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martes, 12 de mayo de 2015

Las últimas 10 ganadoras de la Palma de Oro (2005-2014)

10. Lung Boonmee raluek chat (Apichatpong Weerasethakul, 2010)
El Tío Boonmee es la ganadora de la Palma de Oro con peor nota en Filmaffinity, de toda la historia. No lo digo como indicativo de su calidad. Sino para que nos hagamos una idea de lo críptica e inaccesible que es. El film describe el mágico recorrido de su protagonista hacia la muerte. Los fantasmas del pasado y la excéntrica jungla se apoderan de la pantalla, y la película se hace muy lenta, pero, a veces, también muy hipnótica. Cannes no suele premiar con la Palma de Oro a un cine tan extremo y experimental como el de Weerasethakul, pero en una de las ediciones más mediocres de la última década, se terminó imponiendo. Más allá de que me guste más o menos, no está mal reconocer de vez en cuando la osadía de aquellos directores que llevan al cine a nuevos terrenos, aunque estos sean farragosos, como en este caso. Aún así, un lustro después, parece claro que la opción lógica hubiera sido Poetry de Lee Chang-dong. Y yo se la hubiera dado a Copie Conforme de Abbas Kiarostami. El año de los cineastas asiáticos. ¿Volverá a serlo 2015? Es muy probable.

9. L’Enfant (Jean-Pierre y Luc Dardenne, 2005)
Hasta el año pasado, con Deux jours, une nuit, jamás había conectado con el cine de los Dardenne. Lo reconozco. Y L’Enfant no es una excepción. En mi defensa, o en la de ellos, no lo sé, diré que la vi siendo un adolescente y que yo no estaba preparado para una propuesta tan seca como ésta. Un paseo cámara al hombro por la miseria de nuestras ciudades y por el terrible azar que siembra de caos nuestra vida cotidiana. Quizás en aquella edición Cannes dejó escapar la ocasión perfecta para darle la Palma de Oro a David Cronenberg, por A history of Violence.

8. The Wind that Shakes the Barley (Ken Loach, 2006)
Un año después, en cambio, sí que triunfó en Cannes otro asiduo del festival, el veterano Ken Loach, con un viaje a la Irlanda de principios del S.XX para bucear por las entrañas del conflicto norirlandés. No es la mejor película de Ken Loach, ni siquiera es su mejor película sobre ese conflicto (Hidden Agenda es un film muy superior), pero no seré yo el que critique esta Palma de Oro. Eso sí, las españolas El laberinto del fauno y Volver son películas muy superiores. Otro año en que Almodóvar rozó el premio gordo y se tuvo que conformar con pedreas (guion y actriz para todo su reparto).

7. Entre les murs (Laurent Cantet, 2008)
Cannes siempre es acusado de chovinista por dar demasiada relevancia al cine francés. Si bien esto es cierto en cuanto a la selección, no lo es tanto en cuanto al palmarés. Entre les murs puso fin a un largo periodo de 21 años en el que la Palma de Oro no se quedaba en casa, cogiendo el testigo de Sous le Soleil de Satan de Maurice Pielat, que la había ganado un año antes de que yo naciera, en 1987. Más allá de este hecho, Entre les murs es una de esas películas a las que muchos le colgamos el adjetivo de “necesaria”. Una mirada valiente y enérgica al sistema educativo y sobre todo al abandono en el que están sumidos los suburbios franceses. Una victoria incontestable, aunque si yo hubiera presidido el jurado hubiera ganado el documental animado Waltz with Bashir, del israelí Ari Folman.

6. Kis uykusu (Nuri Bilge Ceylan, 2014)
Ceylan había rozado la Palma en varias ocasiones y el año pasado, tras verse Winter Sleep, se convirtió en el ganador inevitable. Su retrato de una familia atrapada en su hotel durante un largo invierno en el que se destrozan emocionalmente los unos a los otros es un film soberbio. Una de esas películas que se engrandecen con el tiempo, cuando olvidas el dolor de espalda de estar sentado durante más de 3 horas y sólo recuerdas los diálogos que se clavan como puñales y las miradas llenas de frustración y tristeza. Dicho lo cual, yo le hubiera dado la Palma de Oro a Xavier Dolan por Mommy, porque es la película que más me gustó del Cannes del año pasado y por lo que significa, por el valor simbólico de reconocer el talento de mi generación, esta generación a la deriva.

