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viernes, 26 de febrero de 2016

Los No-Oscar 2015 IV: Película

10. Anomalisa
Dos de los escritores audiovisuales más interesantes de los últimos años, Charlie Kaufman y Dan Harmon, unen esfuerzos escribiendo una película animada tan dolorosa como sorprendente. Un hombre que se dedica a escribir libros de autoayuda, cínico y descreído, cansado de su vida, hastiado, se enamora de repente de una mujer, sintiendo un amor incontrolable por ella. Lo que podría ser una comedia romántica, se transforma en una de las películas más agrias y complejas emocionalmente de los últimos años. Una genialidad que mejora con el paso de los días.

9. The end of the tour
El escritor David Foster Wallace tuvo una carrera breve, pero un gran impacto en toda una generación de lectores y de escritores. Fue, eso que rimbombantemente se llama “la voz de una generación”. The end of the tour toma la sabia decisión de centrarse en su figura a través de su breve encuentro con el periodista David Lipsky, que lo acompañó en los últimos días del tour promocional de Infinite Jest, la novela por la que el autor ha pasado a la historia. The end of the tour es un film a medio camino entre lo intelectual y lo emocional. Una obra que se sumerge en la psique de un hombre triste y en la mente de un hombre brillante. Un retrato maravilloso de una persona que se sentía profundamente sola. Es una película que duele, si uno es capaz de conectar con su protagonista.

8. Sicario
Una agente del FBI acaba inmersa en una operación contra el narcotráfico en la frontera entre USA y México. En un mundo tan salvaje, nadie es quién dice ser y ella no es más que un peón en una partida que se escapa a su control. Sicario es un thriller sensacional, pausado e incómodo, duro y áspero, como el territorio en el que está ambientado. Denis Villeneuve se confirma como uno de los mejores directores del cine actual.

7. Inside Out
¿Cómo funciona nuestra mente? ¿Cómo nos gobiernan nuestras emociones? Inside Out juega a mostrarnos la cabeza de una niña que está a punto de convertirse en adolescente, y el resultado es sensacional. Una película imprescindible. Graciosa, emotiva y, sobre todo, inteligente (y que confía en la inteligencia de sus espectadores, sean niños o adultos). Una obra llena de imaginación y de humanismo. Sí, la tristeza es tan importante como la alegría en nuestras vidas.

6. Saul Fia
¿Aún se pueden hacer películas perturbadoramente novedosas sobre el Holocausto? László Nemes nos ha demostrado con su debut en la dirección que sí. La cámara de Nemes persigue a un judío húngaro, prisionero en un campo de concentración, que trabaja guiando a otros judíos a las cámaras de gas y luego deshaciéndose de sus cadáveres. Saul Fia es tan dura cómo su  premisa deja entrever. Una película aterradora. Toda una experiencia.

5. The Hateful Eight
Tras apuntar en esa dirección con su anterior film, Django Unchained, Quentin Tarantino vuelve a poner rodar un western atípico ambientado después de la Guerra de Secesión en un país que supura racismo, machismo y violencia. Para hablar de todo ello, encierra a un grupo de miserables en una cabaña y los enfrenta entre ellos. Divertidísima, ingeniosa y visualmente impresionante, The Hateful Eight es otra película estimulante de uno de los cineastas estadounidenses más relevantes de las últimas décadas.

4. Clouds of Sils Maria
Una veterana actriz vuelve a enfrentarse, muchos años después, a la obra de teatro que la catapultó a la fama y sobre la que cimentó su carrera. El problema es que ahora interpretará al personaje más mayor, en vez de a la joven que encarnó la primera vez. A partir de esa premisa, Assayas construye un drama psicólogico cargado de ironía y melancolía. Un pequeño artefacto explosivo. Sils Maria no es fácil de olvidar, se te clava en el cerebro.

3. 45 years
¿Qué pasa cuando un fantasma del pasado sacude la plácida existencia de un matrimonio retirado que está a punto de cumplir 45 años de casados? Que algo entre ambos se empieza a romper, lenta e inexorablemente, poniendo en cuestión la totalidad de su vida compartida. 45 years es una película contada con una naturalidad que impresiona. Tierna, dura y sencilla. Una de esas películas pequeñas en apariencia pero inmensas en contenido. Haigh rueda una apología de los silencios, las miradas y la naturalidad de la vida doméstica. Duele.

