martes, 8 de septiembre de 2015

Emmysalternatives 14/15 VI: Actrices de Comedia

Actriz de reparto 

6. Aubrey Plaza por Parks and Recreation
Las miradas de odio de April siempre me harán reír. Pase el tiempo que pase. Plaza se apoderó del personaje hasta hacerlo completamente suyo. Es difícil resultar entrañable cuando tu principal actividad es odiar a todo el mundo. Y sin embargo lo consigue. Plaza tiene una mirada muy expresiva y un gran control tanto de su rostro como de su cuerpo. April es un personaje mucho más complejo de lo que podría parecer a simple vista. Gracias por estas siete temporadas Aubrey.

5. Gaby Hoffman por Transparent
Hoffman consiguió clavarse en la retina de muchos espectadores interpretando a la estrambótica hermana de Adam en la Girls de Lena Dunham. Pero ha sido en la Transparent de Jill Soloway dónde ha logrado confirmarse como una actriz valiente y a tener muy en cuenta. Aquí también interpreta a un personaje en crisis vital constante. Desborda energía y compromiso. Es un trabajo muy completo. Ojalá tengamos Hoffman para rato.

4. Melanie Lynskey por Togetherness
Lynskey interpreta a una mujer sumida en una doble crisis: una matrimonial y otra vital. Su matrimonio se está muriendo por culpa de la rutina. Su vida va sin rumbo porque no hay en ella nada que la motive. La primera temporada de Togetherness es un viaje de autodescubrimiento para sus personajes. Y de todos esos viajes, el más emotivo y entrañable es el de Lynskey, porque ella le imprime una hondura y una calidez a su personaje muy especiales.

3. Lauren Weedman por Looking
En una serie en la que todo el reparto es masculino, salvo tú, puede resultar difícil encontrar tu sitio. Weedman no sólo lo encuentra sino que además es el personaje más cómico de toda la ficción. Cada frase que dice es una pulla. Tiene una gestualidad muy graciosa. Y además, es capaz de moverse con soltura entre la comedia cínica y el drama intimista. En el capítulo que le han regalado esta temporada da un auténtico recital. Pocos personajes me han hecho reírme más esta temporada.

2. Anna Chlumsky por Veep
Si hay alguien que pueda derrotar a Janney en los Emmys es Chlumsky, sobre todo porque tiene una secuencia fabulosa en la que toda su endeble estabilidad salta por los aires. Más contra las cuerdas que nunca, Chlumsky ha firmado su mejor temporada en Veep. Ella es la voz de la cordura que se deja pervertir por el circo que la rodea. Casi como si fuera la Lisa Simpson de Veep. Es un pilar fundamental de la serie.


1. Allison Janney por Mom

Lo de Janney en Mom es un festival non stop. Da igual que sean secuencias con chistes de coños o droga, o escenas de fuerte carga dramática. Ya da igual. Borda lo que le echen. Está a otro nivel. Si en la primera temporada estuvo fantástica en esta segunda entrega aún ha estado mejor. Siempre hilarante y a veces desoladora. La vida, esa cabrona.


Actriz

6. Amy Schumer por Inside Amy Schumer
¿Hay alguien más de moda en el panorama audiovisual americano que Amy Schumer? Posiblemente no. Schumer ha logrado llevar debates de rabiosa actualidad como el de violación a la televisión, ofreciendo un punto de vista personal, agrio y polémico. Como actriz-presentadora ha demostrado una gran vis cómica y un compromiso enorme con sus propias ideas. Inside Amy Schumer es, casi siempre, un salto sin red.

5. Mindy Kalling por The Mindy Project
Otra actriz que hace prácticamente de sí misma en su propia serie es Mindy Kalling. La cómica tiene el honor, en mi humilde opinión, de ser la jefa de la mejor sitcom de la pasada temporada. Más allá de lo bien escrita que está The Mindy Project, gran parte de su éxito radica en la química imposible entre Kalling y Messina y en el carisma y vis cómica de ella. Todo un triunfo.