5. 4 luni, 3 saptamini si 2 zile (Cristian Mungiu, 2007)
Con este film el Nuevo Cine Rumano alcanzó su techo, tanto en términos de calidad como en términos de reconocimiento internacional, gracias a esta justísima Palma de Oro. La película de Mungiu retrata la odisea de abortar en los estertores de la Rumanía de Ceaușescu. Angustiosa y aterradora a partes iguales. Quizás yo hubiera votado a Zodiac, porque David Fincher es David Fincher, pero no estoy del todo seguro de ello. Fue un gran año aquel.

4. Amour (Michael Haneke, 2012)
Pocas presentaciones necesita Amour, una de las Palmas de Oro que más aceptación y menos controversia ha generado en la última década. La segunda victoria de Michael Haneke en menos de un lustro, contaba como un hombre se enfrentaba solo a la enfermedad de su mujer, y como en el proceso, los dos se iban partiendo en mil pedazos. Triste, dura, implacable y aún así tierna. Quién más y quién menos ha visto cómo un ser querido se ha ido consumiendo hasta no ser más que la sombra de lo que un día fue. No podía ganar otra película.

3. Das weisse Band (Michael Haneke, 2009)
Antes de vencer con Amour, Michael Haneke había logrado por fin la Palma de Oro gracias a su terrible La cinta blanca, ambientada en un pueblo alemán antes del estallido de la Gran Guerra. Dicha película diseccionaba las raíces del nazismo y nos las echaba a la cara a través de las escalofriantes historias de ese pueblo, protagonizadas por personas enfermas, carcomidas por el odio y la frustración. Rodada en un durísimo blanco y negro que helaba la sangre, estamos ante una película descomunal. Se impuso a películas tan interesantes como Un prophète de Audiard o Inglorious Basterdes de Tarantino.

2. The Tree of Life (Terrence Malick, 2011)
Y Terrence Malick se apoderó de Cannes. The Tree of Life es la Palma de Oro que más pasiones ha levantado en la última década. Ya sea para bien o para mal. En mi caso, para muy bien. Es una película que me impactó y maravilló muchísimo. Me parece que Malick firma un retrato de la infancia y de la paternidad a la vez precioso y desolador. Fue aquel un gran año para el cine de habla inglesa en Cannes, con films como Drive de Winding Refn, Melancholia de von Trier o We need to talk about Kevin de Ramsay. Este año podríamos estar ante un festival similar.

1. La vie d’Adèle (Abdellatif Kechiche, 2013)
Si Entre les murs cerró dos décadas de sequía para Francia en Cannes, abrió también una época de éxitos, porque desde su victoria otros dos films galos han logrado la Palma de Oro, el primero Amour, el segundo, al año siguiente, La vie d’Adèle. Casi todas las victorias de las que hemos hablado hasta ahora se podían haber aventurado antes del inicio del festival. Por el prestigio de sus directores, por la temática de los films o por la deuda que el festival pudiera tener con dichos cineastas. Sin embargo, La vie d’Adèle no era una película a tener en cuenta antes de que se viera en la Croisette y enamorara a la totalidad de los críticos. Paradójicamente, la victoria de Kechiche terminó siendo una de las más evidentes de la década. La adaptación de una novela gráfica sobre el descubrimiento del amor y el sexo de una adolescente con otra mujer, rodada por un director muy poco conocido fuera de Francia, se convirtió en una película preciosa sobre los sentimientos, la frustración, la soledad y la pasión. Una obra magna. Por eso ganó en Cannes frente a films de cineastas más consagrados como Sorrentino, Fahardi, los Coen, Payne, Kore-eda, Polanski o Zhang Ke. Simplemente porque fue la mejor.

jueves, 7 de mayo de 2015

19 películas en busca de la Palma de Oro (2015)