2. Steve Jobs
Aaron Sorkin’s Steve Jobs es una película que no ofrece ningún descanso ni a sus personajes, ni a sus espectadores. Un baile sin fin de diálogos punzantes, ideas y sentimientos. Todo en esta película está al servicio del guion de Sorkin. Desde la cuidadísima y juguetona fotografía, hasta el frenético montaje, pasando por una dirección comedida y un reparto sensacional. El film sitúa a Steve Jobs en tres momentos clave de su carrera y lo enfrenta a sus propios aciertos y errores. No es una agriografía, es un relato que desafía a su protagonista.

1. Carol


Carol es la película más hermosa del 2015. Una historia de amor delicada, tierna e intensa. El retrato de dos mujeres insatisfechas con sus vidas, que acaban encontrando, la una en la otra, aquello que necesitaban. Carol también es una de las películas más redondas del año, un film dónde todos y cada uno de sus elementos se encuentran en perfecta armonía. Todd Haynes ha logrado un pequeño milagro, una película conmovedora y estimulante sobre el amor, el deseo, la insatisfacción, la madurez y la atracción.

jueves, 25 de febrero de 2016

Los No-Oscar 2015 III: Dirección, Guion original y Guion adaptado

Guion adaptado

5. Jesse Andrews por Me, Earl and the Dying Girl
El cine indie estadounidense se ha aproximado a la adolescencia en múltiples ocasiones. Este año dos de las películas independientes más interesantes y que más trascendencia han tenido abordan esta convulsa e intensa etapa vital. Una es The Diary of a Teenage Girl y la otra Me, Earl and the Dying Girl. Si bien la ópera prima de Marielle Heller me parece una apuesta más osada y novedosa, creo que Me, Earl and the Dying Girl es una obra más redonda, aunque sus ambiciones sean más limitadas. Esta historia de amistad entre un adolescente perdido y una chica enferma combina con astucia emoción y humor meta (los vídeos que hacen el protagonista y su mejor amigo son oro) para ganarse al espectador. Es un guion muy astuto.

4. Charlie Kauffman y Dan Harmon por Anomalisa
Cuando se juntan dos de los escritores más extraños y fascinantes del cine (Kauffman) y la televisión (Harmon), lo que obtienes es, irremediablemente, una película extraña y fascinante. Anomalisa tiene uno de los guiones más agrios y pesimistas del cine de 2015. Es una patada en el estómago. También es un libreto clarividente, dotado de una sensibilidad especial. Asusta.

3. Donald Margulies por The end of the tour
Margulies logra que el enfrentamiento entre dos hombres, que se admiran pero a la vez desconfían el uno en el otro, funcione a la perfección en The end of the tourSus dos mayores logros son unos diálogos inteligentes, ácidos, tiernos y emocionantes, y una construcción sensacional de David Foster Wallace. Aunque parezca una película pequeña, The end of the tour desarrolla un gran puñado de temas, de temores, de anhelos, que todos podemos tener en nuestras cabezas.

2. Andrew Haigh por 45 years
Haigh maneja en 45 years tan bien los silencios como los propios diálogos, precisos, naturales y contundentes. 45 years es una película sobre la crisis de un matrimonio cuando se acercan al final de sus vidas. El gran mérito de este guion es cómo nos dosifica la información y cómo retrata dicha crisis sin emplear acaloradas discusiones. 45 years no es Who’s afraid of Virginia Woolf. Sus personajes no gritan, de hecho los momentos más tensos los protagoniza el rostro callado de Charlotte Rampling. Sus protagonistas no se vomitan las verdades a la cara, sino que las ocultan, incluso en las secuencias que dibujan amagos de discusiones. Y por eso la película cala tan hondo, porque está escrita desde las entrañas, desde la imposibilidad de hablar.

1. Aaron Sorkin por Steve Jobs

El mejor dialoguista del mundo continúa explorando en Steve Jobs, el lado más oscuro del éxito en la Era de Internet. Si primero apuntó hacia Facebook, ahora lo ha hecho hacia Apple. El resultado es otro guion extraordinario, que combina diálogos fabulosos con una construcción de personajes muy completa y una estructura ambiciosa. En tres días cruciales en la carrera de Jobs lo seguimos a él y a sus más cercanos colaboradores en una batalla sin tregua. Sorkin puede resultar cargante, pero desde luego es un genio.

