martes, 25 de febrero de 2014

Los No-Oscar 2013 (I)

Llevo 3 años haciendo lo que yo llamo Los No-Oscar, que es básicamente hacer listas (listas listas listas) con aquellos que se quedan fuera de los premios de la Academia. Así, los únicos requisitos son no estar nominado al Oscar y que la película se haya estrenado en Estados Unidos durante 2013. Por eso está una película de 2012 como Mud pero no está una de 2013 como The Congress, o dos enormes actrices españolas como Marian Álvarez y Aura Garrido. Lo hago porque son muchos los blogs y webs que repasan la lista de nominados a los Oscar haciendo análisis muy buenos y no creo que tenga nada que aportar que no se haya dicho, y además me parece justo recordar a aquellos de los que estos días ya no se habla. Hoy, 20 actores que han brillado este año, pero que no han sido nominados al Oscar. 

Actriz de reparto

Sé que quieres comprobar si toda yo soy azul, bribona

5. Margot Robbie por The Wolf of Wall Street
Conocía (como mucha otra gente) a Margot Robbie por ese naufragio televisivo que fue Pan Am, dónde interpretaba a una azafata tan guapa como hueca. Papel que se parece en parte al que hace en el primer tramo de The Wolf of Wall Street. El de la inocencia. Pero cuando su personaje comienza a ver la mierda que se acumula a su alrededor Robbie consigue llevarlo a una nueva dimensión sin dejar de ser creíble. La secuencia de la disputa familiar con DiCaprio, terrible, la única de fuerte carga dramática del film, le permite lucirse y demostrar que aquí puede haber algo más que una cara bonita (¡y tan bonita!). Habrá que estar atentos.

4. Scarlett Johansson por Her
Comenzó siendo una broma recurrente de la carrera pero terminó siendo una demanda de parte de los espectadores, Scarlett Johansson nominada al Oscar por su trabajo vocal en la Her de Spike Jonze. Después de ver Her uno no puede imaginar otra voz que no sea la de Scarlett Johansson, áspera, bronca, sensual, sexual. Un trabajo lleno de matices, al fin y al cabo interpreta a un sistema operativo embarcado en una relación sentimental, con sus altos y bajos. Tiene que sonar llena de felicidad pero también llena de insatisfacción, de incertidumbre. Es un gran trabajo, y ya que la nominación era en realidad imposible, creo que es justo reconocérselo.

3. Sarah Paulson por 12 years a slave
Sarah Paulson está en el mejor momento de su carrera, en televisión Ryan Murphy y Brad Falchuk le han regalado grandes personajes con posibilidades de lucimiento en American Horror Story (sobre todo la Lana Banana de Asylum), y en cine empieza a tener papeles en películas de primer nivel como Mud o como la 12 years a slave de Steve McQueen. Interpreta en la película a la mala de la función, la insatisfecha y frustrada mujer del esclavista que encarna Michael Fassbender. Un personaje gélido en su torturada maldad. Sin apenas mostrar nada, Paulson logra que nos interese todo. Crear un personaje complejo psicológicamente no exige dar muchos gritos, aunque una buena bofetada nunca está de más. Yo la hubiera nominado antes que a su compañera de reparto y futura ganadora del Oscar, Lupita Nyong'o. Sí, soy un talifán, y no, no me convencen las lágrimas.

2. Julianne Nicholson por August: Osage County
Julianne Nicholson corría el riesgo de verse aplastada por la vorágine de gritos y excesos en la que se embarcan Meryl Streep, Julia Roberts y Margo Martindale. Quedar relegada al cuarto puesto de relevancia en la historia de August: Osage County. Pero no, no pasó, Julianne Nicholson desde la fragilidad y la delicadeza, ha sobrevivido, no sólo ha sobrevivido, sino que logró erigirse como el corazón de una familia, y una película, con las entrañas ennegrecidas. Julia Roberts y Meryl Streep me gustaron, salvajes en un duelo salvaje, pero Julianne Nicholson me conmovió. Me caló hondo. Merecía la nominación al Oscar, pero nunca fue una posibilidad real. Una pena.

1. Léa Seydoux por La vie d’Adèle
Léa Seydoux es la actriz francesa con más proyección desde Marion Cotillard (esperemos que sepa hablar mejor en inglés). Ha encadenado ya varios trabajos, ha demostrado ser una intérprete solvente, es sexy y tiene ese toque salvaje y fama de badass (Kechichegate) que la encaminan hacia el estrellato. En La vie d’Adèle es la mujer que está al otro lado de la pared. La historia se cuenta siempre desde el punto de vista de Adèle, desde sus labios y sus ojos, a Emma la observamos siempre desde la distancia, fascinados por su belleza, por su carácter, por su energía, por su atrevimiento. Seydoux es una fuerza de la naturaleza. Y además tiene esa secuencia, la del naufragio, que es pura voracidad interpretativa. La mejor actriz de reparto del año. 