4. Emmy Rossum por Shameless
Mi idolatrada Emmy Rossum baja del primer puesto que le di el año pasado a este cuarto puesto, no es que ella no haya estado tan bien como siempre, es que ha sido la peor temporada de su personaje, la gran Fiona Gallagher. Su trama a ratos resultó demencial. Sin embargo Rossum brilló siempre que su personaje acabó acorralado emocionalmente. Está muy rota y aún estamos muy lejos de que se reconstruya. Emmy Rossum sigue teniendo la mirada más triste de la televisión y la sonrisa más luminosa. ¿Qué más se puede pedir?

3. Julia-Louis Dreyfuss por Veep
Frente a nuevas generaciones de cómicas (en esta lista hay unas cuantas), Dreyfuss sigue insistiendo en Veep que ella es la reina. Por cuarto año consecutivo camina con paso firme hacia la victoria en esta categoría en los Emmys. Sus principales amenazas son la pujante Schumer y la consagrada Poehler. Aún así, yo no apostaría contra Dreyfuss. Esta temporada ha vuelto a estar fantástica: incómoda, descacharrante, absurda, odiable y patética. Ha conseguido convertir a Selina Meyer en un icono, el retrato definitivo de los políticos que son la nada más absoluta.

2. Amy Poehler por Parks and Recreation
Si Selina Meyer es un icono, Leslie Knope no se queda atrás. Y paradójicamente representa todo lo contrario a Meyer: los ideales, la inteligencia y el trabajo duro. La obsesiva y optimista Leslie Knope que compone Amy Poehler es uno de los grandes personajes de la historia de las sitcoms. Así de claro. Es bastante vergonzoso que al igual que le pasó a Steve Carell por The Office, Poehler vaya a quedarse sin haber ganado el Emmy. Da igual, ha ganado un billete a la historia y sobre todo al corazón de millones de personas. Su victoria me haría muy feliz, aunque no sea mi primera opción.

1. Lisa Kudrow por The Comeback
Mi candidata a la victoria es Lisa Kudrow. La increíble, inmensa, osada y arrebatadora Lisa Kudrow de The Comeback. Pocos trabajos ha habido este año más comprometidos y arriesgados. Lisa Kudrow no es Valerie Cherish, pero podría haberlo sido. Una estrella de sitcoms en decadencia obsesionada con volver a triunfar, obsesionada con el amor del público. Kudrow logra ser a la vez tierna y patética. Desternillante y dramática. Supura una tristeza y una melancolía terribles pero también una pasión y una inocencia maravillosas. Está fabulosa, es imposible no reírte con/de Cherish y emocionarte con ella. Es todo un striptease interpretativo. Siempre será recordada por ser Phoebe pero el gran papel de Kudrow es éste.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Emmsyalternatives 14/15 V: Actores de Comedia

Actor de reparto

6. Andre Braugher por Brooklyn Nine-Nine
De los 6 nominados de los Emmys sólo incluyo a dos en mi lista, uno de ellos es Braugher y en la última posición. Este veterano de la televisión logra que su imperturbable capitán sea pura comedia desde la más impasible seriedad. Es la pareja perfecta para Andy Samberg pero además funciona como un reloj con todo el reparto.



5. Noel Fisher por Shameless
Ser un capullo entrañable no es una labor fácil. Fisher lo logra gracias a la expresividad de su cara. Puede dar miedo y acto seguido resultar muy dulce. Ser un criminal para después parece un perro apaleado. Tiene además una gran vis cómica. Si le dan buenos papeles puede llegar a ser un actor muy interesante, tiene múltiples registros.


4. Robert Michael Morris por The Comeback
Conseguir transformar a un personaje como Mickey que es a priori una mera caricatura (peluquero con pluma) en una persona llena de sentimientos, desternillante y querible tiene mucho mérito. Morris no tiene miedo a nada, ni a hacer el completo ridículo ni a exponerse emocionalmente. Es un trabajo valiente. Y gracioso, muy gracioso.


3. Tituss Burgess por Unbreakable Kimmy Schmidt
No ha habido este año una secuencia con la que me haya reído más que con el videoclip de Peeno Noir. Ni una sola. Aún a día de hoy cuando estoy triste me la pongo y acabo llorado, pero de risa. Burgess está divertidísimo en Unbreakable Kimmy Schmidt. Esa mezcla entre inocencia y cinismo lo convierte en un personaje muy especial. Podría haber sido un desastre porque es un personaje muy extremo y que puede llegar a resultar irritable. Sin embargo funciona. Burgess es descacharrante y  a veces, hasta emotivo. Sería un fantástico ganador del Emmy.

