martes, 10 de junio de 2014

Las papeletas de los Emmys 2014

Ya se han dado a conocer los nominables a los próximos Emmys, aquí traigo unas primeras (y pequeñas) impresiones. Empieza el mambo.


Tácticas y estrategias
Si en los Goyas son las productoras las que mandan a la Academia sus propuestas de candidatos, en los Emmys son estos, los aspirantes, los que auto-proponen. Dicho lo cual lo normal es que los profesionales sigan las estrategias diseñadas desde sus cadenas (y/o productoras) que a fin y al cabo son también las que financiarán su campaña para hacer con el premio. Digo lo normal porque este sistema permite la existencia de versos sueltos que decidan proponerse o no, o proponerse en protagonista o en secundario sin contar con el beneplácito de sus superiores, el Síndrome Katherine Heigl podríamos llamarlo.

Teniendo en cuenta todo eso, las cadenas se aprovechan de las laxas normas de la Academia para lograr que sus producciones logren la mayor repercusión posible. Así tenemos dramas que compiten en comedia (Girls, Louie, OITNB, Shameless…), antologías que lo hacen en miniserie/telefilme (AHS, Fargo) mientras otras pelearán en drama (True Detective) y series que se hacen pasar por miniseries (Luther) o incluso por tv-movies (Sherlock sólo participará con su season finale). En el terreno de las interpretaciones hay siempre actores que bailan hasta última hora entre protagonistas y secundarios y entre secundarios y guest stars (flagrante este año el caso de Allison Janney y Beau Bridges por Masters of Sex, por ejemplo). Y mientras unas series tendrán a todo su reparto en las papeletas de los Emmys (por ejemplo Scandal (risas)) otras sólo tendrán a unos cuantos actores elegibles (por ejemplo Nashville (risas) de la cual sólo se han presentado cuatro actores, uno por categoría). Este año resulta curiosa, por ejemplo, la estrategia de Orange is the new black, con Schilling como protagonista, Prepon, Mulgrew, Brooks y Wiley como secundarias y el resto del amplísimo reparto femenino como guest stars. O la de The Good Wife, ya que ni Alan Cumming ni Chris Noth se han presentado como secundarios, ni Michael J. Fox (quizás cansado de ser ninguneado) como guest star en su mejor año.

En el caso de los guionistas y los directores las estrategias son aún más importantes. Sólo hay cinco plazas por categoría, escaso hueco teniendo en cuenta la cantidad de grandes capítulos que produce la televisión yankee al año. Mientras unas series proponen casi todos sus capítulos (por ejemplo los dramas de AMC, Mad Men y Breaking Bad) otras sólo manda uno o dos, como las series de HBO, True Detective (el 4 en dirección el 5 en guion) y Game of Thrones (sólo presentarán la season finale aún no emitida en guion, teniendo capítulos tan bien escritos como el del juicio o el del combate). Lo que pretenden en HBO es indicarles a los académicos que si les gusta su serie tiene que votar a ese capítulo, evitando que sus votos se dispersen entre varios episodios y garantizando la nominación. En cambio las producciones de AMC aspiran a poder lograr más nominaciones a riesgo de irse de vacío, reconociendo a la vez el trabajo de todos sus profesionales, tanto guionistas como directores. Además los episodios que logran la nominación en estas categorías ayudan a apuntalar a los propios actores. Por ejemplo, supongamos que Breaking Bad cuela a Ozymandias en las nominaciones de guion, el capítulo ayudará mucho a Cranston o Gunn porque se lucen de forma extraordinaria en él, aunque después por ejemplo Cranston le mande a los académicos otro episodio, Granite State digamos, logrando así que vean no uno sino dos capítulos dónde está espectacular (por no decir sobrehumano).

Los protagonistas dobles y el mito (o no) de la división de votos
Las ballots de los Emmys han resulto un par de incógnitas que aún pululaban por nuestras cabezas. La principal, que al final tanto Matthew McConaughey como Woody Harrelson competirán en la categoría de Mejor Actor de Drama por True Detective. Se ha impuesto el sentido común. Lo cual hablando de estos premios cimentados sobre reglas que son puro papel mojado es mucho decir. Lo mismo harán los protagonistas de Hannibal (Mads Mikkelsen y Hugh Dancy), que aunque tengan menos opciones de entrar, no hacen un trabajo inferior. Ahora habrá que ver si tener que compartir categoría con su compañero afecta a las posibilidades de victoria de McConaughey. A priori su gran rival debería ser Bryan Cranston, pero, no olvidemos lo que pasó el año pasado en esta categoría, ese enorme WTF? que supuso la victoria de Jeff Daniels por The Newsroom en la noche de Breaking Bad.

Más complicado es el caso de Fargo, una serie tan coral que es difícil decir quién es el protagonista. Al final se han presentado en la categoría de Mejor Actor Miniserie/Telefilme sus dos estrellas, los soberbios (puede usted añadir aquí más calificativos) Martin Freeman (que posiblemente sea nominado también en reparto por Sherlock) y Billy Bob Thornton. Ambos componen dos villanos que se recordarán durante años. Y ambos tendrán que bregar con el tercer favorito de esa categoría, el fantástico Mark Ruffalo de The normal heart. Será una de las varias batallas que enfrentarán a la miniserie de FX y al telefilme de HBO. Si en el caso de True Detective no creo mucho en la división de votos, aquí la veo más plausible, porque no puedo discernir cual es más favorito de los dos protagonistas y porque Ruffalo compone un papel muy premiable y cargado de emoción frente a dos personajes fríos como el hielo.