Actor de reparto

Buscando los dientes del abuelo

5. Matthew McConaughey por Mud
Matthew McConaughey, el hombre del momento, roza con la punta de los dedos su oscar como protagonista gracias a Dallas Buyers Club, sin embargo, a mí me convence bastante más en Mud, como ese forajido enamorado anclado en una isla a medio camino de la realidad y la fantasía. McCounaughey pone todo su carisma sureño para construir un personaje que te embauca en su ingenuidad. Consigue hacer magia.

4. James Gandolfini por Enough Said
No poca gente ha denunciado que si James Gandolfini estuvo presente en la carrera de premios fue porque había fallecido y este era su testamento cinematográfico. Obviamente su trágica muerte ha sido determinante para que la gente reparara en su trabajo, pero la calidad está ahí, Gandolfini compone a un perdedor cariñoso, gracioso, inteligente, bonachón, triste… a una persona, no a un personaje. A mí me emocionó su interpretación, comedida, natural, al servicio de la historia. No, Gandolfini no tiene clip de Oscar en Enough Said, pero demuestra, por última vez, que era un actor dotado con el don de la profundidad.

3. Daniel Brühl por Rush
En segundo lugar he colocado a Daniel Brühl y su cerebral y soberbio (en varios sentidos) Nikki Lauda. Sin duda Brühl fue uno de los grandes perdedores de las nominaciones al Oscar, había logrado la nominación en todos los premios relevantes, pero a la hora de la verdad, lo barrieron en beneficio de los actores de las películas nominadas a mejor film. Es el suyo un trabajo de imitación concienzudo, con transformación física y cambio de acentos, que no se queda sólo en eso, en esa imitación precisa, sino que busca y logra capturar la mentalidad de un hombre complejo. Brühl logra mostrar el cerebro de un tipo reservado, los sentimientos de una persona arisca, desagradable. Si Rush es una buena película es en parte gracias a que Brühl logra que Lauda sea realmente interesante.

2. Jake Gyllenhaal por Prisoners
Prisoners levantó no pocas pasiones críticas en septiembre. Un thriller denso, gris, de reparto impecable, bien rodado, serio. Y sin embargo, terminó por esfumarse. A esa desaparición de la película en la temporada de premios sólo sobrevivió el eterno nominado Roger Deakins, por su húmeda y plúmbea fotografía. Una pena, sobre todo por Jake Gyllenhaal que años atrás ya había sido ninguneado por otro thriller terrible que los premios no supieron querer, el Zodiac de David Fincher, el cual guarda muchas conexiones con Prisoners. La interpretación de Gyllenhaal es de esas que no se suelen premiar, tranquila, imperturbable, salpicada por algún tic que dotan de vida al personaje, pero desde luego una interpretación fría, muy fría. Gyllenhaal carga con el peso de la investigación y con el peso de tener que ser el hombre tranquilo frente a un Hugh Jackman desmedido (tanto el actor como el personaje). Gyllenhaal lleva bastante tiempo demostrando que es un actor solvente y comprometido y Hollywood sigue empeñado en negarle una segunda nominación, tras aquel Oscar que perdió injustamente por Brokeback Mountain.

1. Will Forte por Nebraska
Parto de la idea de que para mí Will Forte es el protagonista de Nebraska y no Bruce Dern, pero ya que Hollywood lo ha considerado al revés voy a jugar según sus reglas. Forte es el pilar sobre el que se sostiene Nebraska. El straight man que resiste todos los envites. De su interpretación me quedo con su mirada entre cansada y triste y con la solidez con la que afronta un personaje normal, un hombre responsable, que tiene que lidiar con algo que nos espera a todos algún día: la vejez de nuestros padres. No es el de Forte un personaje lucido, y por eso mismo es difícil conseguir que sea un personaje tan interesante como resulta ser. Forte tiene el doble mérito de mantenerse a flote al lado de dos pesos pesados como Dern y June Squibb que tienen mejores frases que las suyas. Y lo logra dotando al personaje de mucho sentimiento y de mucha verdad, con una interpretación naturalista. A mí me llegó, ojalá le hubiera ido mejor en la carrera de premios.