CANNES 2015

Como ya hice el año pasado, he aquí un repaso a las 19 películas que pelearán por la Palma de Oro este año. A priori, este certamen tiene muy buena pinta. Pero incluso en un año malo, Cannes muestra muchas de las mejores obras del año cinematográfico. El año pasado dije que Ceylan era un claro candidato a la victoria y acerté. Obviamente las apreciaciones que pueda hacer en ese sentido se basan únicamente en las breves sinopsis de los films y sobre todo en el prestigio de sus directores. Apostar sobre premios cuando aún nadie ha visto las películas que aspiran a los mismos es muy osado. Así que, ante todo, perdón por mi osadía. Partiendo de esa base, me encantaría una victoria de Haynes, Sorrentino o Lanthimos, pero los cineastas asiáticos serán una competencia muy dura. He dividido los films en tres grupos, y clasificado las películas, según las ganas que tengo de verlas, de forma interna en orden descendente, y he coloreado en verde los 10 films a los que más ganas tengo este año. Será gracioso ver, a posteriori, lo muy desnortado que tengo el olfato. Por ejemplo, el año pasado, no estaban en mi top 10 de expectativas ni Ceylan, ni Szifrón,ni Zvyagintsev, y sin embargo sus películas fueron tres de los films que más me gustaron en 2014.

Autores no anglófonos que hablan en inglés


Youth de Paolo Sorrentino
The Lobster de Yorgos Lanthimos
Louder than Bombs de Joachim Trier
Cronic de Michel Franco
Il Racconto dei Racconti de Matteo Garrone

9 de las 19 películas a concurso en la Sección Oficial de Cannes son de habla inglesa, lo cual es bastante inusual en Cannes, la meca del cine de autor internacional. Sin embargo sólo 5 de las 9 películas habladas en inglés son netamente estadounidenses o británicas. No es que Cannes haya virado hacia Hollywood, sino que cuatro de los autores más interesantes del cine europeo han dejado de lado sus lenguas maternas y se han pasado al inglés y a los repartos internacionales. Hablamos de los italianos Matteo Garrone y Paolo Sorrentino, el griego Yorgos Lanthimos y el noruego Joachim Trier. A ellos se une el mexicano Michel Franco, que ha rodado su primera película en Estados Unidos.

Mateo Garrone estrena su tercera película consecutiva en Cannes tras haber rozado la Palma de Oro en las dos ocasiones anteriores. Tanto con Gomorra, la descarnada adaptación del libro de Saviano, como con Reality, una sátira sobre la telerrealidad, logró el Gran Premio del Jurado, el premio más prestigioso del palmarés tras la Palma. Ello debería convertirlo en un candidato muy sólido a la victoria final, sin embargo la película que presenta este año, Il racconto dei racconti (The Tale of Tales), es una cinta de corte fantástico sobre tres reinos ambientados en el Barroco. Un género y una historia que no pegan nada en Cannes, habrá que ver que sale de todo ello, los cuentos son terreno peligroso.

Más asiduo aún que Garrone a la Croisette, es su compatriota Paolo Sorrentino, que presenta su sexto film consecutivo en Sección Oficial. Ahí es nada. Sin embargo, al contrario que Garrone, los jurados no han sido muy generosos con él hasta el momento. Sólo Il Divo logró colarse en el palmarés ganando el Premio del Jurado. Tras irse La grande bellezza de vacío hace 2 años (dicen las malas lenguas que Spielberg, presidente del jurado, la boicoteó), a pesar de ser una de las grandes películas del festival, la deuda con Sorrentino empieza a clamar al cielo. Por eso La giovinezza (Youth) es una de las películas más esperadas de este año y también una clara favorita, a priori, a la Palma de Oro. Protagonizada por Michael Caine y Harvey Katel, narra el encuentro en un hotel de los Alpes entre dos amigos, un director de orquesta y un director de cine, que enfilan la recta que los conduce hacia la vejez. Como si el Gep Gambardella de La grande bellezza tuviera 15 años más. Particularmente me muero de ganas por verla.