Familias que pagan sus deudas y familias que no lo hacen
Los 4 Lannister podrían estar nominados al Emmys y a mí me harían muy feliz. Después de que el año pasado Charles Dance no se presentara a los Emmys, después de haber tenido una temporada sensacional llena de duelos dialécticos, este año si optará. Junto a él los injustamente olvidados el año pasado Nicolaj Coster-Waldau y Lena Headey, y el vencedor (y quizás de nuevo favorito) Peter Dinklage. La otra gran opción interpretativa de Game Of Thrones será Emilia Clarke que ya estuvo nominada el año pasado, si bien este año, por fin, se han presentado también las chicas Stark.

Uno de los movimientos más cuestionables de estos Emmys (básicamente porque infringe sus propias reglas) ha sido el haber permitido a Shameless cambiar de drama a comedia. Dicho esto, me alegro, porque en drama la han maltratado y aquí a lo mejor caza alguna nominación. Sobre todo la nominación para Emmy Rossum en Mejor Actriz de Comedia (#EmmyForEmmy). A su lado todo el clan Gallagher (y asociados) que bien podría llenar la categoría de Mejor Actor de Reparto de Comedia ellos solos. Tanto Jeremy Allen White como Noel Fischer han hecho un trabajo sensacional este año.

Sin movernos de los apartados de comedia, los Pritchett intentarán lograr para Modern Family su 5º Emmy consecutivo a Mejor Comedia, mantener las nominaciones de su cast adulto y volver a cazar alguna victoria tras irse de vacío en las categorías interpretativas el año pasado. En el terreno de las sitcoms sus rivales serán The Big Bang Theory (no soy capaz de entenderlo) y la novata Brooklyn 99. Pero las mayores amenazas vendrán del cable, Veep, para mí la mejor comedia televisiva de este año, y los dramas disfrazados de comedias, las repetidoras Girls y Louie (ambas con sus temporadas más sólidas) y el torbellino Orange is the new black son su reparto femenino de impresión.

Fukunaga, Marshall y la ambición visual
Mucho se ha hablado esta temporada del empaque visual de algunas series, como por ejemplo Hannibal o American Horror Story, pero sobre todo de tres en particular: Fargo, Game of Thrones y sí, True Detective. El plano-secuencia del episodio número 4 de True Detective, Who goes there, levantó una enorme polvareda, sin embargo mucha gente (me incluyo) venía alabando la dirección de Cary Fukunaga (director único de toda la temporada) desde el piloto. Después, Fargo, y su dirección elegante y precisa recibieron grandes elogios, sobre todo el episodio 7, Who shaves the barber?, que también tenía un gran plano-secuencia (aunque técnicamente mucho más sencillo). Esta nueva senda de ambición en el terreno de la dirección televisiva ha alcanzado otra cima este último domingo, con la emisión del capítulo 9 de esta temporada de Game of Thrones, The watchers on the wall, del que ya hablé maravillas ayer, sobre todo del trabajo de su director Neil Marshall al que ya le robaron la nominación hace 2 años por Blackwater (GoT, 2X09).

Se ha venido manteniendo que si la televisión ya se codeaba narrativamente con el cine, visualmente, en cuanto a la puesta en escena, aún no lo hacía, que le faltaba atrevimiento, osadía, ambición de grandeza. Estas series, y antes otras como Breaking Bad y sus planos rupturistas o Boardwalk Empire y su precisión pictórica, nos señalan que la televisión ya es capaz de explotar todas las herramientas que tiene como arte audiovisual. Lo lógico sería que este año el Emmy estuviera entre Fukunaga y Marshall, con algún director de Breaking Bad por el medio. Pero por desgracia los Emmys no tienden a ser lógicos.


La Fat Lady de Louis CK vs. Todos los demás
Si en drama mis capítulos favoritos nominables son Ozymandias de Breaking Bad y The last call de The Good Wife (la serie de los King sólo participa en esta categoría con este episodio, Hitting the fan no ha sido propuesto), en comedia tengo que defender a So did the fat lady (4x03), esa pequeña genialidad de ese gran genio llamado Louis CK y que puede ser el gran favorito de la categoría. Louie, por formato, juega con la ventaja de que sus capítulos se pueden consumir como pequeñas perlas aisladas, que no es tan necesario entender el episodio dentro de un gran relato, sino que se puede consumir sin ver la serie en su totalidad. Como si estuvieras tragándote una pastilla de vida, de realidad, un trozo de un alma que no es la tuya, pero que podría serlo. Al igual que Louie, Veep sólo manda un capítulo, Special Relantionship (3x07), o el catastrófico viaje british de Selina Meyer, una elección redonda. En cambio Girls, otra de las series mejor escritas de la televisión, envía hasta 5 episodios, sí Beach House y Flo incluidos. Por su parte la reina de las sitcoms, Modern Family, estará representada por hasta casi 10 capítulos, aunque la season finale, debería ser su baza más sólida.

Cuida el producto desde el segundo 1
Que los tres mejores estrenos seriéfilos de la temporada (sin contar a Fargo que no tiene opening), True Detective, Masters of Sex y Orange is the new black vayan a estar (salvo sorpresa mayúscula) nominados en la fascinante categoría de títulos de crédito no puede ser casualidad. Las series han alcanzado tal grado de precisión que los títulos de crédito si se usan tienen que introducir al espectador en el capítulo antes de que el mismo empiece. Yo me quedo con los de True Detective, cien por cien hipnóticos.

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