Actriz

No, no había otra foto, no otra posible, no otra justa

5. Julia Louis-Dreyfuss por Enough Said
Julia Louis-Dreyfuss curtida en los excesos interpretativos de la comedia televisiva ha tenido que desnudarse para afrontar a esta mujer de mediana edad sola, que un día se encuentra con el amor, y al siguiente, con el miedo al mismo. Una mujer corriente en un mundo corriente. Julia Louis-Dreyfuss dota de gracia y humor (¡y qué humor más delicioso!) a un personaje en constante equivocación, perdido en sí mismo, en sus fracasos pasados. Ella y James Gandolfini son una de las parejas más enternecedoras y creíbles del cine de este año.

4. Emma Thompson por Saving Mr. Banks
Del quinteto irreversible de nominada a mejor actriz que se dibujó al inicio de la carrera sólo se cayó una, Emma Thompson, gran atracción cómico-alcohólica de la temporada de premios y fantástica P.L. Travers en Saving Mr. Banks. El papel de la autora de Mary Poppins es el mayor regalo que ha recibido Thompson desde sus felices años 90, un muro de cinismo y crueldad resquebrajado por los dolorosos recuerdos del pasado que acaba siendo un personaje de una carga emotiva innegable. Y Emma Thompson estuvo a la altura, fría y sensible a partes iguales. Sin ella Saving Mr. Banks no formaría el nudo en la garganta que forma en su tramo final. Bienvenida de nuevo, Emma.

3. Brie Larson por Short Term 12
El nombre de Brie Larson comenzó a sonar pronto en las quinielas como la apuesta joven, americana e indie de cara a los Oscar. El poco respaldo que recibió entre los círculos críticos (que eran los que tenían que haberla aupado, al igual que a una de la que hablaré un poco más abajo) hizo imposible que lograra dar la sorpresa y colarse entre tanta vaca sagrada. Brie Larson dibuja con mucho encanto, gracia, fuerza y garra, una herida, a una mujer marcada para siempre, traumatizada. Short Term 12 se podría haber caído con todo el equipo, y sin embargo es un pequeño milagro, una luminosa película sobre las tinieblas del maltrato. Es mérito del guion, pero sobre todo es mérito de Brie Larson y su sonrisa pícara y sus ojos dulces.

2. Julie Delpy por Before Midnight
Aquí estamos, Julie. He vivido tantos años de mi vida queriendo a Céline y admirando a Julie Delpy que se me hace raro hablar de ellas aquí sin mezclar totalmente mis sentimientos. Así que no lo haré, no puedo hacerlo. La interpretación de Julie Delpy en Before Midnight es un arrebato de valentía, de exposición, de entrega total a un personaje, a una idea, a un sentimiento. Julie Delpy me hizo sufrir en el cine como pocas actrices lo han hecho. Terminé calado hasta los huesos. Ser graciosa, natural y mordaz para acto seguido saltar a la más honda tristeza y a la neurótica desesperación tiene mucho mérito. Mucho. Julie Delpy no es la mejor actriz del mundo pero sí es la única capaz de llevar este personaje a dónde lo ha llevado, Céline nació de ella, Céline es ella. Perdón por no darte el prestigiosísimo No-Oscar, sabes que te quiero, mucho.

1. Adèle Exarchopoulos por La vie d’Adèle
Adèle Exarchopoulos ha entrado en el cine como un vendaval. No es un mero soplo de aire fresco. Es otra cosa. Algo más hondo, más trascendente. Su trabajo en La vie d’Adèle es uno de los ejercicios interpretativos más grandiosos que yo he visto. 3 horas con la cámara pegada al cuerpo, bañada en sudor, espaguetis, saliva. Hay que ser muy valiente para asumir el reto. También hay que estar muy bien dirigida, Kechiche será un tirano, pero ¡qué bien exprime las naranjas! Por hacer de la entrega total un arte, el arte de emocionar, de transmitir, de captar las entrañas del amor y del desamor, de la ilusión y la soledad, por todo ello, Exarchopoulos es la actriz del año.

Actor

Fucker en la mediana (y extremadamente colorista) edad

5. Tye Sheridan por Mud
Irrumpió en manos de Malick (safarse de su tijera ya tiene mérito per se) enseñándonos la magia de la infancia y después protagonizó esta Mud de Jeff Nichols para enseñarnos como de compleja pero también fascinante es la adolescencia. Este papel a ratos dramático, a ratos cómico, aventurero, atrevido, es un regalo, pero es Sheridan el que transforma el regalo en verosimilitud. Tiene muchísimo futuro por delante este actor. Esperemos que le sigan ofreciendo roles tan interesantes en películas tan valiosas.