El terrible, brillante y excéntrico Giorgos Lanthimos, regresa a Cannes tras vencer en Un certain regard en 2009 con su soberbia Kynodontas, para estrenarse en Sección Oficial con The Lobster, la particular visión de Lanthimos sobre el amor y la soledad, sobre cómo se forman las parejas y sobre el asfixiante miedo a quedarse solo. En el reparto están actores de la talla de Rachel Weisz (que también participa en la película de Sorrentino), Colin Farrell, Ben Whishaw, Olivia Colman o John C. Reilly. Otra de las películas que más me apetecen de este Cannes. El autor europeo más desconocido de los cuatro que he metido en este grupo es el noruego Joachim Trier, que al igual que Lanthimos se estrena en la Sección Oficial, tras haber presentado en Un certain regard su film anterior, la preciosa y triste Oslo, 31. August. Su tercer film, tras Oslo y la sensacional Reprise, se titula Louder than bombs, y tiene como protagonista a una fotógrafa de guerra. Un cambio en su carrera bastante drástico, pasando del retrato de Oslo como una ciudad bañada en melancolía a una historia más ambiciosa y con un reparto internacional en el que están Isabelle Huppert, Jesse Eisenberg, Gabriel Byrne, David Strathairn o Amy Ryan.

Cierra este bloque el mexicano Michel Franco, que presentará Cronic, la historia de un enfermero interpretado por Tim Roth que cuida de pacientes terminales. Franco se dio a conocer internacionalmente en 2012, cuando logró el máximo galardón en la sección Un certain regard del festival gracias al drama Después de Lucía. El trasvase de Franco al cine estadounidense confirma el creciente peso de los directores mexicanos en dicha cinematografía.

Los anglófonos de pura cepa


Carol de Todd Haynes
The Sea of Trees de Gus Van Sant
Sicario de Denis Villeneuve
Macbeth de Justin Kurzel

Más allá del cine de autor internacional, que tiene en Cannes su principal escaparate a nivel mundial, Hollywood, o más bien, su periferia, presenta en el festival todos los años algunas de sus películas más interesantes. En esta ocasión desembarcan en la Costa Azul cuatro de los films llamados a luchar por los premios de cine estadounidense, dirigidos por los consagrados Gus Van Sant, Denis Villeneuve y Todd Haynes, y el semi-desconocido Justin Kurzel.

Sólo 2 de los directores que compiten por la Palma de Oro la han ganado con anterioridad, y uno de ellos es el estadounidense Gus Van Sant, que en 2003 se impuso en Cannes gracias a la escalofriante y aséptica Elephant. Regresa a la Sección Oficial, tras estar ausente desde 2007 (Paranoid Park), aunque en 2011 participara con Restless en Un certain regard. Y lo hace con el actor de moda, Matthew McConaughey de protagonista, en una historia sobre dos hombres que se encuentran en el bosque del suicidio. The sea of the trees promete lirismo e intimismo. A priori me apetece muchísimo, habrá que ver, porque Van Sant es, ante todo, un cineasta muy irregular. En cambio, la presentación de Sicario supondrá la primera participación del canadiense Denis Villeneuve en Cannes. Tras impactarnos y destrozarnos con Incendies en 2010, y convertirse en uno de los autores más relevantes del panorama actual en 2013 con Prisoners y Enemy, Villeneuve salta al mundo del narcotráfico en la peligrosa frontera entre Estados Unidos y México. Hay mucha expectación por ver su Sicario. El reparto lo encabezan Emily Blunt, Benicio del Toro y Josh Brolin.

De todos los autores del queer cinema que sacudió el cine indie americano a principios de los 90, el que ha logrado cimentar una carrera sólida, más allá de esa corriente ha sido sin duda alguna Todd Haynes. Y lo ha hecho convirtiéndose en el Douglas Sirk del S.XXI, el gran autor del melodrama audiovisual. Tras Far from heaven y Mildred Pierce, regresa a ese género con Carol, adaptación de una novela de Patricia Highsmith sobre un romance lésbico en los USA de los años 50. Lideran el reparto Cate Blanchett, Rooney Mara y Sarah Paulson. La fotografía corre a cargo de Edward Lachman y la música es de Carter Burwell. Llevo más de un año queriendo ver esta películaCierra el grupo Justin Kurzel, que se ha puesto al frente de una nueva adaptación de Macbeth. Más allá de que estamos ante una de las grandes historias literarias de todos los tiempos, el gran atractivo de este film reside en sus dos protagonistas, Marion Cotillard y Michael Fassbender, dos de los mejores intérpretes del cine actual.