Guion original

5. Sean Baker y Chris Bergoch por Tangerine
Hay momentos en los que Tangerine parece una screwball pasada por el filtro del queer cinema de los 90. En cambio en otros es un drama social indie. Y así todo el rato. El film va saltando de género, mutando, evolucionando, para ser únicamente fiel a sí mismo. Pasamos un día pateando las calles junto a dos protagonistas de lengua viperina y vida muy dura. A través de diálogos sensacionales, Baker y Bergoch nos dibujan su mundo y consiguen que las comprendamos.

4. Noah Baumbach y Greta Gerwig por Mistress America
Baumbach y Gerwig siguen levantando acta de la derrota total de una generación, la mía, vomitándonos a la cara todas sus mentiras, autoengaños, frustraciones y nadería (emocional, intelectual...). Lo hacen construyendo personajes tan abofeteables como abrazables (pobres perdedores pagados de sí mismos) y escribiendo diálogos punzantes, todo ello bañado por una infinita catarata de referencias culturales. Estamos ante uno de los combos creativos más interesantes del cine actual.

3. Taylor Sheridan por Sicario
El gran mérito del guion de Sheridan es ocultarnos más de lo que nos muestra, jugar con nuestras expectativas para destrozarlas, engañarnos, ponernos en la misma situación en la que se encuentra la protagonista del relato. En ese sentido, Sicario es un thriller modélico, punteado por un grupo de personajes que valen más por lo que callan que por lo que dicen, que cuenta con giros de guion lógicos y sorprendentes y que construye, con pocos recursos, una gran panorámica del peligroso mundo del narcotráfico.

2. Quentin Tarantino por The Hateful Eight
Uno de los grandes shocks de las nominaciones a los Oscar fue la ausencia de Quentin Tarantino en una categoría en la que ya ha vencido en dos ocasiones, gracias a Pulp Fiction y Django Unchained. En su regreso al despiadado Oeste post-Guerra de Secesión, Tarantino vuelve a componer una historia llena de vericuetos y giros, y preñada de diálogos brillantes. The Hateful Eight es, para bien y para mal, puro Tarantino. Personajes bastardos, violencia, humor negro y crítica social.

1. Olivier Assayas por Clouds of Sils Maria
El teatro dentro del cine es un micro-género que siempre me resulta interesante. Y, precisamente, el año pasado se impuso en los Oscar un film centrado en un obra teatral, Birdman. Clouds of Sils Maria, que al igual que la película de Iñárritu, es un film de 2014, pero estrenado en USA (y en casi todas partes) en 2015, hace un fabuloso y tenebroso retrato de los miedos que sufren los actores a la hora de sumergirse en un papel. En cierta forma, Sils Maria y Birdman son películas hermanas. A los actores envejecer les aterroriza. Las nuevas generaciones les dan miedo. Y volver a papeles que llegaron a eclipsarlos, pavor. Si todo esto no fuera poco, Assayas escribe un retrato brillante de una mujer compleja. Un guion lleno de duelos sensacionales y juegos metarreferenciales.

Director

5. Andrew Haigh por 45 years
El cineasta inglés Andrew Haigh tiene un don para rodar la intimidad que se establece entre una pareja. Ya lo había demostrado anteriormente en Weekend y la serie Looking, pero en 45 years se supera a sí mismo. Haigh construye a la perfección el entorno familiar de paz y tranquilidad en el que viven sus protagonistas, para ir retratando con su cámara cómo este entorno se resquebraja. Es un trabajo delicado, pausado y hermoso.

4. Quentin Tarantino por The Hateful Eight
¿Qué decir ya de Tarantino que no se haya dicho aún? Su trabajo brilla en los espacios abiertos y es una lección de planificación en los cerrados. Dinámico, plástico y poderoso, como casi todo su cine. En una película en la que en gran parte de sus secuencias hay una gran cantidad de personajes a los que hay que vigilar de cerca, la dirección se vuelve fundamental para guiar (y a veces engañar) al espectador. Otro trabajo fantástico de un director inmenso.