2. Chris Pratt por Parks and Recreation
Ahora que el prattismo se ha convertido en una corriente de amor masivo por la figura de Chris Pratt, la nueva y resplandeciente estrella de Hollywood, puede parece oportunista defender el trabajo del actor en Parks and Recreation. Sin embargo, ante todo resulta pertinente hacerlo. Pratt ya era un gran actor cómico mucho antes de dedicarse a hacer action hero socarrones. De hecho, en Parks demuestra que es capaz de manejar tan bueno ese humor irónico y arrogante como uno más entrañable y hasta bobalicón. Su Andy no podría ser más diferente que sus personajes en Guardians of the Galaxy y Jurassic World. Y ahí reside el mérito. Es más, Pratt está mucho mejor en Parks que en esos dos blockbusters, en mi humilde opinión. Por encima este año tuvo un capítulo de total lucimiento: el descacharrante e imaginativo The Johnny Karate Super Awesome Musical Explosion Show.

1. Cameron Monaghan por Shameless

Sólo hay dos actores doble nominados en esta patraña que son mis Emmysalternatives, uno es Jon Hamm (era tan obvio que lo iba a meter en actor de drama que no lo considero spoiler), el otro es Cameron Monaghan, que además de interpretar al Joker en Gotham afrontó su temporada más compleja y lucida en Shameless. Desde el capítulo uno de la temporada vemos como Ian comienza a romperse. Termina por explotar y al final comienza a reconstruirse. Todo un viaje por lo doloroso y terrible que resulta ser bipolar. Lo difícil que es tanto para uno, como para la gente que te quiere. Cómo afecta a las relaciones familiares y amorosas. Cómo te despoja de tu independencia, de tu libertad. Monaghan expresa de forma fantástica toda la catarata de sentimientos que sufre su personaje. Es maravilloso lo que logra.

Actor

6. William H. Macy por Shameless
En las últimas temporadas venía sosteniendo que Frank estorbaba ya en Shameless. Sin embargo en esta última entrega le han dado un arco propio muy interesante, como acompañante de una joven doctora hacia la muerte por culpa de un terrible cáncer terminal. Y H. Macy ha sabio exprimir al máximo esa historia. Gracioso, canalla, divertido y sensible. Dotando a Frank de una nueva capa de profundidad.

5. Andy Samberg por Brooklyn Nine-Nine
El humor es algo muy personal. A mí, hoy por hoy, pocas personas me hacen más gracia que Andy Samberg. Da igual que los chistes no sean buenos (aunque en B99 suelen funcionar), su mera cara, cuerpo y forma de hablar y gesticular me hacen gracia. Y aunque la serie ha logrado construir un gran plantel de personajes secundarios, él sigue siendo la estrella del show.


4. Jonathan Groff por Looking
En mi opinión, Jonathan Groff ha demostrado en esta temporada de Looking que es algo más que una cara angelical. Ha tenido momentos cómicos y dramáticos muy interesantes. Pero sobre todo dónde se ha lucido ha sido en los momentos incómodos. A mitad de temporada Patrick pronuncia un speech en su fiesta de disfraces terrible. De hecho tuve que parar el capítulo porque me resultaba incomodísimo ver como se inmolaba ante todos sus amigos. Y gran parte del mérito es de Groff, por lograr que resulte creíble.

3. Chris Messina por The Mindy Project
Gran parte del éxito de The Mindy Project radica en la química entre Kalling y Messina y en el sorprendente punch cómico de éste. El actor ha hecho tan suyo a Danny Castellano que en todos y cada uno de sus gags lo borda. Se lo conoce al dedillo. Sabe ser a la vez rancio e ingenioso, duro y tierno. Es puro carisma.



2. Louis C.K. por Louie
Todos los que me conocen saben lo mucho que yo admiro a Louis C.K. Ha sido mi guía vital en el último lustro. Otro año más ha vuelto a estar descomunal en su serie interpretando a una versión de sí mismo en estado de crisis permanente. Y ahí radica el mérito del trabajo de C.K. como intérprete. No está siendo el mismo, está construyendo una versión de sí mismo que no es la real, para hablar de las cosas que le atormentan. ¿Cómo sería yo si mi vida fuera a la deriva? ¿Si estuviera insatisfecho? ¿Si fuera infeliz? Tanto en el terreno cómico como en el dramático es un trabajo maravilloso.

