martes, 11 de agosto de 2015

Nic Pizzolatto, un hombre devorado por su ego

TRUE DETECTIVE - Segunda temporada


Sin spoilers

Ha terminado ya la segunda entrega de True Detective, la serie-antología que dejó con la boca abierta a muchas personas a principios de 2014. Yo soy una de esas personas. Un año y medio después, su autor, Nic Pizzolatto, dilapidó todo el crédito que había acumulado con la primera temporada de su ficción detectivesca. Auge y caída de un hombre devorado por su ego.

Tras el éxito conseguido por la primera temporada, aquel drama denso, malsano, interpretado por Matthew McConaughey, Woody Harrelson y Michelle Monaghan; dirigido por Cary Fukunaga y escrito por el novelista Nic Pizzolatto; HBO quería una entrega más. En una cadena para la que la marca lo es todo, True Detective era, más allá de sus defectos (fue de más a menos, por ejemplo), una serie fundamental. Una obra de culto instantánea, con sus fans enfebrecidos y sus críticos con ganas de sangre. Por ello la decisión de pedirle a Pizzolatto una segunda entrega era una decisión lógica. Tras el anuncio de la renovación nos embarcamos en meses de especulación sobre el hipotético nuevo reparto (#TrueDetectiveSeason2 es la mejor no-campaña promocional de la historia), sobre el argumento, sobre el peso de las mujeres y sobre la dirección.

El reparto final y la decisión de contar con varios directores para rodar los 8 episodios enfriaron en cierta forma las expectativas. Yo creía que ni uno, ni lo otro, era a priori malo. Colin Farrell y Taylor Kitsch no son, obviamente, McConaughey y Harrelson, pero apostar por extender la historia a través de más personajes les iba a quitar peso sobre sus espaldas y ambos podían cumplir, sin duda. Vince Vaughn era una elección extraña como (teórico) villano, pero ¿por qué no? Y para Rachel McAdams era una oportunidad de oro, la posibilidad de reivindicarse. Vista la serie las tres elecciones masculinas fueron un error rotundo, sin paliativos. Aún así el problema fundamental no fueron los intérpretes sino sus personajes, escritos con desidia, a los que se le fueron colgando dramas personales mal presentados, banales, artificiosos. En cuanto a lo relativo a la dirección, que hubiera varios responsables de la misma no tenía que restarle personalidad a la propuesta visual. Ahí está la primera temporada de Fargo para demostrarlo. Rodada por varios directores tiene, aún así, una personalidad visual apabullante. El problema de la segunda temporada de True Detective es que ha carecido de eso, de personalidad. Ha sido rodada de forma eficiente, sin más. Ha tenido alguna secuencia poderosa (los finales de los capítulos 2 y 4), pero no ha sido capaz de crear una atmósfera poderosa, inmersiva. Ambas decisiones me llevan a pensar que Pizzolatto decidió enfrentarse él solo al mundo y fracasó. Buscó, premeditadamente, ser la estrella de la función, confiarlo todo a sus guiones y se estrelló. Básicamente porque, ante todo, la segunda temporada de True Detective está mal narrada. La serie camina sin rumbo durante todo el relato, moviéndose sólo a base de fogonazos esporádicos, aturdida. Si la primera temporada de True Detective era hipnótica, la segunda es caótica. Como si a Pizzolatto no le llegara con expulsar a los fantasmas de Fukunaga, McConaughey y Harrelson sino que nos quisiera también expulsar a nosotros, espectadores, haciendo que nos perdiéramos constantemente en tramas que no iban a ningún sitio, carreteras sin salida. Pizzolatto quiso demostrar que era un genio, que ni los actores  ni la apabullante apuesta audiovisual de la primera temporada tenían el mérito de la grandeza de la misma. Y no pudo. Una pena, porque los temas sobre los que pivota la historia son muy interesantes. Corrupción, crimen organizado, violencia, explotación sexual, especulación urbanística… Había buen material, falló la escritura. Por encima, HBO ha programado Show me a hero, el regreso de David Simon (The Wire, Treme), 7 días más tarde, una miniserie que vendrá a hablar de lo mismo, aunque situándose en otra época. Conociendo a Simon, va a doler, Nic.


A la luz de los acontecimientos, está claro que HBO y Pizzolatto se equivocaron. Tomada la (obvia) decisión de continuar con la serie, escogieron la peor de las opciones que tenían sobre la mesa. La antología podría haber contado con otro escritor para su segunda temporada. Hay muchos autores de novela negra, como Pizzolatto, que matarían por tener a HBO produciéndoles sus historias. Podrían haber creado así una antología de narradores contemporáneos, bajo la supervisión del creador de la serie. Descartada esa opción, básicamente porque Pizzolatto no iba a ceder una marca que lo ha catapultado al éxito, podría haberse rodeado de un equipo de guionistas si, como finalmente sucedió, tenía que escribir todos los capítulos en un corto periodo de tiempo para que la serie regresara pronto a las pantallas. O podría haberle dicho a HBO que necesitaría tiempo para concebir una nueva historia en su totalidad. El impacto de True Detective ha sido tan grande que aunque hubieran pasado dos años, la serie seguiría generando unas enormes expectativas. También podrían, HBO y el autor, haber optado por adaptar alguna de las historias presentes en las obras literarias de Pizzolatto (Galveston y Between Here and the Yellow Sea), así éste no tendría que construir de cero toda la historia. Sin embargo, decidieron acelerar los plazos, optar por un relato completamente original y que todo el peso de la ficción recayera sobre Pizzolatto, que tras haber tenido problemas con Fukunaga decidió, además, contratar a varios directores, para que la forma no eclipsara al fondo que él estaba escribiendo. Se equivocó. El ego lo cegó. No se dio cuenta de que empeorar su serie para resaltar su escritura era boicotearse a sí mismo y a su obra. Si aprende de los errores cometidos, True Detective puede volver a ser una serie de referencia. El concepto es poderoso, los temas que sobrevuelan su cabeza son interesantes y tiene a su disposición los mejores medios para llevarlos a cabo.


1 comentario:

  1. De acuerdo a medias contigo. Un análisis más "ligth", centrado en el personaje de Ray Velcoro: https://elmurodedocsportello.wordpress.com/2015/08/11/sobre-true-detective-ii-ray-velcoro-y-las-rosas/

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