La armada francesa


Dheepan de Jacques Audiard
Marguerite et Julien de Valérie Donzelli
Mon Roi de Maïwenn
Valley of love de Guillaume Nicloux
La Loi Du Marché de Stéphane Brizé

El cine francés siempre está sobrerrepresentado en Cannes, es normal, es el país del chovinismo, y al fin y al cabo el festival es el gran escaparate de su cine de autor, al igual que Donostia es el nuestro. Sin embargo este año se ha criticado más de lo habitual la gran cantidad de filmes franceses en Sección Oficial. Además de estos 5, la película inagural (La tête haute) también es francesa.

En The Valley of love, Gerdad Depardieu e Isabel Huppert (me hace muy feliz que esté trabajando tanto) persiguen la sombra de su hijo fallecido hasta el valle de la muerte, en Estados Unidos. Cabe suponer que en ese valle no encontrarán a su hijo, que los ha citado allí post-mortem, sino que se encontrarán a sí mismos, y sobre todo, el uno al otro. A pesar de tener casi una decena de películas a sus espaldas, esta es la primera vez que Guillaume Nicloux participa en Cannes. Otro director francés que se estrena en Cannes este año es Stéphane Brizé, con La loi du marché, una historia ambientada en la crisis económica y con la amenaza del paro y las condiciones laborales como puntos de conflicto. Tendrá que ser muy buena para estar a la altura de Deux jours, une nuit, de los hermanos Dardenne. Y la tercera cineasta francesa que es una novata en la Sección Oficial es Valérie Donzelli, que se situó en el panorama internacional gracias a la tierna pero dura, La guerre est déclarée (2011). Lleva a Cannes Marguerite et Julien, un drama romántico sobre dos amantes imposibles perseguidos por la sociedad. Esperemos que logre la consagración como una de las directoras más interesantes del cine francés actual.

Al contrario que los tres cineastas anteriores, Maïwenn ya ha competido en Cannes antes, con Polisse, que en 2011 ganó el Premio del Jurado. En su segunda participación presentará Mon roi, otra historia de amor pasional y tortuoso, protagonizada por Vincent Cassel y Emmanuelle Bercot. El último director francés en competición, y el más ilustre de todos ellos, es Jacques Audiard, Dheepan es su tercera participación consecutiva, tras quedarse a las puertas de la Palma de Oro en 2009 con Un prophète, con la que ganó el Gran Premio del Jurado, e irse de vacío en 2012 con De rouille et d’os. Dheepan estará centrada en un refugiado de Sri-Lanka y adaptará libremente las Cartas Persas de Montesquieu. Este combo promete mucho. Además Audiard es de esos autores que hagan lo que hagan, siempre resulta interesante. A priori, es uno de los cineastas mejor situados en la lucha por la Palma.


Asia y el resto del mundo


Umimachi Diary de Hirozaku Kore-eda
Mia Madre de Nanni Moretti
Shan He Gu Ren de Jia Zhang-Ke
Saul Fia de László Némes
Nie Yinniang (The Assasin) de Hou Hsiao Hsien

Tras contar con una presencia bastante discreta el año pasado, el cine asiático recupera peso en la Sección Oficial de Cannes con tres de sus principales autores de las últimas décadas: el chino Jia Zhang-Ke, el taiwanés Hou Hsiao Hsien y el japonés Hirozaku Kore-eda (sin contar con que en Un certain regard hay cineastas del nivel de Kawase, Weerasethakul o Mendoza).  Completan la Sección Oficial, el tercer autor italiano a concurso, Nanni Moretti, y el húngaro Laszlo Nemes.