1. Jeffrey Tambor por Transparent
Jeffrey Tambor ganó este Emmy hace ya un año, cuando Amazon puso a disposición de sus clientes Transparent, una serie que supo leer el problema de los derechos de las personas transexuales y adelantarse a un debate que hoy en día está muy candente, tanto en el terreno artístico como en el socio-político. Desde aquel momento Tambor tiene el Emmy porque su interpretación de Maura es de esas que marcan una carrera y que calan fuerte en los espectadores. Es un trabajo delicado, lúcido, serio y emocionante. Una genialidad. Casi un milagro. Si a eso le unimos que Jeffrey Tambor es un gran actor televisivo que aún no ha ganado el Emmy, su victoria es inevitable.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Emmysalternatives 14/15 IV: Serie limitada y Telefilm

Telefilm

5. Stockholm, Pennsylvania (Lifetime)
Tras este verano sabemos que Lifetime es capaz de hacer gran televisión. Nos lo enseñó, a golpe de navajazos, la fabulosa Unreal. Pero hasta este momento era una cadena a la que no se podía tomar uno demasiado en serio. Stockholm, Pennsylvania es una película con una premisa muy complicada y arriesgada: una chica que ha vivido secuestrada durante años es rescatada y devuelta a su hogar, sin embargo padece Síndrome de Estocolmo y su madre, al borde de la locura, la sobreprotege. A partir de esta idea la película va deslizándose torpemente hacia un drama psicológico muy perturbador muy mal conducido. Al final queda un film que tiene ideas poderosas pero que se pasa de frenada en las situaciones que plantea. Da miedo pero también resulta grotesco.

4. Bessie (HBO)
La cineasta Dee Rees firma para HBO este biopic extremadamente convencional sobre la en absoluto convencional cantante de blues Bessie Smith. No es, en absoluto, un mal telefilm, pero es tan correcto e impersonal que imposibilita que el espectador logre conectar con el personaje. No puedes rodar la historia de una mujer volcánica, irascible, excesiva y pasional de una forma tan insípida. Está llamado a pelearse el Emmy con otro telefilm de HBO, el delirante Nightingale.

3. Worricker: Salting the Battlefield (BBC/PBS)
Con este telefilm se cierra la trilogía sobre el espía Worricker, encarnado por el siempre notable Bill Nighy. En este tercer acto Worricker tiene que hacer frente a todos los líos en los que se había metido con anterioridad. Aunque tiene un reparto excelente (Nighy, Bonham Carter, Fiennes, Williams, Jones…) no acaba nunca de despegar. Ni intriga ni asusta. Denuncia las oscuras conexiones entre gobiernos y armamentísticas pero nunca llega a ser especialmente incisivo. Una pena.

2. Derek Special (Channel 4/Netflix)
El nivel de los telefilms ha sido tan malo este año (y ya el del anterior no había sido bueno) que mis dos primeros puestos en esta lista son para dos capítulos especiales de series. Empecemos hablando del especial de navidad/final de serie de Derek, la comedia dramática negrísima de Ricky Gervais. El humor de Gervais, por bestia e hiriente no es para todo el mundo, sin embargo si te hace gracia y eres capaz de conectar con su retorcida sensibilidad Derek te llegará al corazón. Patética, humana, agria y entrañable al mismo tiempo. Así es la serie y así es este último capítulo que sirve como epitafio a un grupo de personajes muy divertidos y a los que es fácil cogerles cariño.

1. BoJack Horseman: Sabrina's Christmas Wish (Netflix)

BoJack Horseman es una de esas joyitas de la animación yankee actual que, por eso mismo, pasa bastante desapercibida. De hecho creo que es una de las mejores series de Netflix. Una comedia muy cínica, pesimista y desternillante sobre Hollywood y lo que le pasa a las estrellas cuando se apagan. Es decir, su decadencia laboral, emocional y personal. En este capítulo especial de Navidad, BoJack y su fiel escudero Todd (Aaron Paul haciendo del primo feliz de Jesse Pinkman) ven juntos un especial de Navidad de la sitcom por la que BoJack se hizo famoso. Una maravillosa parodia de los especiales temáticos, de las sitcoms de los 90, de los valores familiares y de la televisión en sí misma. Muy crítico pero también muy melancólico.