3. Denis Villeneuve por Sicario
Desde que irrumpió en el panorama internacional con la inmensa y abrasiva Incendies, Villeneuve se ha labrado un status de director de prestigio. En Sicario da el salto definitivo a Hollywood, prestando su inmenso talento visual y atmosférico para contar una historia sobre narcotráfico y corrupción. La entrada en Juárez, el asalto al túnel... Sicario está plagada de secuencias dirigidas con un pulso extraordinario. Dentro de 2 años veremos su secuela de Blade Runner, y aunque las expectativas están por las nubes, parece difícil que Villeneuve pueda decepcionarnos.

2. László Nemes por Saul Fia
Una ópera prima de las que marcan a fuego toda una carrera. Nemes ha construido un relato innovador sobre un tema, el Holocausto, que ya ha sido tratado desde múltiples puntos de vista en la historia del cine. Lo ha hecho fiándolo todo a su puesta en escena, y ha triunfado. Su cámara persigue a un hombre despojado de toda vida, siempre pegada a su cogote, como una negra sombra. A su alrededor Nemes juega a enseñarnos y ocultarnos el caos que trae consigo la barbarie. Saul Fia era una película que se merecía mayor suerte en los Oscar. En un año bastante flojo, es difícil de argumentar que el mejor film de habla no inglesa del curso no esté nominado en mejor película y, sobre todo, mejor dirección.

1. Todd Haynes por Carol
La dirección de Todd Haynes en Carol es el trabajo más preciso y medido de todos los que se han hecho este año. El cineasta estadounidense no sólo ha resucitado al melodrama como género cinematográfico, sino que lo ha conducido a cotas más elevadas. Haynes es uno de los directores actuales con más sensibilidad, estilo y visión. Carol recoge lo ya explorado en Far from heaven y Mildred Pierce, para pulirlo hasta convertirse en un film redondo, precioso hasta la lágrima. Haynes no es sólo uno de los directores con un sentido de la estética más personales, sino que además se ha convertido en un narrador sensacional. Lejos quedan ya sus inicios bajo los paradigmas del queer cinema de los 90, formal y narrativamente arriesgados y caóticos. En Carol todo está bajo control, todo, salvo los sentimientos de sus personajes. Es increíble que Haynes aún no haya sido nominado al Oscar al mejor director. Es, prácticamente, el único gran cineasta estadounidense surgido a principios de los 90 que no ha sido aún nominado por la Academia en la categoría de mejor director. Tarantino, Linklater, los Anderson (P.T. y Wes), Fincher, Soderbergh (el único que ha ganado el Oscar), Payne, Aronofsky... todos tienen por lo menos una nominación a mejor director en su haber, todos menos Haynes.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Los No-Oscar 2015 II: Actrices

Actriz de reparto

5. Joan Allen por Room
Allen lleva toda su carrera demostrando que es una actriz sobria en la que siempre puedes confiar. En Room interpreta a una mujer que tiene que mantenerse en pie para sostener a su hija. Es una interpretación delicada, hecha con mucho cariño, y eso se nota. Transmite amor y serenidad. Su nominación al Oscar no hubiera sido descabellada, es más relevante narrativamente de lo que podría parecer.

4. Mya Taylor por Tangerine
Taylor interpreta a una mujer transexual que ejerce la prostitución. A pesar de las ostias de la vida, siempre mantiene una sonrisa y una actitud positiva. Los mejores diálogos de Tangerine son los suyos. Es una interpretación a ratos descacharrante y a ratos extrañamente emotiva. La secuencia final en la lavandería es preciosa.

3. Sarah Paulson por Carol
El personaje de Paulson es la roca a la que se agarra Carol para mantenerse a flote en una vida que la está ahogando. Suyas son las secuencias más distendidas de la película, es el personaje más libre que por ella pulula. Cada una de sus apariciones en su soplo de aire y tiene un par de secuencias muy interesantes con Kyle Chandler y Rooney Mara.


2. Jane Fonda por Youth
A Fonda le llegan (y le sobram) unos cuantos minutos en pantalla para construir a un personaje fascinante, esa actriz en el ocaso de su carrera, que pide a gritos un spin-off. Fonda irrumpe en el tranquilo film de Sorrentino como un vendaval, rezuma energía e ironía. Es una de las grandes divas del cine de todos los tiempos. Y lo aprovecha.

