bordea lo desagradable para llegar a lo emotivo. Además en esta temporada Weiner y compañía le regalaron una catarsis vital. Kartheiser es un actor capaz de transmitir cualquier sentimiento humano, por terrible que sea.

Actor

6. Justin Theroux por The Leftovers
Además de ser el hombre que mejor maneja el complejo arte de llevar un chándal, Theroux es capaz de transmitir la paranoia que se apodera de su personaje. Un hombre carcomido por sus miedos que se va desmoronando ante nuestros ojos, lenta e inexorablemente. Una fantástica interpretación digna de un thriller psicológico de primera división que, en definitiva, es el género predominante en The Leftovers.

5. Timothy Olyphant por Justified
Siempre digo que el Raylan Givens de Olyphant es uno de los trabajos más físicos de la televisión. No es tanto lo que hace con el rostro o como masculla sus diálogos, que también, sino sobre todo su forma de andar, su forma de apoderarse del espacio. Tiene algo mágico. No sé muy cómo explicarlo pero es un actor capaz de crear atmósfera él solito. Su presencia es subyugante.

4. Kevin Spacey por House of Cards
Spacey es uno de los actores más voraces de las últimas décadas. Dicho eso, su Frank Underwood es una gozada. Perverso, desesperado, oportunista, cínico. Spacey lo llena, lo hace suyo y da un recital. Así de simple.




3. Matthew Rhys por The Americans
Philip está cansado. Su propio sistema moral no puede soportar más las oscuras tareas que la URSS le encomienda. Ya no. Y Rhys logra que veamos en su cansado rostro que se repugna a sí mismo. Que el juguete se ha roto. Ese striptease facial que hace frente a Martha podría haber resultado ridículo y sin embargo es estremecedor. Es un actorazo.

2. Bob Odenkirk por Better Call Saul
Es muy difícil interpretar a un personaje que ya has encarnado anteriormente pero retomándolo en una fase vital completamente diferente. El Jimmy de BCS no es la misma persona que el Saul de Breaking Bad. Odenkirk lo llena de matices para que entendamos dicha diferencia pero que a la vez seamos capaces de entender el proceso que llevó al buenazo e inocente Jimmy a convertirse en el cínico y egoísta Saul. Odenkirk es desternillante cuando lo pretende y emotivo cuando lo necesita. En un trabajo completísimo.

1. Jon Hamm por Mad Men
¿Qué decir ya tras casi una década? Si Hamm no gana el Emmy en un año tan fácil, la Academia habrá cometido un error mayúsculo que la perseguirá siempre. Don Draper es uno de los personajes más icónicos de la historia de la televisión. Y Don Draper es Jon Hamm. Sin sus andares, sus gestos, sus movimientos corporales, su mirada cansada, su sonrisa de galán y su forma de beber whisky no podríamos concebir al Draper que Weiner y sus guionistas escribieron para que quedara marcado a fuego en la historia. Interpretar a un hombre que desde el segundo uno de la serie se resquebraja lentamente pero que sigue manteniendo la fachada intacta es un reto titánico. En esta última temporada, Hamm ha estado aún más inmenso, más trágico, más desesperanzado. La caída ha terminado. Hemos tocado suelo.

martes, 25 de agosto de 2015

Emmysalternatives 14/15 I: Actores invitados

Todos los que me conocen saben lo mucho que me gusta hacer listas y lo freak que soy de la televisión. Por eso disfruto diseñando mis Emmys perfectos. Llevo varios haciéndolos, aunque el año pasado fue la primera vez que los hice en este santo hogar. Empleo mucho tiempo de mi vida viendo series y escribiendo sobre ellas, esto es, en mi opinión, lo mejor de la temporada 14/15 en la televisión americana. Un pequeño homenaje a todas esas personas que me han hecho la vida un poco más feliz en el último año. Las normas de estos Emmysalternatives son: sólo pueden ser elegibles aquellos que lo eran para los Emmys, es decir, que figuraban en sus papeletas; respeto las categorías de los Emmys con dos salvedades, en mejor comedia y en mejor drama nomino a 10 series, en vez de a 7, y fusiono dirección y guion en mejor capítulo. Dicho lo cual, here we go!

Actor invitado en serie cómica

6. Seth Rogen por Broad City
Rogen firmó esta temporada dos apariciones estelares fantásticas, por un lado en The Comeback, interpretándose a sí mismo, y por otro, en Broad City, como sudoroso ligue de Abbie. Me reí muchísimo con él y sus efluvios. Larga vida a Seth.




5. Paul Giamatti por Inside Amy Schumer
A estas alturas Paul Giamatti ha demostrado, sobradamente, que es uno de los mejores actores del mundo. En 12 Angry Men Inside Amy Schumer, esa parodia brutal que Schumer hizo de 12 Angry Men, tranformando el juicio en “¿estoy suficientemente buena para salir en la televisión?”, Giamatti brilla. Suyo es el papel de jurado más difícil de convencer de que Schumer está lo suficientemente buena y sus duelos con Hawkes son lo más divertido de un episodio que será recordado durante mucho tiempo. Un todoterreno.