Serie Limitada

5. The Missing (BBC/Starz)
Si el nivel en telefilm es paupérrimo, en series limitadas (ese concepto) es fantástico. De hecho he tenido que dejar fuera a la interesantísima American Crime. De las cinco que incluyo la última posición es para The Missing, una serie que va de menos a más y que no se vuelve realmente adictiva hasta mitad de temporada. Eso sí, cuando explosiona lo hace por todo lo alto. Esta historia desesperada sobre dos padres que buscan durante años a su hijo desaparecido y que juega con los saltos en el tiempo es entretenidísima y a ratos hipnótica. Tendrá segunda temporada, teóricamente con un caso distinto.

4. Cucumber (E4/Logo TV)
Si la última creación de Russell T. Davies sólo está en esta categoría en mis Emmysalternatives es porque ninguno de sus actores se presentó a los Emmys. Aclarado eso, tengo que decir que me encantó Cucumber, esta historia de dos hombres homosexuales maduros que ven como sus vidas se vienen abajo el día que los problemas que han ido acumulando durante una década salen a la luz en forma de macro-explosión emocional. Esta miniserie es muy divertida, inteligente, ácida y también terrible. Además tiene uno de los momentos más impactantes y secos de la última temporada televisiva, con el Lalala de Massiel como banda sonora. Plantea cuestiones muy interesantes sobre las relaciones y sobre la importancia del sexo en las mismas. Es estimulante, nunca mejor dicho.

3. Wolf Hall (BBC/PBS)
La adaptación televisiva de las polémicas novelas históricas de Hilary Mantel, levantó una gran polémica en Reino Unido y admiración en el resto del mundo. ¿Por qué? Tanto la novela como la serie parten de la idea de que Thomas Cromwell, que llegó a ser la persona con más poder de Inglaterra en el reinado de Henry VIII, no era el villano sin escrúpulos que la historiografía inglesa dibujó durante siglos. En Wolf Hall, Cromwell no es más que un hombre que lucha por sobrevivir en medio de un campo de minas: la corte. La historia de cómo un hombre pobre llegó a ser el principal consejero del Rey. Desde luego tanto la serie como su protagonista son fascinantes. A todos aquellos que les interesen los juegos de poder tienen que verla, es una obra viscosamente maestra.

Sobre Wolf Hall: Un hombre (que no era) para la eternidad

2. The Honourable Woman (BBC/Sundance Channel)
La nueva ficción de Hugo Blick (The Shadow Line) es a la vez un estruendoso drama familiar, una adictiva narración de espías, un thriller psicológico y una obra eminentemente política. Todo en uno. Una producción muy ambiciosa que logra todo lo que se propone. Su visión de la política internacional como una ciénaga ya la hemos visto otras veces, sin embargo su aproximación al conflicto entre Israel y Palestina (o más bien a la ocupación que sufre Palestina por parte de Israel) es de las más estimulantes, inteligentes y realistas que he visto. Por poner un ejemplo, al lado de su retrato de este grave problema internacional, el que hace House of Cards parece una soberana tontería. Pero además de ser una ficción inteligente también es emotiva, incluso desoladora.

Sobre The Honourable Woman: 10 años intentando arreglar el conflicto entre Israel y Palestina: De The West Wing a The Honourable Woman


1. Olive Kitteridge (HBO)
Tengo la sensación de que llevo un año hablando de Olive Kitteridge. De tal forma que llego exhausto a la meta, unos Emmys dónde es la clara favorita para la victoria en la categoría reina de las series limitadas. La obra de Lisa Cholodenko ha recibido críticas dispares pero a mí me parece, desde ya (bueno, desde hace un año), una más de las grandes miniseries de HBO. Es decir, forma parte de ese maravilloso grupo dónde están Band of Brothers, Angels in America o John Adams. ¿Y por qué es tan buena Olive Kitteridge? Porque es un retrato desolador de las relaciones humanas, de la incomunicación humana. De la imposibilidad de trasmitir los sentimientos, del miedo a ser rechazado, del miedo a quedarte solo. La historia de esta profesora arisca que se protege a sí misma con la ironía es casi un milagro. Pocas veces la televisión se ha metido tan en las entrañas de un personaje. Durante décadas la seguimos a través de sus inseguridades y frustraciones. Es una historia dura y conmovedora. La derrota sin fin.