1. Kristen Stewart por Clouds of Sils Maria

Nadie puede negar que Stewart se está construyendo una carrera como actriz muy interesante. Y quizás éste sea el papel más goloso que ha tenido hasta el momento. Como asistente del personaje de Juliette Binoche, es, en gran medida, su contra-parte, la mujer que la confronta contra la realidad, pero también la que lidia con todas sus neuras vitales. Medirse cara a cara a Juliette Binoche y no acabar devorada tiene un mérito inmenso. Stewart construye un papel interesante por sí mismo y establece una dinámica con la protagonista de su película sensacional. Se merecía la nominación al Oscar, sin duda alguna.

Actriz protagonista

5. Kristen Wiig por Welcome to me
Esta película ha pasado completamente desapercibida, y más allá de una nominación para Wiig en los Gotham, no ha tenido prácticamente ningún reconocimiento. Aquí Wiig interpreta a una mujer con trastorno de la personalidad obsesionada con Oprah Winfrey que tras ganar la lotería se gasta todo su dinero en auto-producirse un talk show, que sería similar al que haría Winfrey si estuviera encocada. Wiig se maneja con su soltura habitual en la comedia y da la talla en las situaciones más dramáticas. Es un personaje complicado, porque está enfermo pero también (o más bien por ello) es rabiosamente egoísta, con lo cual genera en el espectador sentimientos encontrados. Si había una actriz que podía sacar esta película adelante era Kristen Wiig.

4. Lily Tomlin por Grandma
Tomlin es una de las grandes actrices estadounidenses en activo. En Grandma, Paul Weitz le regala uno de esos personajes que contemplan su propia vida y nos la (re)transmiten con sus acciones y gestos. Cínica, fuerte, melancólica y, en el fondo, cariñosa. Así es el personaje de Tomlin, que se lanza a la carretera junto a su nieta en búsqueda del dinero que ésta necesita. Lily Tomlin me robó el corazón.

3. Emily Blunt por Sicario
Blunt representa en Sicario el papel de una joven agente del FBI que se ve sobrepasada por los acontecimientos que la rodean. Se ve inmersa en la guerra del narcotráfico en la frontera entre USA y México, rodeada por lobos. Perpleja y obsesionada, tiene que lidiar con las mil y una trampas que la esperan en el camino. Es un trabajo lleno de rabia, agotador tanto física como mentalmente. Emily Blunt es capaz de transmitir el compromiso de su personaje con la búsqueda de la verdad.

2. Juliette Binoche por Clouds of Sils Maria
Poco cabe decir a estas alturas de Juliette Binoche, una de las mejores actrices del mundo. En Sils Maria encarna a una actriz de mediana edad que lucha contra su propio envejecimiento. Es un trabajo lucido, lleno de capas. Binoche transmite los sentimientos contradictorios de una mujer perdida en sí misma. Tiene una presencia hipnótica.

1. Rooney Mara por Carol
Sí, Rooney Mara está nominada al Oscar por Carol. Pero en la categoría equivocada. Mara y Blanchett protagonizan 50/50 esa maravillosa historia de amor que rodó Todd Haynes llamada Carol. Para mí, Rooney Mara firma en esta película la gran interpretación cinematográfica del año. Toda una exhibición de lo que unos ojos y unos labios pueden transmitir. Todo el viaje de su personaje está en su mirada. Desde la inocencia hasta el desencanto, desde la fascinación a la pasión. Todo. Es un trabajo sutil pero demoledor.

jueves, 20 de marzo de 2014

10 películas anglo en las que quiero creer en 2014

La respuesta a ¿de qué puedo escribir? es siempre ¿por qué no una lista eh, por qué no? Y aquí está, 10 películas anglófonas para este 2014, no incluyo a Lars Von Trier porque ya he visto lo que ha hecho (cuán travieso eres Lars) ni a Boyhood de Linklater porque ya se vio y ya nos han dicho que es buena, y la gracia de esta lista es ver cuantas ostias me meto a final de año. Tampoco está Malick, básicamente porque con él nunca se sabe si se puede o no contar. Ni ninguno de los tres directores daneses que profundizan sus carreras en la maquinaria yankee: Vinterberg, Scherfig y Bier. He dejado fuera al cine de habla no inglesa porque tampoco hay mucha información por ahí suelta, habrá que esperar a Cannes, pero este año vuelve Kusturica, los Dardenne regresarán a la costa azul por primavera y mi chico, Xavier Dolan, tiene otra peli. 25 años, quinta película señores. ¿Y el cine español? Creo que se merece lista propia, pero para ir abriendo boca, estrenan directores como Rosales, Rodríguez o Monzón, en Austin han hablado maravillas de 10.000 km y yo me muero de ganas de ver Magical Girl de Carlos Vermut.