4. John Hawkes por Inside Amy Schumer
Si Giamatti heredó el papel de Ed Begley, Hawkes tuvo que lidiar con el recuerdo de Henry Fonda, moldearlo y convertirlo en pura comedia. La operación se saldó con un mayúsculo éxito. Su personaje conduce el episodio, manteniendo siempre la entereza y salpicando sus intervenciones con momentos de comedia total. Jamás podré olvidarme de su arenga sobre el uso del consolador.

3. Jon Hamm por Unbreakable Kimmy Schmidt
Jon Hamm jamás ha ganado un Emmy, ya fuera por ser Don Draper o por sus apariciones en 30 Rock. Este año se encuentra, de nuevo, ante la ocasión de firmar un doblete gracias a Don Draper pero también a la nueva serie de Tina Fey, Unbreakable Kimmy Schmidt, dónde interpreta al perverso (a la par que encantador) líder de una secta. Es un personaje excesivo y Hamm lo clava. Su principal rival en esta categoría, a priori, es el hombre que encabeza esta lista.

2. Michael Rapaport por Louie
Las estrellas invitadas de Louie no han tenido el reconocimiento que se merecen por parte de los Emmys. Sólo Melissa Leo ha sido galardonada por la academia. Este año han nominado a Pamela Adlon, pero no han tenido en cuenta a Rapaport por interpretar el tarado y vulnerable ex – cuñado de Louie, en el que quizás fuera el mejor capítulo de la temporada, Cop Story. Una pena que no lo hayan nominado, es un trabajo sensacional tanto a nivel cómico como dramático.

1. Bradley Whitford por Transparent
Sí, Whitford es el gran rival de Jon Hamm en esta categoría. A su favor tiene el Critic’s Choice y brillar en una de las comedias del año, Transparent. Desde el final de The West Wing, Bradley Whitford no había tenido un personaje tan interesante en la televisión como esta compañera de proceso vital de la protagonista. Resulta entrañable, divertido y emotivo. Es un trabajo precioso.

Actriz invitada en serie cómica

6. Tina Fey por Unbreakable Kimmy Schmidt
Este personaje es el más paródico y menos denso de los que están en la lista. Lo que hace Tina Fey con esta abogada inepta no deja de ser un sketch de Saturday Night Live. Y claro, ella domina el terreno y el registro al dedillo. Por eso funciona a pesar de lo estridente que pueda resultar la inclusión de su personaje en la historia.



5. Patricia Clarkson por Broad City
A Patricia Clarkson le das tres líneas de guion y te hace un personaje interesante. Esta sufriente madre es a la vez desternillante y trágica. Te hace reír y te da mucha pena. Clarkson se entregó a las locuras de Abbie e Ilana y demostró, una vez más, que es una actriz fabulosa.




4. Susie Essman por Broad City
Ser la madre de la chiflada de Ilana no es un reto fácil. Exige tener una gran vis cómica y nulo sentido del ridículo. La trama que comparten ambas, comprando mercancía a los chinos es hilarante. Essman está divertidísima.




3. Octavia Spencer por Mom
Tras el fracaso de la adaptación yankee de Polseres Vermelles, Spencer volvió a Mom, después de que su personaje saliera de la cárcel, reconvertida en sierva del señor. Esta nueva versión de sí misma en clave beata funcionó a la perfección. Cada duelo entre Spencer y Janney fue un placer. Es lo que tiene medir cara a cara a dos actrices tan buenas.

2. Rhea Perlman por The Mindy Project
Más allá de que la relación amorosa haya funcionado a las mil maravillas, uno de los elementos que han hecho a The Mindy Project ser una serie mucho mejor esta temporada es el personaje de Perlman, la posesiva y desconfiada madre de Danny Castellano. Perlman coge todos los tópicos de madre controladora y los convierte en pura comedia. Su contraste con Mindy fue pura comedia.

1. Pamela Adlon por Louie
El personaje de Pamela Adlon en Louie es quizás el más desternillantemente cruel de la televisión actual. Su humor negrísimo, su forma de jugar con los sentimientos del pobre Louie y su forma de auto-protegerse atacando a veces resultan hasta desagradables de ver, pero siempre es descacharrante. Algunas de mis mejores risas de este año se las debo a ella. No es una mala persona, simplemente está dañada y se niega a aceptarlo. Morir matando. Adlon tiene el carácter y el sentido de la comedia necesarios para este papel. No me imagino a nadie más haciéndolo. Sólo ella, que conoce muy bien a CK, podría interpretarlo.

Actor invitado en serie dramática

6. Cameron Monaghan por Gotham
A mí Gotham me acabó exasperando, tiene material para ser una buena serie pero se pierde en casos sin interés. Una de las mejores cosas que tuvo su primera temporada fue la irrupción de Cameron Monaghan interpretando al Joker antes del Joker. Ese chaval perturbado, moldeado a base de ostias de la vida. La secuencia del interrogatorio es tremenda, Monaghan da miedo de verdad.