Sobre Olive Kitteridge: La vida te lleva por caminos sinuosos

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Emmysalternatives 14/15 III: Actores en Serie limitada/Telefilm

Actor de reparto

6. John Gallagher Jr. por Olive Kitteridge
No es sencillo interpretar a un personaje que, en esencia, se dedica a decir “no”. Gallagher Jr. da vida al hijo de Olive Kitteridge en su etapa adulta, cuando ya lejos de su madre, cada encuentro con ella termina en frustración y regreso de heridas producidas en el pasado. No es fácil ser el hijo de una persona que no es capaz de expresar sus sentimientos. Y lograr que veamos ese dolor que su personaje lleva arrastrando durante décadas es mucho más complicado de lo que padece. No es un personaje fácil, pero es un personaje que respira verdad. Gracias, en parte, a un trabajo honesto de su actor.

5. Anton Lesser por Wolf Hall
La historia ha pintado a Thomas More como un hombre de dios, inteligente y fiel a sus ideas. Wolf Hall, en cambio, lo dota también de esa lúgubre cara que todo actor que ejerce el poder tiene. El poder, ese mal que corrompe al hombre. Lesser crea un More brillante pero también sibilino. Astuto, concienzudo e intransigente. Es una delicia escucharlo hablar.


4. Bill Murray por Olive Kitteridge
Ser un viejo cascarrabias es un registro que Murray podría bordar hasta durmiendo. Es su papel habitual. Sin embargo en Olive Kitteridge coge ese arquetipo y lo baña en una humanidad muy cínica pero (perogrullada mediante) efectivamente muy humana. Es irónico pero también sensible, incluso dulce. Murray tiene muchos detractores pero también muchos fans. Yo soy, decididamente, uno de los segundos.

3. Damian Lewis por Wolf Hall
Otra encarnación de Henry VIII, el rey que mataba a sus esposas. Y van… Sin embargo, el trabajo de Lewis resulta refrescante. Su rey es a veces un monstruo y otras un niño inocente. Pasa de la sonrisa angelical a la ira desmedida. Es un rey al borde de la locura, regido por los más variopintos caprichos. Es, desde luego, un trabajo de gran lucimiento interpretativo.


2. Cory Michael Smith por Olive Kitteridge
En un reparto con actores como McDormand, Jenkins, Murray o Mullan, es difícil brillar y más si eres un chico joven y desconocido. Sin embargo me cautivó muchísimo Cory Michael Smith interpretando a ese chico destrozado en la adolescencia por la depresión de su madre. Sus secuencias con McDormand son preciosas, él es capaz de desprender una tristeza y una desesperanza que me rompieron el alma en mil pedazos. Me parece maravilloso lo que logra con un papel tan pequeño, con tan pocos diálogos.

1. Stephen Rea por The Honourable Woman
Rea es uno de esos actores británicos que si les das un mínimo de cancha se sacan de la manga un trabajo perfecto. Aquí interpreta a un espía británico intentado descubrir la verdad en medio de un complot que implica a las más altas instancias de algunos de los países más importantes del mundo. Todo ello con el eterno conflicto entre Israel y Palestina de fondo. Rea consigue impregnar a su personaje de una melancolía y un hartazgo que te llegan a tocar la fibra sensible. Es un señor trabajo de un actor en plena madurez que aún tiene mucho por ofrecer.

Actor

6. James Corden por The Wrong Mans
Que Corden es un valor en alza en el actual panorama cómico es innegable. Tras ser lo mejor de Into the Woods, presenta actualmente su propio late night en Estados Unidos. Antes de emprender la aventura americana rodó la segunda temporada de The Wrong Mans, una comedia absurda high-concept. Está realmente divertido. Su gran virtud es lograr ser a la vez entrañable y gracioso.

5. Ricky Gervais por Derek Special
Si Corden es un valor en alza, Gervais es uno de los grandes humoristas del mundo desde hace ya mucho tiempo. Derek, su última genialidad para la televisión es una serie a veces muy incómoda y otras profundamente sensible. Su personaje, el Derek del título, corre constantemente el riesgo de ser una parodia y sin embargo tiene muchísimos sentimientos. Gervais no es sólo un gran cómico, también puede ser un fantástico actor dramático.