Jia Zhang-Ke vuelve a la Sección Oficial de Cannes por cuarta vez, tras lograr con su anterior film, Tian zhu ding (A Touch of Sin), el premio al mejor guion en 2013. En esta ocasión presenta Shan he gu ren (Mountains May Depart), un film ambientado en un futuro próximo, del que poco se sabe hasta el momento. Por su parte, Hsiao Hsien presentará Nie yin niang (The Assassin), una historia de artes marciales con elementos mágicos que se aleja bastante de su cine habitual. En tercer lugar, el cineasta japonés más interesante de la actualidad, Hirozaku Kore-eda, regresa a la Costa Azul tras lograr el Premio del Jurado con su anterior film, Like father, Like son (2013). Su nueva película, Umimachi Diary, se centrará en la vida de tres hermanas, que conocen a su hermanastra adolescente en el funeral de su padre. Nadie retrata tan bien la infancia como Kore-eda, y muy pocos desprenden su humanismo. Una de las películas que más me interesan, a priori, de este certamen.

El otro cineasta, además de Van Sant, que compite este año y que ya tiene una Palma de Oro en su haber es Nanni Moretti, cineasta habitual del festival, que venció en el 2001 con La stanza del figlio. Este año Moretti estrenará Mia madre, un drama familiar, el género que mejor resultados le ha dado hasta el momento. Por su parte, el húngaro Laszlo Nemes se estrena como director compitiendo en la Sección Oficial de Cannes, ni más ni menos. Su film, Saul fia (Son of Saul), debe ser muy interesante, para haber sido seleccionado. La película se centra en un prisionero de Auschwitz, que se encarga de quemar los cadáveres de sus compañeros en el campo de concentración.

jueves, 17 de abril de 2014

18 películas en busca de la Palma de Oro

CANNES 2014



Hoy por la mañana se anunció la programación del Festival de Cannes 2014. El Festival. El sueño de cualquier cinéfilo, tener concentrados a lo largo de 10 días a algunos de los cineastas más importantes del mundo. Varias de las mejores películas del año se estrenan el Cannes. El año pasado, por ejemplo, se vieron en la pequeña ciudad francesa, La vie d'Adèle, La grande bellezza, Nebraska, Inside Llewyn Davis o Like father, like son. Si Toronto es la gran puerta de entrada al mercado norteamericano de otoño-invierno y a la carrera por los Oscar, Cannes es el gran escaparate del cine de autor. Lanzados todos los piropos y dejando claro que me ofrezco un año más a cualquier medio para ir a Cannes a cubrir el Festival a cambio de una habitación mohosa y dinero para bocadillos, vamos a hablar de las 18 películas que competirán en una Sección Oficial que abrirá el 14 de mayo Grace of Monaco. Están ordenadas en tres grupos, dentro de los grupos en orden descendente en función de mis expectativas y en verde las 6 (un tercio de la tarta) películas que espero con más ganas.

El imperio anglo


Una Puta Diosa

Maps to the stars de David Cronenberg
Foxcatcher de Bennett Miller
Jimmy’s Hall de Ken Loach
The Homesman de Tommy Lee Jones
Captives de Atom Egoyan
Mr. Turner de Mike Leigh

Si hace dos años se habló mucho del desembarco de los novísimos americanos, aunque no fueran varios de ellos yankees, con autores como Nichols, Hillcoat o Domenick, este año nos encontramos entre los cineastas de países anglófonos a 6 directores consolidados. Desde el otro lado del charco llegan: David Cronenberg, un clásico del festival y uno de los cineastas más relevantes de las últimas décadas, con otra turbia incursión en la psique del ser humano. Visto el tráiler ya, parece que Maps to the stars, un vistazo a las cloacas de Hollywood, tendrá un tono similar al de Cosmopolis. Atom Egoyan, que presentará Captives, un thriller que tiene como punto de partida la desaparición de una niña. El tráiler apunta hacia una Prisoners (Villeneuve, 2013) hiperbólica que cambia la lluvia de la cinta de Villeneuve por la nieve como elemento atmosférico fundamental. Bennett Miller, que tras convencer a crítica y premios con sus dos anteriores filmes, Capote y Moneyball, llega a Cannes por primera vez para contarnos, en Foxcatcher, la historia del asesinato de un luchador olímpico (Channing Tatum), con su mecenas y amigo (Steve Carell) en el foco de atención. Y Tommy Lee Jones, que vuelve a la Croisette con su segunda película como director tras haber triunfado ya en 2005 con la primera, The Three Burials of Melquiades Estrada (mejor actor y mejor guion). Su The Homesman es un western crepuscular protagonizado por él mismo y Hillary Swank.
Completan el grupo dos cineastas británicos que ya cuentan con sendas Palmas de Oro en su haber. Mike Leigh, que venció en 1996 con Secrets and lies, llega con Mr. Turner, biopic sobre el pintor romántico inglés J.M.W. Turner, protagonizado por el veterano Timothy Spall. Mientras que Ken Loach, que se alzó con el máximo galardón en 2006 con The wind that shakes the barley, estrenará Jimmy’s Hall, la historia de un líder comunista irlandés de los años 30. Si Leigh parece alejarse de sus clásicos dramas socio-familiares, Loach pisará terreno seguro, con la política e Irlanda como telón de fondo.