4. Oscar Isaac por Inside Llewyn Davis
Isaac se pone en Inside Llewyn Davis al servicio de un tipo nocivo para sí mismo y para los que lo rodean, perdido, a la deriva, egoísta y necio. Este cantante de folk talentoso pero fracasado es una joya. Y no es irónico. Este personaje, el retrato de una vida derrotada, del auto-sabotaje, es una joya. Y captar todo eso, mascullarlo con palabras, expresarlo con ojos cansados, caminarlo con pasos irregulares, es difícil, o tiene que serlo, por eso me parece que tiene mucho mérito Oscar Isaac. Los premios van y vienen, pero este personaje será siempre fundamental en su carrera.

3. Joaquin Phoenix por Her
Discutía con mi amigo Juan, hace unos días sobre Joaquin Phoenix, a él le gusta siempre, atado o desatado, a mí solo cuando se mete en un corsé y su interpretación sale del estómago, no de la mandíbula. Por eso este Joaquin Phoenix me parece superior al del año pasado en The Master. Mejor contenido que excesivo. Mejor sentido que histérico. La contención con que aborda este personaje tan solo, tan alicaído, tan desconectado, es clave para que la película sea creíble, para que el amor entre él y un sistema informático sea creíble, palpable, posible, real. Sí, la interpretación de Joaquin Phoenix en Her es ante todo real.

2. Ethan Hawke por Before Midnight
No me parecía justo darle a Julie Delpie el estatus de runner-up y no hacer lo propio con Ethan Hawke. No se puede entender el trabajo del uno sin el del otro. Toda la historia de Céline y Jesse es obra de ambos (y de Linklater, claro), del interior al exterior, del cerebro a las entrañas y de ahí a la pantalla. Un proceso complicado pero precioso. Hawke consigue que el huracán Delpie no se lo trague en su intensidad, tiene que interpretar a un tipo al que le cuesta más expresar sus sentimientos, un personaje que no está siempre construido a flor de piel. No me parece justo restarle valor al trabajo de Ethan Hawke, no voy a entrar en ese juego, Before Midnight es una película de los dos, y para mí ambos están extraordinarios.

1. Toni Servillo por La grande bellezza
Este año el cine europeo produjo dos grandes películas, La vie d’Adèle y La grande bellezza, ambas fueron estrenadas en Estados Unidos de cara a colarse en los Oscar. Adèle ha naufragado (empeñarse en no adelantar el estreno en Francia para ser preseleccionada no ayudó) y la película de Sorrentino no ha progresado más allá de película de habla no inglesa. Y no será por méritos, porque categorías como película, dirección, fotografía o montaje podrían haber estado a su alcance. Y desde luego mejor actor. Servillo logra algo que quizás sólo DiCaprio ha conseguido en esta carrera: construir a un icono. Pasarán los años pero este Jep Gambardella no se olvidará, no se perderá en la vorágine cinéfila, es demasiado trascendente este brutal (pero a la vez cariñoso) retrato de la intrascendencia, de la banalidad, de la melancolía de una vida malgastada de fiesta en fiesta. Y este escritor de novela única, dandy de mediana edad, es Toni Servillo. Y no puede serlo nadie más. Nadie más. Esos andares despreocupados, esas miradas altivas, esas tormentas pasadas que se acumulan en forma de arrugas. Construir un personaje complejo es algo muy difícil, construir un personaje a la vez complejo y simple, tiene que serlo más aún. Aquello de que en la nada no hay nada es una simplificación que no se puede aplicar a este caso. La nada no existe, por eso en la nadería de Jep hay un montón de matices. Y Servillo los captura para atraparnos con ellos.

2 comentarios:

  1. ¡¡¡Los No-Oscars!! :D :D ¡¡Qué ilusión más grande!! Primero: minipunto para mi, que además de ser la fan número uno de estos premios he visto todas las películas que nombras excepto Inside Llewyn Davis. Hasta la de Brie Larson y esa cosa tan pretenciosa con ese título tan pretencioso que es La gran belleza. Dicho esto, estoy bastante de acuerdo. Nuestros Julie y Ethan, las muchachas de Adele, Jake y Daniel <3, Mud ternura infinita... Me parece que exageras demasiado con Enough Said, pero se te permite. Julianne Nicholson, ha llegado usted para quedarse! :)

    ResponderEliminar
  2. jajajajajaja La grande bellezza es la peli de esta carrera en la que más en desacuerdo estamos jajajaja. La fan número 1, verdad de la buena y amor del bueno :)
    Hacer un Jesse-Céline siempre será una thing nuestra, y dicho esto poco hay que añadir al amor que les tenemos
    Jake, busca una buena moza anda

    ResponderEliminar