4. Timothy Hutton por American Crime
Hutton encarna a la perfección a un padre que ha perdido a su hijo y cuyos errores del pasado y fantasmas del presente lo persiguen, allí a dónde vaya. Es un hombre en constante penitencia. Hutton lo dota de una dignidad enternecedora. La importancia de saber poner la otra mejilla.




3. James Nesbitt por The Missing
Si el personaje de Hutton pone la otra mejilla, el de Nesbitt se la parte a todo aquel que se interpone entre él y su hijo desaparecido. Transmitir la desesperación, la frustración y la obsesión de un padre al borde de la locura, no es fácil, sin embargo Nesbitt sale airoso del reto, entregando cada parte de su ser a un personaje devorado por la pérdida.


2. Mark Rylance por Wolf Hall
Si en actriz de serie limitada hay dos interpretaciones extraordinarias (McDormand y Gyllenhaal) en actor hay otras dos, la que vendrá a continuación y la del veterano Mark Rylance en la fabulosa Wolf Hall. Rylance interpreta a Thomas Cromwell, que llegó a ser mano derecha de Henry VIII y ha sido pintado, durante siglos, por la historiografía inglesa, como una figura tenebrosa. Sin embargo esta miniserie, que adapta una serie de libros que crearon mucha polémica en Reino Unido, dibuja a Cromwell como un superviviente lleno de claroscuros en un terreno pantanoso. Rylance le da al personaje una presencia, una imperturbabilidad y un aura trágica y oscura fascinantes. Lo dice todo con la mirada. En sus ojos cansados ha sido capaz de construir a un hombre fascinante, temido y odiado por media Inglaterra.

1. Richard Jenkins por Olive Kitteridge
Qué difícil es amar cuando esa persona no se deja amar, o más bien, no sabe demostrarte que le gusta que la ames. Jenkins interpreta a un pobre farmacéutico de buen corazón y de mejores formas que tiene una relación compleja con su complicada mujer y que de pronto se enamora de la candidez de su empleada. Él lo dota de una mezcla de inocencia y madurez cautivadora. Crea, en torno a su sonrisa, un mundo interior lleno de tristeza y soledad. Es un trabajo muy sutil, pero también muy intenso. Construye a un hombre y lo acompaña durante muchos años de su vida por todos los sinsabores que ésta le depara. A mí me llegó al alma.

martes, 1 de septiembre de 2015

Emmysalternatives 14/15 II: Actrices en Serie limitada/Telefilm

Actriz de reparto

6. Rosemarie DeWitt por Olive Kitteridge
Siento debilidad personal por Rosemarie DeWitt, es una actriz que me fascina desde que la vi en Rachel Getting Married. En Olive Kitteridge encarna a una madre depresiva que no es capaz de lidiar con su vida y de cuidar y proteger a su hijo. Es un papel tristísimo y ella lo dota de esa melancolía que desprende su rostro, incluso cuando está sonriendo. Me dejó, como siempre, con ganas de más.

5. Janet McTeer por The Honourable Woman
Pocas presentaciones necesita una actriz con dos nominaciones al Oscar a sus espaldas como McTeer. La veterana actriz inglesa vuelve a demostrar que es una fabulosa actriz de reparto, exprimiendo al máximo el complejo y escurridizo papel de jefa del servicio secreto que le regalan en The Honourable Woman. Se mantiene siempre en la retaguardia, haciéndonos dudar. El infinito poder de la duda.

4. Claire Foy por Wolf Hall
Hemos visto, a estas alturas, a muchas Anne Boleyn, y aún así Foy logra que creamos que es la primera vez que vemos a esta mujer. Ella y su sensualidad perversa, casi malsana. Es peligrosa e hipnótica. Foy ha construido una gran villana. Y las villanas en el audiovisual son pura gasolina.



3. Zoe Kazan por Olive Kitteridge
Deliciosamente odiosa. Así es el personaje de Kazan y, sobre todo, así lo logra ella transmitir, con su sonrisa y su bondad infinita. Kazan consigue que nunca estemos seguros del todo de si su personaje es así de inocente como nos hace creer o tiene un fondo oscuro. Podría resultar extremadamente simple y sin embargo no lo es, es un subidón de azúcar que viene a enrarecer la relación entre la pareja protagonista.