10. Foxcatcher

¿Soy un actor serio ya? ¿Y ahora? ¿Y ahora? ¿Falta mucho?

Dir: Bennett Miller
Rep: Steve Carell, Channing Tatum, Mark Ruffalo
¿Qué? La historia pivota sobre un luchador profesional medalla de oro en los Juegos de Los Ángeles y un multimillonario amigo suyo. De fondo, el asesinato del primero.
¿Por qué? Bennett Miller tiene en su haber dos dramas tan sólidos como Capote y Moneyball, el tráiler pinta bien y puede ser el salto definitivo de Steve Carrell a las grandes ligas interpretativas. La fotografía es de Greig Fraser, el hombre detrás de la fabulosa fotografía (¡la secuencia nocturna del asalto a la casa!) de Zero Dark Thirty

9. Big eyes

¿Dónde te has metido Amy? ¿Y qué animal llevas en la cabeza?

Dir: Tim Burton
Rep: Amy Adams, Christoph Waltz, Krysten Ritter, Jason Schwartzman
¿Qué? La historia real de una gran pintora fotógrafa cuyas obras son firmadas por su marido
¿Por qué? Todas las informaciones sobre este proyecto apuntan a que puede ser el regreso de Tim Burton a las grandes ligas después de que su carrera haya ido artísticamente a la deriva en los últimos años. Un drama sólido con dos de los actores del momento y ¡GRACIAS! sin Johnny Depp. Parece ser la gran apuesta de la Weinstein para la próxima carrera de premios. La música obviamente será de Danny Elfman y la fotografía de Bruno Delbonnel, nominado aún este año al Oscar por Inside Llewyn Davis.

8. Maps to the stars

¡Vísceras! ¡Más vísceras!

Dir: David Cronenberg
Rep: John Cusak, Jualianne Moore, Robert Pattinson, Mia Wasikowska, Olivia Williams
¿Qué? La película gira en torno a un escritor de libros de autoayuda, su familia camino a la perdición y una actriz neurótica
¿Por qué? Cronenberg dirigiendo un drama psicológico es un seguro de vida. Que su protagonista sea John Cusak un serio peligro, que estén en el reparto Julianne Moore y Olivia Williams dos seguros de vida.

7. The imitation game

Posando en la premiere de The Fifth Estate

Dir: Morten Tyldum
Rep: Benedict Cumberbatch, Keira Knightley, Charles Dance, Mark Strong
¿Qué? Biopic sobre el brillante matemático Alan Turing, clave para vencer a los nazis y procesado tras la contienda por Gran Bretaña acusado de ser homosexual.
¿Por qué? Tyldum da el salto del cine islandés al cine británico para contar la historia de uno de los personajes de los que más se ha hablado en los últimos tiempos, uno de los grandes cerebros del S. XXI. ¿Nazis, gayers, Cumberbatch, Tywin Lannister? Apesta a Oscars. Si se sale del puro academicismo y ofrece una mirada personal puede ser una muy buena película. La música es del habitual de Aronofsky, Clint Mansell y la fotografía del español Oscar Faura (Lo imposible)

6. Trash

Let Bartlet be Bartlet

Dir: Stephen Daldry
Rep: Martin Sheen, Rooney Mara
¿Qué? Una historia con tintes de realismo mágico con niños desamparados, un cura y una trabajadora de una ONG.
¿Por qué? A pesar de los palos (muchos de ellos merecidos, otros no tanto) que recibió Extremely Loud and Incredibly Close, Daldry sigue siendo uno de los cineastas más relevantes de las últimas décadas. Los niños se le dan bien, Martin Sheen es uno de los más grandes actores vivos y la carrera de Mara está en claro ascenso. Puede salir de aquí un drama blandito y vacío al estilo Slumdog Millionarie, pero aún así, estará mucho mejor rodado.

