Esta mañana la Academia española
de cine ha dado a conocer la terna de 3 películas que lucharán por ser el film
preseleccionado por España para la categoría de mejor película de habla no
inglesa en los próximos Oscars. Las elegidas han sido la última vencedora en
los Goya, Vivir es fácil con los ojos cerrados de David Trueba, la triunfadora en el último Festival de Málaga, 10.000
km, ópera prima de Carlos Maqués-Marcet,
y El
niño, actual número 1 en la taquilla española, un thriller de Daniel Monzón. Una terna, por lo tanto,
bastante lógica y coherente (no como el año pasado con el querejetazo), y más conociendo el consevadurismo académico. Sin
embargo, las primeras críticas no se han hecho esperar. La principal de todas
ellas gira en torno a la ausencia de La isla mínima, de Alberto Rodríguez en el grupo de
seleccionables. El thriller, que es una de las películas más esperadas del cine
español de este año, se estrenará en Donostia en unos días, y aunque fue
visionada por académicos en pases especiales, no ha logrado colarse. Obviamente,
sin haber visto la película, es difícil criticar la decisión de la Academia con
argumentos, en realidad estamos ante una indignación construida sobre un futuro
hipotético: el de que la cinta sea tan buena como muchos esperamos. Desde
principios de año tanto La isla mínima como Magical Girl de Carlos Vermut, eran las dos películas
españolas que con más ansia esperaba, por ello no verlas en la preselección
española me decepciona, pero aún no sé si la Academia erró o no. Por un lado
quiero creer que sí, por otro, prefiero pensar que no. Lo cierto es que en los
últimos años, sólo una vez, la película enviada al Oscar en septiembre fue la
misma que terminó vendiendo en febrero en los Goya: Blancanieves de Pablo
Berger.
A cinco años vista
2010
Preselección Oscar: El baile de la victoria
Goya Mejor Película: Celda 211 (terna Oscar año siguiente)
2011
Preselección Oscar: También la lluvia
Goya Mejor Película: Pa Negre (terna Oscar año siguiente)
2012:
Preselección Oscar: Pa Negre
Goya Mejor Película: No habrá paz para los malvados
2013:
Preselección Oscars: Blancanieves
Goya Mejor Película: Blancanieves
2014:
Preselección Oscar: 15 años y un día
Goya Mejor Película: Vivir es fácil con los ojos cerrados
(terna Oscar año siguiente)
En el último lustro, 4 de las 5
películas ganadoras del Goya al mejor film han competido en el Festival de Donostia. Sólo la taquillera
Celda 211 no lo hizo. Mientras que de
las preseleccionadas por España para los Oscar, sólo 2 se estrenaron también en
Donostia. Siendo curioso el caso de Pa
Negre que fue seleccionada al año siguiente de su estreno tras su rotunda
victoria en los Goya, algo que le puede pasar también este año a Vivir es fácil con los ojos cerrados,
film que no poca gente ve como el favorito a ser el nombre que se anuncie el
próximo día 25 de septiembre.
Por otra parte, mientras Pa Negre o Vivir es fácil, entraron en la terna del año siguiente, otras
películas que se estrenaron también en Donostia, como Blancanieves o Caníbal,
lo hicieron en su mismo año. Gracias a pases previos a los académicos, envío de
dvd’s etc. Quizás la Academia debería poner orden en esta cuestión. Establecer
unas reglas más claras, favorecer que las películas, especialmente las que aún
no se han estrenado porque competirán por la Concha de Oro, puedan competir en
igualdad de condiciones a pesar de tener el hándicap de no poderse haber
estrenado aún.
A nuestro cine le conviene que en
su festival más importante compitan algunas de las mejores cintas del año, pero
también poder elegir para enviar a los Oscar entre lo mejor que hemos producido
en cada hornada de cine. Sin embargo, a pesar de los problemas (y amiguismos en
un mundo tan pequeño) del proceso de selección (de los que también adolecen los
propios Goyas), es verdad que el proceso está fuertemente condicionado por dos
causas. Por un lado Donostia no puede adelantarse en el calendario, al verse
precedida por Venecia, Toronto y Telluride. Y por otro lado, y sobre todo, los
estrictos y reducidos plazos de la Academia americana para recibir las
propuestas enviadas para competir por el Oscar de habla no inglesa. Este año,
por ejemplo, el plazo termina el 30 de septiembre. 3 meses antes de que termine
el año. Y esto genera una serie de problemas en las grandes cinematografías de
habla no inglesa (Francia, Italia, Alemania, España, Canadá, los países
escandinavos, México, Argentina, Brasil…), los productores tienen que decidir
si les compensa estrenar sus películas antes para contar con más opciones de
ser seleccionadas por sus países, o estrenar a lo largo del otoño, cuando las
posibilidades de sus films en las taquillas nacionales son más halagüeñas. El
año pasado, la favorita al premio de mejor film de habla no inglesa, La vie d’Adèle, no pudo ser seleccionada
por Francia porque sus productores se negaron a adelantar el estreno del film,
considerando que les traería menos beneficios esa nominación (e incluso
victoria) que el dinero que pensaban que harían en la fecha de estreno
establecida.
Además, estos plazos enturbian
los procesos de selección, al escoger los países películas que a menudo aún no
se han visto en sus cines o en sus festivales nacionales frente a otras que sí.
Debido en gran parte a que estos films han triunfado en festivales
internacionales como Cannes, Berlín o Venecia. Aquí, en los últimos 5 años ha
pasado, 2 veces con El baile de la
Victoria y También la lluvia. Y en
nuestro caso, pueden votar todos los académicos, pero en otros países
seleccionan las películas comités, y no es la primera vez que se denuncian
amaños o interferencias gubernamentales. Por lo tanto, el actual proceso de
selección de las nominadas a los Oscar, no causa problemas sólo a España,
aunque aquí tengamos el añadido de que el Festival de Donostia sea posterior a
la primera selección y que transcurra antes y durante la ronda final. Es un
problema global que en última instancia perjudica a la propia categoría, al
nivel de la misma.
Frente a los argumentos de los
países para justificar que se alargara el plazo de selección. Desde Estados
Unidos, la Academia puede esgrimir que los comités que forma para ver y escoger
la terna de 9 films que lucharán por la estatuilla necesitan todo ese tiempo
para realizar su trabajo. Que la cantidad de films que les llega cada año es
más ingente. 76 films el año pasado. Sin embargo, si constituyen 3 comités, que
vean entre 20-30 films cada uno, ¿no pueden elaborar la terna durante el mes de
diciembre? Se nos dice que estos académicos son gente mayor que no trabaja a
menudo y que por lo tanto tiene tiempo libre para dedicarse a ello. Si es así,
¿no les pueden pagar la estancia en un balneario 10-15 días y proyectarles 2
films cada día? Teniendo así la terna preparada para el inicio de las
votaciones de las nominaciones al Oscar. ¿No ganaríamos todos con un proceso
con unos plazos más amplios y menos rígidos? Sin embargo, va a ser bastante complicado que llegue a pasar. ¿Por qué la Academia americana va a invertir más dinero, recursos y complicarse más a la hora de llevar a cabo el proceso en la única categoría que su cine no puede competir? Y en esas estamos, quizás en un callejón sin salida de cara a mejorar la lucha por este premio.
PD: Tanto porque es la que más me gusta como porque creo que es la mejor opción de cara a los Oscars, yo votaría a 10.000 km.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.