2. Regina King por American Crime
Fabulosa. King está fantástica como la hermana de un hombre negro detenido por haber asesinado, teóricamente, a dos blancos. Religión y conflicto racial se dan de la mano en un personaje frío como el hielo, enfurecido, completamente desencantado. King le imprime una rabia que impresiona. Huffman o Hutton están muy bien pero la auténtica reina del casting de American Crime es ella. Si alguien puede evitar que Sarah Paulson gane el Emmy que la Academia le debe desde hace tiempo es ella.

1. Lubna Azabal por The Honourable Woman

Todos aquellos que hayan visto Incendies, el terrible drama con el que Denis Villeneuve se dio a conocer en todo el mundo, saben ya que Lubna Azabal es una actriz monumental. Pues bien, en esta miniserie británica viene a confirmárnoslo, al encarnar otro papel extremo, imperturbable en su demolición interior. Una mujer maltratada por la vida, por un conflicto, el árabe-israelí, terrible, que le ha robado todo, incluso los sentimientos.

Actriz

6. Queen Latifah por Bessie
Para no pocos analistas de los Emmys si hay alguien que puede arrebatarle la victoria a Frances McDormand es Queen Latifah, gracias a su salvaje interpretación de la cantante de blues Bessie Smith. A su favor tiene que el telefilm está hecho para su completo lucimiento, en su contra, que dicho telefilm no está a su altura, lo cual termina por deslucir, un poco, su trabajo. De todas formas no se le puede negar entrega y carácter.

5. Kerry Godliman por Derek Special
Ella es la voz de la cordura en esa comedia negrísima, a la par que entrañable, que es Derek. En el capítulo de despedida de la serie, Godliman es todo amabilidad y cariño. Funciona tanto en su vertiente dramática como en la cómica y eso que su personaje haces las veces de “straight man” (straight woman, por lo tanto) en el show de Ricky Gervais y David Earl.



4. Felicity Huffman por American Crime
Tiene mucho mérito enfrentarse a un personaje tan desagradable, con el que resulta tan difícil de empatizar, de sentimientos tan inaccesibles y tan obstinado. Y eso es lo que hace Huffman al construir a esta dolorosa madre a la que le han asesinado a su hijo. Y lo hace con entereza, madurez y pasión. Mis respetos a una de las grandes actrices de la televisión americana.


3. Frances O’Connor por The Missing
De madre en duelo a madre en duelo. Si a Huffman le asesinaron a su hijo, el de O’Connor ha desaparecido. Y tras esa desaparición llega la ruptura de su matrimonio y el intento de levantar una nueva vida, lejos del dolor. Sin embargo el pasado regresa para volverla a poner contra las cuerdas. Frágil y rabiosa, O’Connor borda un personaje que navega por una catarata de sentimientos. Un trabajo que le permite lucirse.

2. Maggie Gyllenhaal por The Honourable Woman
Encabezan esta lista dos de las mejores interpretaciones televisivas de la temporada. En el segundo puesto he colocado a Maggie Gyllenhaal. La extraordinaria Maggie Gyllenhaal de The Honourable Woman. La actriz interpreta a una empresaria británica de origen israelí que se ve atrapada en medio del conflicto entre Israel y Palestina, con Estados Unidos y Reino Unido maniobrando en la sombra. Es una interpretación tan sutil como desgarradora. Quizás el mejor papel de su carrera. A mí su entereza, dignidad y traumas me dejaron roto.

1. Frances McDormand por Olive Kitteridge
No menos impactante emocionalmente es la Olive Kitteridge que construyó Frances McDormand en la miniserie homónima de HBO. De hecho creo que es uno de los personajes más densos sentimentalmente que he visto en mucho tiempo. Esta profesora incapaz de exteriorizar sus sentimientos, que está siempre a la defensiva, agazapada en su ironía es devastadora. Tras Fargo es lo mejor que le ha pasado a McDormand en toda su carrera. Un trabajo sensacional. Que se nota que está ejecutado desde las entrañas. McDormand entiende a Kitteridge y la abre en canal ante nuestros ojos.