5. Richard Schiff por Manhattan
Manhattan ha pasado más desapercibida de lo que merecía. Es una serie densa, oscura e interesante sobre cómo los americanos llegaron a desarrollar la bomba atómica. Pero sobre todo sobre las miserias de dicho proceso. En ella sale Richard Schiff, que es un actor por el que yo tengo devoción desde The West Wing, como un oscuro agente en busca de posibles topos dentro del campamento dónde los científicos estaban realizando sus investigadores. No es, desde luego, un trabajo agradable, pero sí muy hondo.

4. Reg E. Cathey por House of Cards
De los seis actores que hubiera nominado yo al Emmy el único que puede conseguirlo es Cathey, que un año más vuelve a dar vida a ese cocinero que tiene como mejor (o peor) cliente a Frank Underwood. Cathey compone un personaje incrédulo. Un auténtico superviviente que sabe que la vida es un valle de lágrimas en el que hay que luchar para no hundirse. Representa a todos aquellos que ya no creen en la política, porque conocen sus miserias de cerca.


3. David Hyde Pierce por The Good Wife
De todos los actores que figuran en esta categoría es el que tiene más minutos en pantalla y un arco más amplio y complejo. David Hyde Pierce encarna al rival electoral de Alicia Florick. Un hombre, al igual que Alicia, que se ve sumido en la espiral de basura que acompaña al mundo de la política profesional. A la vez astuto e inocente el personaje requería un actor de su tamaño, siempre tan sutil, tan agudo.

2. Oliver Platt por The Good Wife
Siempre es un placer ver a Oliver Platt, es un actor secundario descomunal. En la última temporada de The Good Wife interpreta a un multimillonario republicano al que le apasiona tener discusiones morales y/o ideológicas. Sus duelos con Christine Baranski fueron maravillosos.



1. Lars Mikkelsen por House of Cards
Mikkelsen afronta en la tercera temporada de la excesiva House of Cards un personaje tan goloso como peligroso, ese brillantemente nauseabundo presidente Petrov, álter ego de Vladimir Putin. Desde luego no es una interpretación sutil, pero sí es una de esas que no se olvidan fácilmente. El resultado es de una viscosidad muy turbadora.


Actriz invitada en serie dramática

6. Patricia Arquette por Boardwalk Empire
La ganadora del Oscar Patricia Arquette, volvió a Boardwalk Empire para darle un cierre a su personaje, esa mujer fuerte y manipuladora con la que se identifica un Nucky Thompson contra las cuerdas. No pudo brillar tanto como la temporada anterior, pero aún así siguió siendo magnética. Es lo que tiene ser una gran actriz.


5. Elizabeth Reaser por Mad Men
Don Draper está tan perdido en sí mismo que se enamora de un fantasma del pasado, de una camarera que ha huido de su familia, de su pueblo, para empezar una nueva vida. Se enamora de los recuerdos del hombre que fue. Esa camarera es Elizabeth Reaser. Sexy, trágica, huidiza y en última instancia, atrapada. Brillante.



4. Diana Rigg por Game Of Thrones
Rigg ha logrado su tercera nominación consecutiva al Emmy en esta categoría y es la única de las nominadas de este año que incluyo en mi lista. Su Lady Olenna es un personaje delicioso, con sus pullas, su retorcido sentido del humor y sus caras de estupor. Este año la han puesto contra las cuerdas y Rigg pudo dar rienda suelta a su registro dramático en la sensacional conversación con el Septón Supremo, aquella de “vosotros sois la minoría y nosotros la mayoría”.

3. Lois Smith por The Americans
Todas las actrices de esta lista, salvo Smith, tienen arcos que trascienden durante varios capítulos. De hecho, cuatro de ellas son personajes que han aparecido en más de una temporada de sus series. Por eso tiene tanto mérito lo que hace Lois Smith en The Americans, que en apenas unos minutos, durante un único capítulo, dibuja a toda una mujer fascinante. Esta señora mayor que ha padecido la muerte por culpa de la guerra y que ayuda voluntariosamente en el negocio familiar es lo más entrañable de la televisión de la última temporada. La conversión entre Smith y Keri Russell fue sensacional.

2. Julianne Nicholson por Masters of Sex
Si algo se salvó de la caída en picado que sufrió Masters of Sex en su segunda entrega fue la descomunal Julianne Nicholson, que encarnó con entereza y sensibilidad a una doctora moribunda que se aferraba a su trabajo y a su dignidad para seguir en pie. Confirmando así que es una actriz que a la menor ocasión que le dan, brilla.



1. Kiernan Shipka por Mad Men
A lo largo de estas listas insistiré bastante en mis loas al reparto femenino de Mad Men. Shipka era una niña pequeña cuando entró en la serie de Matthew Weiner, a lo largo de estos 8 años se ha transformado en una mujer y también en una actriz con aura. Ha sido capaz de plasmar con credibilidad una catarata de sentimientos enterrados en una constante pose de desidia. En esta última temporada la trama la ha empujado a madurar, y de pronto, dejó de ser una niña enfadada, para ser una mujer responsable. Su última secuencia, fregando los platos, es preciosa. Y su cara. Su cara.