sábado, 14 de marzo de 2015

Cómo ser Alicia Florick

THE GOOD WIFE - Mind's Eye


Spoilers hasta el 6x14 de The Good Wife

En (el ya lejano) 1999, Spike Jonze debutaba como director, y nos descubría al guionista Charlie Kauffamn, por medio de Being John Malkovich (Cómo ser John Malkovich en castellano), un fascinante viaje por la psique de un Malkovich ficcionado. En aquel film, el protagonista se metía literalmente en la cabeza del famoso actor. Más de 15 años después, Michelle y Robert King (¿quiénes sino?) nos sumergen a nosotros, sus fieles espectadores, en la cabeza de la protagonista de su serie, The Good Wife (¿en cuál sino se haría algo así?). Eso sí, esta vez, el viaje por los engranajes mentales de una persona, no es literal. No nos metemos en la cabeza de Alicia (Julianna Margulies, esa bestia), sino que vemos como ésta funciona, cómo se producen sus pensamientos, cómo recrea los hipotéticos estados vitales en los que se puede ver envuelta. Al fin y al cabo los King no son Charlie Kauffman, ni Robert (que dirige el episodio) es Spike Jonze.

El capítulo, Mind’s Eye (6x14), se articula en torno a dos tramas (mitad mentales, mitad reales), por un lado, Louis Canning intentando sangrar económicamente a Lockhart, Florick y Agos, por otro, Alicia preparándose para una entrevista que le harán los editores de un poderoso periódico conservador de Chicago. Y en él vemos cómo las ideas de Alicia para salir bien parada de ambos envites, se enfrentan a los escenarios posibles, y van mutando, según se van topando con frenos e inconvenientes. Casi como si Alicia estuviera haciéndose un DAFO (debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades) a sí misma. Porque, no nos engañemos, ambas tramas no son más que una excusa para reflexionar sobre el punto vital en el que se encuentra Alicia Florick. All About Alicia. A una semana de las elecciones, cada día más apartada de la dirección de su bufete, deslizándose por la cuesta abajo moral que supone ascender por la escalera del poder, estamos ante una protagonista perdida en sí misma. De hecho, Alicia está tan perdida que el hecho de que su hija crea en aquello en lo que ella no puede creer, es un pilar al que agarrarse en la caída. Teniendo en cuenta todo esto, dedicar un capítulo entero a observar cómo intenta salir de sus propios laberintos es tan oportuno y fascinante.

Alicia con Will Gardner, o JFK, vete tú a saber

En realidad, Alicia no ha superado aún lo que pasó en Dramatics, your Honor (5x15). Posiblemente no lo supere jamás, a pesar de ese "Good Bye Will" que pronuncia al final del episodio. La figura de Will Gardner se mitifica a cada paso que damos. Básicamente porque su recuerdo no es un recuerdo real, es un recuerdo en potencia. La mera posibilidad de haber sido felices juntos. No el hecho palpable de que eran felices, porque incluso cuando estuvieron juntos, al inicio de la tercera temporada, su situación era tan precaria, que ni si quiera podemos hablar de que fueran felices. Entonces todo se reduce a ¿y si simplemente te hubiera amado? La reflexión sobre Gardner era pertinente, pero emplear a un actor que no era Josh Charles para recrear visualmente el encuentro en la cabeza de Alicia fue un error descomunal. ¿Tanto le costaba a Charles rodar un par de secuencias? ¿No se dieron cuenta de que la introducción de un doble tan cantoso rompía por completo el hechizo del capítulo? Porque en cierta forma, Mind’s Eye funciona como un trance. Te envuelve en su nebulosa de juegos mentales durante 43 minutos. Todo es tan real, todos los razonamientos de Alicia tan consecuentes con su forma de ser, y todos los escenarios que plantea tan verosímiles, que al final, aunque no sea de forma literal, sí que parece que estamos metidos en su cabeza. Que somos Alicia Florick. Este capítulo es la enésima demostración de que los King son unos de los autores con más personalidad y talento de la televisión (y que en CBS les permiten hacer lo que les venga en gana mientras no implique sexo y violencia), y de que The Good Wife es la mejor serie en emisión. 

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