La bande à part francesa (o en francés)


La maternidad, esa nebulosa

Mommy de Xavier Dolan
Two days, one night de Jean-Pierre y Luc Dardenne
Clouds of Sils Maria de Olivier Assayas
Adieu au langage de Jean-Luc Godard
The Search de Michael Hazanavicius
Saint Laurent de Bertrand Bonello
Timbuktu de Abderrahmane Sissako

Empecemos por Olivier Assayas, uno de los cineastas franceses más relevantes de las últimas décadas presentará  Clouds of Sils Maria, rodada en inglés, con Juliette Binoche, Kristen Stewart y Chlöe Moretz, un drama psicológico ambientado en el mundo del teatro que puede tener reminiscencias del cine de John Cassavettes. Otra película francesa rodada en inglés es The Search, la primera película de Michael Hazanavicius desde su eclosión en el panorama cinéfilo mundial con The Artist, que justamente empezó su campaña triunfal de premios en Cannes (dónde ganó mejor actor Jean Durjardin). Poco se sabe de este proyecto más allá de que será una relectura de la olvidada película homónima de Fred Zinnemman (1948), cambiando Auschwitz por Chechenia, y que sus cabezas de cartel son Annette Bening y Bérénice Bejo. También se podrá ver en Cannes, Timbuktu del mauritano Abderrahmane Sissako, film que gira en torno a una joven pareja lapidada en el 2012 en una ciudad del norte de Mali por no estar oficialmente casados. Muy lejos de ese terrible mundo se moverá Saint Laurent de Bertrand Bonello, biopic del famoso diseñador con un reparto que incluye a Gaspard Ulliel, Louis Garrel (<3), Léa Seydoux, Valeria Bruni Tedeschi y Jérémie Renier.

Por otro lado, volverá a Cannes Jean Luc-Godard, que no competía por la Palma de Oro desde 2001 con Éloge de l’amour. Lo hará de la mano de Adieu au langage, la historia de una pareja sumida en una crisis de comunicación cuyo perro de repente comienza a hablar. Seguramente será incluso más marciana de lo que suena. El que tuvo retuvo. Hay ganas de volver a ver al último estandarte en pie de la Nouvelle Vague jugando de nuevo en las grandes ligas. Otros que vuelven, pero sin haberse nunca ido son los hermanos Dardenne, los únicos cineastas que participan este año en la Sección Oficial que pueden presumir de tener 2 Palmas de Oro en su haber por Rossetta y L’enfant. Lo hacen con Deux jours, une nuit, drama social, protagonizado por Marion Cotillard, que bebe de la actual crisis que atraviesa Europa: una mujer debe convencer a sus compañeros de trabajo a que renuncien a una prima para que así ella pueda mantener su puesto. Si los belgas vencieran se convertirían en los primeros cineastas en ganar 3 veces en Cannes, deshaciendo el empate que tienen con Coppola, Imamura, August, Kusturica y Haneke. En cambio, será la primera vez que Xavier Dolan compita en la Sección Oficial tras estrenar su primera película en la Quincena de realizadores y la segunda y la tercera en Un certain regard. Poco se sabe de Mommy, su quinto largo, pero conociéndolo será un drama bastante turbador. Con sólo 25 años, el quebequés ya juega con los mayores. No sé si esta selección le hace más ilusión a él o a mí, que lo quiero como a un hermano.