5. Interstellar

Hoy, el jardín, mañana, el espacio

Dir: Christopher Nolan
Rep: Matthew McConaughey, Jessica Chastain, Anne Hathaway
¿Qué? Viaje a través del espacio, agujeros de gusano mediante
¿Por qué? Porque aunque Nolan es muy criticable sus películas son divertidas. Es verdad que lo de construir personajes no es lo suyo, pero sorprender con high-concepts cada vez más high sí. Lo rodean tres de los actores más en forma del cine actual. La música corre a cargo del atronador Hans Zimmer, como no, pero en la fotografía no estará su mano derecha, Wally Pfister que dirige Trascendence, el otro high-concept del curso, sino el brillante Hoyte van Hoytema.

4. A most violent year

DIOSA

Dir: J.C. Chandor
Rep: Oscar Isaac, Jessica Chastain, David Oyelowo, Albert Brooks
¿Qué? Una familia de inmigrantes en medio del mar de corrupción y violencia que era el New York de los años 80.
¿Por qué? Chandor es junto con Jeff Nichols (que es posible que estrene este año, aunque no es seguro, por eso no lo incluí) el director americano joven con mayor proyección de la actualidad. Tras Margin Call y All is lost, A most violent year puede ser el film que lo sitúe en las grandes ligas. La historia parece bastante ambiciosa y el reparto es muy sólido. Ojalá no me equivoque, porque tengo muchas ganas de ver esta película.

3. Carol


Dir: Todd Haynes
Rep: Cate Blanchett, Rooney Mara, Sarah Paulson, Kyle Chandler
¿Qué? La historia de amor entre una mujer madura y casada y una chica joven en la América de los años 50
¿Por qué? El melodrama fue uno de los grandes géneros del Hollywood clásico y sin embargo ha caído en desgracia. Por suerte aún hay algún osado dispuesto a rescatarlo del ostracismo. Y el que mejores resultados ha logrado en las últimas décadas es Todd Haynes en cine con Far from Heaven y en tele con Mildred Pierce. Espero un drama desaforado lleno de claroscuros con interpretaciones increíbles. Y creo que espero bien. La fotografía corre a cargo de su habitual Edward Lachman y la música del notable Carter Burwell.

2. Inherent Vice

Simplemente JAJAJAJA

Dir: Paul Thomas Anderson
Rep: Joaquin Phoenix, Josh Brolin, Benicio del Toro, Sean Penn
¿Qué? Un detective, una femme fatale, un crimen, Los Ángeles corroídos de corrupción de los años 60.
¿Por qué? El enorme Paul Thomas Anderson adaptando a Thomas Pynchon, buceando en el noir a golpe de cinismo y con Joaquin Phoenix a su lado. No hay más que añadir. Paul Thomas Anderson puede refrescar a un género a la deriva desde L.A. Confidential, y expandir su arte hacia nuevas fronteras, además de que pocos cineastas han demostrado moverse tan bien entre el drama-thriller y la comedia. El director de fotografía es Robert Elswitt que ganó su Oscar con la brillante fotografía de la andersoniana There Will Be Blood.

1. Gone Girl

Ben Affleck de risas con David Fincher.
Sí, es posible, sí sí estos dos, de risas, sí, no es una invención de vuestra cabeza
... o a lo mejor sí

Dir: David Fincher
Rep: Ben Affleck, Rosamund Pike, Neil Patrick Harris
¿Qué? Una mujer desaparece el día de su aniversario de boda y su marido es señalado como el principal sospechoso.

¿Por qué? David Fincher dirigiendo un thriller criminal basado en un libro del que la gente habla maravillas (además de un giro final muy sorprendente por lo visto). Eso es todo amigos. Un servidor no necesita nada más, ¿cómo no confiar en el hombre que me regaló Zodiac, Seven, The Game, Fight Club y Millenium? Nadie construye las intrigas como él. Nadie. El principal peligro es un reparto que podríamos calificar como ecléctico. A bordo, el mismo equipo que lo acompañó en The Social Network (obra maestra) y Millenium. Jeff Cronenwth, molas.