Y otras chicas del montón


Alguien no cuadra en esta foto

Still the water de Naomi Kawase
Leviathan de Andrei Zvyagintsev
Kis uykusu de Nuri Bilge Ceylan
Relatos salvajes de Damián Szifrón
Le meraviglie de Alice Rohrwacher

Para el final quedan una película italiana, una rusa, una turca, una japonesa y una argentina. Pequeñas gotas internacionales que se han colado en un año bastante francés, una panorámica por otras cinematografías del mundo. Desde el más lejano oriente llegará la directora japonesa Naomi Kawase que ya logró el Gran Premio del Jurado en 2007 con Mogari no mori. Sorprende, y mucho, ver reducida a una sola película la representación asiática en esta edición. Su película, Still the water, gira en torno a una joven pareja adolescente que encuentra un cadáver flotando en el agua. En una edición con sólo dos directoras a concurso, teniendo en cuenta que ha rozado el premio gordo y que la presidenta del jurado es Jane Campion, si gusta puede ser una firme candidata. Desde la otra punta del mundo llega una de las grandes sorpresas de la programación y única representante del cine latinoamericano (este año no hay ninguna película mexicana a concurso), la argentina Relatos Salvajes de Damián Szifrón, producida por El Deseo, una relectura de la miniserie americana de los 80, Amazing Stories, dividida en 6 episodios con tonos y géneros diferentes. En cambio, el nuevo film de Nuri Bilge Ceylan, Kis uykusu, era un fijo en todas las quinielas. El cineasta turco, que ha rozado la victoria ya tres veces (ha ganado ya en Cannes dos Gran Premio del Jurado y uno a mejor director) presenta un drama de más de 3 horas de duración ambientado en un pequeño hotel de Anatolia regentado por un actor retirado. Juega a su favor como en el caso de Kawase, no haber ganado aún y que a Campion le puede gustar su recreación en el paisaje.

Nadie dudaba tampoco de que el ruso Andrei Zvyagintsev presentaría su Leviathan en la Sección Oficial. Cineasta de culto desde que su ópera prima, Vozvrashchenie (The Return), se alzara con el León de Oro en Venecia, Zvyagintsev es otro de cineasta con muchas opciones, siempre y cuando su película sea buena, claro está. Cierra este pequeñísimo repaso a la Sección Oficial de Cannes 2014, Le meraviglie, segundo largo de Alice Rohrwacher, uno de los pocos riegos que ha corrido este año la organización. El film, protagonizado por Monica Bellucci y la hermana de la directora, Alba, es un drama familiar y de autodescubrimiento centrado en una joven que ve cambiar su pequeño mundo en la Toscana con la llegada de un chico alemán.

Cuando hice mi lista de las 10 películas españolas del 2014 que más ganas tengo de ver dije que ojalá Jaime Rosales lograra entrar en la Sección Oficial de Cannes. No ha podido ser, su filme que ahora se llama Hermosa Juventud, en vez de Jirafas, Rinocerontes e Hipopótamos se podrá ver en Un certain regard, una sección dónde el Festival se permite arriesgar mucho más. No es un logro pequeño, pero no deja de ser preocupante la incapacidad del cine español de entrar en la Sección Oficial más allá de Pedro Almodóvar. Habrá que esperar a mayo para ver que ofrece el Festival, a priori, estamos ante una edición que no parece que vaya a ser muy recordada. Se esperaban a cineastas como Paul Thomas Anderson o Terrence Malick, que parece ser no han llegado a tiempo o no han querido ir a la Costa Azul. Pero a veces las apariencias y las expectativas engañan. ¿Quién nos hubiera dicho a estas alturas el año pasado que La vie d’Adèle iba a ser la obra maestra que resultó ser? Antes de sentenciar, hay que ver y escuchar. Sobre todo, hay que querer al cine.